Elecciones legislativas en Francia

Macron logra en las legislativas una clara mayoría absoluta con cerca de 350 escaños

Macron logra la mayoría absoluta en las legislativas francesas con cerca de 350 escaños de un total de 577 que conforman la Asamblea Nacional, con el 97% de los votos escrutados. Su partido, 'La República en Marcha', que solo tiene 15 meses de vida, se sitúa en cualquier caso muy por encima de los 289 que marcan la mayoría absoluta.

Mientras, el partido conservador Los Republicanos queda como segunda fuerza a gran distancia, con 136 diputados. El Partido Socialista obtiene 45, Francia Insumisa 27 y Frente Nacional 8. 9 escaños se reparten entre otras opciones minoritarias.

Los socialistas siguen en caída libre y su resultado en estas elecciones ha tenido ya su primera consecuencia: ha dimitido el secretario general del Partido Socialsita francés, Jean Christophe Cambadelis, quien en una comparecencia ha aprovechado para criticar al partido de Macron que, a su juicio, tiene “algo artificial”. Los problemas del país, ha dicho, “no se solucionan con una varita mágica”: “Los franceses han elegido dar una oportunidad al presidente y no han dejado opciones a sus adversarios. Tiene todo el poder. Pero su triunfo esconde un lado artificial (…) porque su imponente mayoría no refleja la realidad social del país”.

A su juicio, “la izquierda tiene que cambiar forma y fondo, ideas y organizaciones, abrir un nuevo ciclo. Hay que volver a pensar las raíces del progresismo, que son el estado del bienestar y la extensión constante de los derechos”. “Hay que construir una nueva oferta política de izquierdas para contrarrestar el neoliberalismo y el nacionalismo”, ha añadido. Cambadelis perdió su escaño en la primera ronda de las legislativas ante un ministro de Macron. A partir de ahora, un comité, una especie de gestora o dirección colectiva, dirigirá los socialistas.

La Francia Insumisa del izquierdista Jean-Luc Mélénchon podrá conseguir su objetivo de poder formar grupo parlamentario propio, para lo que se necesitan 15 escaños, ya que el escrutinio le da 27 diputados. Por el contrario, el ultraderechista Frente Nacional se quedaría de nuevo sin alcanzar su meta de tener grupo propio, aunque puede haber obtenido un mejor resultado del que apuntaban los sondeos, con 8 actas.

Caterine Barbaroux, presidenta de La República en Marcha, ha asegurado que la mayoría de su formación “unirá a la gente” y ha lanzado este mensaje: “Somos conscientes que los franceses quieren que los diputados escuchen más a la gente y luchen contra la división del país”. Los 343 escaños de Macron incluyen los escaños de ‘La Republica en Marcha’ y los del Movimiento Democrático, un partido del ministro de justicia del gobierno actual, François Bayrou.

Barbaroux también ha admitido que “la abstención demuestra que todavía tenemos mucho que hacer para unir y reconciliar a Francia”. Y es que la segunda vuelta de las legislativas aparece marcada por la altísima abstención, que ha situado la participación, a falta de confirmarse, en torno al 42 %, lo que marca un récord histórico en la V República, fundada en 1958.

Marine Le Pen ha tenido un resultado más que discreto, pero aumenta sus escaños ya que ahora solo tenía dos. Ha celebrado tener representación en más circunscripciones que ella misma haya entrado en la Asamblea Nacional. De todas formas, también ha cuestionado la representatividad de la Asamblea teniendo en cuenta la baja participación. “Este gobierno que viene a dar lecciones de ética debería dar respuesta a este problema”, ha considerado y ha calificado a los partidos tradicionales de “satélites” de la formación de Macron, que ella identifica con la oligarquía. Esos partidos tradicionales, ha recordado, “ya han mostrado su disposición a trabajar” con el presidente lo que convierte al Frente Nacional en “la única fuerza de resistencia a la disolución del modelo francés”.

“Lucharemos por la independencia de nuestro país”, ha exclamado Le Pen ante sus seguidores tras criticar los planes europeos de Macron y su sintonia con Angela Merkel, la canciller alemana. “Combatiremos con todas nuestras fuerzas los proyectos del Gobierno dictados desde Bruselas”, ha afirmado la hasta ahora eurodiputada, que ha citado como principales caballos de batalla la subida de impuestos, la política migratoria y los tratados internacionales de librecambio. Le Pen ha avisado a Macron de que, pese a su mayoría absoluta en la cámara, “sus ideas son minoritarias en el país” y “los franceses no las apoyarán”. “Estaremos aquí, mañana más fuertes que hoy, para defender a Francia y proponer a la nación un proyecto de futuro”, ha prometido y, como es habitual en todos sus actos, ha terminado cantado La Marsellesa con los asistentes.

En cuanto a la derecha tradicional representada por Los Republicanos, su coordinador de campaña, François Baroin, se ha proclamado como “principal fuerza opositora” al presidente, Emmanuel Macron.  “Macron tiene el conjunto de los poderes. Le deseo buena suerte. Pero nosotros hemos conseguido un grupo suficientemente importante (136 diputados) para hacer escuchar nuestros compromisos y nuestras convicciones (…) Vamos a poner de manifiesto nuestras diferencias, sobre todo, en el aspecto fiscal”, ha manifestado.

