¡ Vive la France !

elecciones francesas

Los mercados aguardan con expectación el resultado de la primera vuelta de las elecciones francesas del domingo, que en teoría debería encarrilar la dirección de los próximos movimientos bursátiles. Todo parece indicar que hay ganas de esperar lo más cerca posible de los 10.500 puntos, y tanto el vencimiento del viernes como la cercanía de la publicación de resultados, que se esperan estupendos para la mayoría de las empresas cotizadas, invitan a ello.

Marine Le Pen aparece en casi todas las quinielas para pasar a la segunda vuelta, con la única duda sobre quien pueda ser su pareja de baile. Si es Fillon o Macron es posible que los mercados reaccionen al alza, pero si pasa Melenchon, pese a que pueda ser la opción más divertida e interesante para cualquier observador que se precie, el hueco bajista en la apertura del lunes estaría casi garantizado.

Mientras en España, el nivel de corrupción continúa siendo obsceno, dando la impresión no sólo de evidente impunidad, sino de que la mayoría de los casos salen a la luz por la filtración de dossieres internos, que son intentados frenar por aquellos que deberían ser los primeros interesados en investigarlos, alargando los plazos para que vayan prescribiendo, o guardándose la baza del indulto para aquellos que se porten bien y respeten la ley del silencio.

La apertura con hueco bajista, que fue cerrado, oscilando la sesión entre el mínimo de los 10.328 y el máximo de los 10.473, para acabar cerrando en los 10.372 puntos. Mal cierre por hacerlo por debajo de la media de la sesión, aunque positivo por seguir respetando las referencias de control.

La recomendación de carácter general sigue siendo la de MANTENER las posiciones ganadoras: los perfiles más inquietos mientras no perdamos la zona de los 10.250 o si no puede con los 10.540 puntos. Los moderados y los conservadores mientras sigamos cerrando por encima de los 9.890 y de los 9.420 puntos respectivamente.

El aspecto técnico sigue siendo alcista y muy parecido al del último comentario, al continuar encerrados dentro del mismo rango lateral entre los 10.200 y los 10.800, con un pivote intermedio en los máximos anuales de los 10.540 puntos.

El escalón está bastante bien definido y de hecho la parte baja del mismo ha servido de soporte para las caídas semanales funcionando, afortunadamente, como cama elástica desde la que hemos rebotado hasta acariciar los 10.500. Mientras no perdamos esa cota me limitaría a ajustar los stop de beneficios para que no se evaporen si se produce un hachazo.

Resumen semanal y repaso de los “cinco magníficos”.

La semana (del 13 al 20 de abril), finaliza con un avance de 46 puntos, que suponen una ganancia del 0,45 %, dejando al IBEX 35 con una subida acumulada de 1.020, equivalentes a una plusvalía anual del 10,91 %.

Telefónica. Sigue dando bandazos dentro del mismo rango lateral, por lo que lo más prudente puede ser seguir esperando hasta su definición. Liquidez salvo apoyo en la zona de los 9,80 o recuperación de los 10,30 euros.

Banco de Santander. La recuperación de la zona de los 5,50 ha vuelto a meternos en la partida. Mantener mientras siga cerrando por encima de los 5,50 para los medioplacistas o no pierda los 5,60 euros para los perfiles más inquietos.

BBVA. Casi llegó hasta el soporte de los 6,70 girándose algo más arriba, confirmando el movimiento al recuperar los 6,90.  Mantener mientras siga cerrando por encima de los 6,90 para los medioplacistas o no pierda los siete euros para los perfiles más inquietos.

Iberdrola. No pudo romper los 6,80 empezando a dar síntomas de debilidad después de una subida importante. Liquidez salvo apoyo en la zona de los 6,30 o recuperación de los 6,50 euros.

Repsol. Ha vuelto a pagar los platos rotos con tantas oscilaciones en el precio del petróleo. Liquidez salvo apoyo en la zona de los 14,10 o recuperación de los 14,50 euros.
Como siempre, feliz semana, y mucha suerte en la bolsa y en la vida.

AVISO LEGAL: Este comentario no supone una incitación a la compra venta de acciones, son simples referencias para que cada inversor tome sus propias decisiones de inversión en función de su perfil de riesgo.