Venezuela retiene el pasaporte a Capriles y le impide ir a la ONU

Un joven de 25 años muere atropellado en una de las protestas que continúan reproduciéndose contra Maduro

El dirigente de oposición Henrique Capriles ha denunciado este jueves que las autoridades le han impedido viajar a Nueva York a reunirse este viernes con el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU al retenerle el pasaporte en el aeropuerto de Caracas cuando se disponía a volar a Nueva York. Mientras, la oposición venezolana ha protestado de nuevo contra el Gobierno en las calles y ha anunciado nuevas marchas, en las que han muerto ya 46 personas en actos violentos que el presidente Nicolás Maduro achaca a dirigentes antichavistas.

Capriles asegura que funcionarios de inmigración retuvieron su documentación e impidieron que volar a Estados Unidos para reunirse con el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein. El pasaporte “me lo robaron en inmigración, porque así es que se le puede calificar”, dijo el gobernador del céntrico estado Miranda, que debió abandonar el aeropuerto y decidió unirse a la marcha convocada hasta la sede del Ministerio de Interior.

El gobernador denunció que comercios de la entidad que gobierna fueron saqueados, y acusó al ministro de Interior, Néstor Reverol, de estas acciones violentas, mientras que el alcalde chavista, Francisco Garcés, aseguró que los culpables de estos daños son de la “derecha terrorista” y militan en la oposición. La Fiscalía ha dicho que investigará estos hechos.

 

Cuando se cumplen 48 días de manifestaciones antigubernamentales casi ininterrumpidas, cientos de personas salieron otra vez a protestar pidiendo no ser reprimidos, aunque horas después de empezar la movilización las fuerzas de seguridad los dispersaron con chorros de agua y gases lacrimógenos.

La marcha pretendía llegar a la sede del Ministerio de Interior, en el centro de la ciudad, pero, al igual que en ocasiones anteriores, las vías hacia el centro y oeste de la capital se mantuvieron bloqueadas.

Horas después la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) anunció que la manifestación nacional convocada para el sábado será la “mayor demostración de fuerza” que se haya visto hasta ahora, después de mes y medio de protestas antigubernamentales.

“El día sábado, cuando se cumple el día 50 de la resistencia, saldremos a dar la mayor demostración de fuerza que hayamos dado hasta ahora. Saldremos a demostrarles a quienes piensan que nos han hecho retroceder (…) que en 50 días estamos más activos que nunca”, dijo el diputado Juan Andrés Mejía en rueda de prensa.

46 muertos

Mientras tanto, se ha sabido que un joven de 25 años murió este jueves arrollado por una camioneta durante una manifestación en el estado occidental de Zulia, una información confirmada por la Fiscalía y por el diputado de oposición Juan Pablo Guanipa.

La muerte de Paul Moreno, “estudiante de medicina” y voluntario del grupo de socorro para las protestas conocidos por la cruz verde que llevan en el casco, eleva a 46 la cifra de muertos en las protestas recientes en Venezuela.

Se desconoce el número de heridos en la ola de protestas antigubernamentales, pero el miércoles seis estudiantes de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL) del céntrico estado Aragua fueron heridos de bala por la Guardia Nacional (GNB, policía militarizada).

La Fiscalía ha informado este jueves de que seis funcionarios de la GNB fueron detenidos por su presunta responsabilidad en las heridas causadas a esos seis estudiantes.

Maduro responsabilizó a la oposición, y específicamente al presidente del Parlamento, Julio Borges, y a Capriles de la violencia en la que han degenerado algunas de las manifestaciones.

“A los violentos les digo, hoy capturamos a un delincuente contratado por Capriles Radonski que fue el que asaltó y le quitó la escopeta al guardia nacional aquel día 6 de abril”, dijo Maduro, y agregó: “Tardamos un mes, pero los vamos a capturar a todos los delincuentes ‘guarimberos’ (manifestantes violentos)”.

Maduro volvió a pedir a la oposición y a los diferentes sectores del país “dialogar” sobre la Asamblea Nacional Constituyente que propuso a principios de este mes, una convocatoria que el antichavismo ha rechazado.

La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), que había rehusado participar en ese diálogo, anunció que aceptó reunirse con el jefe de la Comisión Presidencial para la Constituyente, Elías Jaua, pese a estar en desacuerdo con la figura por considerar que la Constitución no necesita cambios.

Aunque los obispos reiteraron que no avalan la iniciativa de la Constituyente señalaron que se decidió acoger la solicitud de Jaua ya que ese encuentro les “brinda la posibilidad de exponerle personalmente las razones que fundamentan” su postura.

La CEV dijo que la reunión “resulta oportuna” para hablar de los “graves problemas” que sufre Venezuela.