Los Republicanos serán la segunda fuerza parlamentaria, poco más de un mes después de que su candidato, François Fillon, fuera tercero en las presidenciales, por detrás de la ultraderechista Marine Le Pen. El rostro del partido en estas legislativas ha pedido a Macron que no corte el cordón con los franceses que no le han votado y ha advertido de la elevada abstención.

Jean-Luc Mélenchon, líder de la izquierdista Francia Insumisa, está contento por poder tener un grupo propio en la Asamblea Nacional. Mélenchon es probablemente el único que ha hecho una lectura positiva de la abstención. Ha señalado que en estas elecciones “ha habido buenas noticias. La primera es la abrumadora abstención, que tiene un significado político. Nuestro pueblo ha entrado en una huelga general cívica”. “Veo en esta abstención una energía disponible para que sepamos llamar al combate. Ahora hay que pasar de la abstención a la ofensiva”, dijo Mélénchon.

“La Francia Insumisa tendrá un grupo parlamentario coherente, disciplinado, aguerrido; todos los que quieran unirse a él serán bienvenidos”, ha proclamado el exsenador socialista y cuarto de las pasadas presidenciales, en las que obtuvo casi un 20 % de los sufragios.

Para el político izquierdista, LREM, el partido del presidente francés, Emmanuel Macron -que gozará de una amplia mayoría absoluta-, “no tiene legitimidad para perpetrar el golpe de estado social previsto”, en referencia a la reforma laboral planeada por el nuevo mandatario y a la nueva legislación antiterrorista. “Informo al nuevo poder: ni un metro de terreno social se cederá sin lucha”, ha reiterado, antes de exigir a Macron que sus reformas sean sometidas a referéndum.

Por su parte, el primer ministro francés, Edouard Philippe, cree que la amplia victoria lograda por su partido es un respaldo a las reformas anunciadas por el jefe del Estado. “Los franceses han dado una mayoría franca al presidente que recibimos como una misión, actuar por Francia. Con su voto los franceses han preferido la esperanza a la cólera, el optimismo al pesimismo, la confianza al desarraigo”, ha indicado.

Philippe, que como establece la tradición, presentará su dimisión este lunes para volver a ser nombrado con un Gobierno expandido, ha avanzado que gracias al impulso de Macron la Asamblea Nacional francesa sufrirá una renovación sin precedentes. Según el primer ministro, los nuevos diputados, esencialmente los del partido de Macron, aportarán “un nuevo aliento a la democracia” gracias a su experiencia en la sociedad civil.

Pese a su satisfacción general, Philippe ha admitido que el récord de abstención registrado, que rondará el 58 %, “no es nunca una buena noticia para la democracia”. “Eso nos da una imperiosa obligación de tener éxito en la acción de Gobierno. Tenemos que recuperar la confianza de los ciudadanos y eso pasa por ser ejemplares, por cumplir los compromisos sin descanso y por obtener logros”, ha dicho y ha expresado este compromiso: “Vamos a trabajar para poner en marcha el programa del presidente gracias a una mayoría que está abierta a todos los apoyos de buena voluntad”.

La representación corsa y el ‘caso Valls’

Por cierto, tres diputados nacionalistas corsos han conseguido por primera vez entrar en la Asamblea Nacional. Michel Castellani desaloja al conservador Sauveur Gandolfi-Scheit, Jean-Félix Acquaviva se ha impuesto al candidato del partido del presidente Emmanuel Macron, Francis Giudici, y Paul-André Colombani ha batido al también conservador Camille de Rocca Serra, heredero de una familia que mantenía el escaño desde principios del pasado siglo.

El ex primer ministro socialista francés Manuel Valls ha salvado por tan solo 139 votos su escaño de diputado, mientras que su rival, la izquierdista Farida Amrani ha denunciado irregularidades por lo que presentará un recurso. Poco después de que Valls proclamara la victoria, la cuarta consecutiva, en los locales del Ayuntamiento de Evry, la localidad del sur de París de la que fue alcalde, Amrani ha señalado que había habido “irregularidades” en algunas mesas electorales que ha atribuido al actual alcalde, un fiel del ex primer ministro.

Los resultados oficiales proclamados por el Ministerio del Interior dan a Valls una corta victoria con 11.757 votos, frente a los 11.618 de la candidata de La Francia Insumisa. El ex primer ministro ha tenido problemas para hablar con la prensa porque un grupo de personas ha protestado mientras lo hacía pidiendo la anulación de los resultados. Algunos de los que protestaban han tenido que ser evacuados por la fuerza por la policía municipal.

El ex primer ministro se presentaba sin etiqueta política, puesto que el Partido Socialista se la negó tras haber anunciado su respaldo al candidato Emmanuel Macron durante las presidenciales, y el partido del presidente no se la dio al haber sido ya elegido tres veces. Valls había llegado en cabeza en la primera vuelta frente Amrani con un cuarto de los sufragios.

 

RELACIONADO