CDC niega la financiación ilegal del partido a través del Palau

La hija de Millet asegura que se quedó "helada" cuando descubrió que su boda había sido costeada por la institución

Francesc Sánchez, antes de declarar por el saqueo del Palau

Francesc Sánchez, antes de declarar por el saqueo del Palau |

El asesor jurídico y representante legal de CDC, Francesc Sànchez, ha negado este lunes ante el tribunal que el partido se financiara ilegalmente cobrando comisiones irregulares a Ferrovial camufladas como donativos al Palau de la Música. “Eso no es así”, ha asegurado a preguntas del fiscal Emilio Sánchez Ulled, en una declaración en la que, como representante legal de CDC -ahora refundado como PDeCAT-, no ha tenido la obligación de decir la verdad y ha tenido el derecho de no contestar, aunque ha aceptado responder a todas las partes.

Sànchez fue detenido recientemente y puesto en libertad dentro de la operación de la causa del 3%, que investiga una supuesta trama en la que presuntamente se reprodujo un ‘modus operandi’ similar: cobros de CDC a constructoras a cambio de adjudicársele obras públicas desde instituciones que controlaba el partido.

El asesor de CDC ha señalado, por otra parte, que era “normal” y “habitual” que empresas que trabajaban para el partido hicieran donaciones . “Era habitual que empresas que trabajaban para el partido ayudasen al partido, no era una cosa extraña”, ha comentado.

En este sentido, Sánchez ha negado que estas empresas cargaran al Palau de la Música los servicios de buzoneo y montaje audiovisual para las campañas de CDC, como sostiene la Fiscalía y han reconocido ante el tribunal algunos de los representantes de estas proveedoras.

“Nosotros pagamos siempre por lo que hacemos y lo hemos pagado siempre. Si hacemos un acto, lo pagamos. Si la Sindicatura o el Tribunal de Cuentas hubiesen entendido que algunos gastos eran inferiores a la lógica por un acto de este estilo, lo habrían notado, habrían visto cosas extrañas, y en ningún momento las han encontrado”, ha alegado Sánchez.

El carácter “dificilillo” de Millet

Este lunes han comparecido también en el juzgado la esposa y la hija de Fèlix Millet, que han defendido que desconocían el saqueo del Palau. En el caso de la mujer, Marta Vallès, ha alegado que no sabía que el dinero de algunos gastos domésticos salía de la institución, ya que son una familia adinerada, y que no cuestionó las reformas en casa, los viajes y bodas porque el saqueador confeso “mandaba y lo hacía todo”.

Vallès ha declarado como responsable civil a título lucrativo, en una condición a medio camino entre los derechos de un acusado, ya que no estaba obligada a decir la verdad, y el testigo, ya que el tribunal le ha advertido de que tenía que responder a todas las preguntas.

La esposa de Millet, que llegó a estar imputada en el procedimiento, ha afirmado que en ningún momento se le “ocurrió” que estos gastos estuvieran sufragados con dineros procedentes del Palau: “Yo tenía dinero, mi marido también. Teníamos herencias, patrimonio, fábricas, terrenos, solares en Menorca. No teníamos problemas de dinero”.

Sobre las lujosas reformas en su casa de L’Ametlla del Vallès (Barcelona), donde Millet se construyó un auditorio, Marta Vallès ha alegado que optó por no discutir con él. “Mi marido tiene un carácter ‘dificilillo’, es una buena persona, pero mejor no discutir con él”.

También ha justificado la decisión de que sus hijas se casaran en el Palau de la Música. “Mi marido vivía solo para el Palau de la Música, cualquier cosa que podía haber beneficiado al Palau lo comentaba, querían aprovechar la boda para dar a conocer que se podían hacer bodas o actos en la platea, como ha ocurrido ahora con el Mobile World Congress”.

Respecto a los viajes que hizo con su esposo con dinero desviado del Palau, Vallès ha alegado que siempre creyó que los pagaba su marido con su propio patrimonio. “Él me decía, tal fecha vamos a este lugar, y ya está. Con él era mejor no discutir, el mandaba y lo hacía todo. Lo lógico es que yo pensara que era nuestro dinero, teniendo dinero como teníamos”.

Sobre su participación en las empresas Bonoima y Aysen -que según el fiscal sirvieron a Millet para vehicular el saqueo del Palau de la Música-, Vallès ha afirmado que desconocía que facturaran a la institución cultural y que quien de verdad las administraba era su esposo.

“Ve al notario y firma esto”

Por su parte, Mercedes Mir, la esposa de Jordi Montull, ha afirmado ante el tribunal que creía que los viajes que compartieron con los Millet los pagaba el entonces presidente del Palau de la Música y que las obras en su casa las pagaba su marido con su dinero.

Mir, que al igual que Marta Vallès también llegó a estar imputada en la causa, se ha desentendido de su papel como administradora de la sociedad Aurea, que supuestamente Montull usó para el saqueo: “Un día me dijo mi marido: ve al notario y firma esto, y lo hice. Y de esta compañía nunca más supe nada”.

Por último, la hija de Millet ha añadido que se limitó a coordinar las invitaciones y a elegir el cátering para la boda, sin ver “ninguna factura de la misma”, y ha expresado su malestar porque la Fundación del Palau de la Música le exija la devolución de esos gastos: “Me sorprende que me lo reclamen, que se lo reclamen a todos los invitados también, ¿no?”, ha añadido.

La hija de Millet ha afirmado que es “absolutamente falso” que ella vaciara la caja fuerte de su padre tras el registro del Palau de la Música y ha dicho que se limitó a hacer llegar a Fèlix Millet un sobre con dinero en metálico, que a su vez le entregó en mano la secretaria del saqueador confeso, pero sin ni siquiera abrirlo.

Clara Millet ha lamentado que, a raíz del escándalo, se le haya metido en el “mismo saco” por ser hija de Fèlix Millet, como si también se hubiera quedado “esos 20 millones que la prensa dice que están desaparecidos”. “Fuimos masacrados mediáticamente”, ha dicho.