Pa negre, declaración de intenciones

Si “Pa negre” no pudo acudir a los Oscar de la temporada pasada fue porque se estrenó en España el 15 de octubre. La academia de Hollywood exige, sólo a las películas en habla no inglesa, que se hayan estrenado antes del 30 de septiembre del año anterior. Así, “Pa negre”, para los próximos Oscar, se estrenó con un año menos quince días de antelación.

La película de Agustí Villaronga, gran triunfadora en los últimos Goya, es una película más sobre la posguerra española, con el añadido de representar a lo más minoritario del cine español. A pesar de la promoción de los premios españoles, fue un fracaso de taquilla y, si no llega a ser por las numerosas subvenciones, habría costado una riñonada a sus responsables –mediante este sistema sólo nos costó un riñón a los contribuyentes–.

El cine español, al elegir, por delante de “La piel que habito” y “La voz dormida” –y, sobre todo, en lugar de la magnífica “No habrá paz para los malvados”– a una película que ya ha cerrado completamente su ciclo comercial –hasta el del DVD– muestra clarísimamente sus intenciones: queremos subvenciones y amiguismos antes que público e industria. Todavía hay muchos que ignoran que los Oscar son, sencillamente, un magnífico medio de promoción.

No creo que “Pa negre” vaya a entrar entre las cinco candidatas al Oscar a la mejor película en habla no inglesa. No vale tanto. En cualquier caso, volverá a mostrar la cara provinciana de nuestro cine, tan cercano a todos nuestros complejos e incapaz siquiera de interesar a sus propios compatriotas. Si apenas nadie quiso verla en España, ¿qué narices hará en Hollywood una película tan localista?

Aunque, bien pensado, es una película rodada en catalán. A saber, la Academia, la de aquí, ha tomado una decisión políticamente correcta. A saber qué hace ahora Almodóvar.