Las familias valoran el buen trato antes que precio a la hora de escoger geriátrico

Otros de los aspectos que se tienen muy en cuenta son la higiene, el equipo de especialistas, la temperatura, ventilación e iluminación correcta y las habitaciones con mobiliarios adaptados

Las familias españolas priorizan que haya un equipo especializado y un buen trato antes que el precio a la hora de elegir una residencia de ancianos, según una encuesta hecha a 50 gestores de geriátricos y 102 familias de residentes que ha llevado a cabo la consultora Higienic Global Services (HGS). La encuesta, que constaba de 15 preguntas que se respondían del 1 al 5 (siendo 1 lo mínimo y 5 lo máximo), revela que la higiene y el precio eran, tras el buen trato, los factores más valorados por las familias, mientras que la seguridad era uno de las cosas más apreciadas por los gestores.

Según ha explicado Anna Fornt, directora de la empresa de diseño y equipación y mantenimiento de espacios laborales Efebé, que ha encargado el estudio a HGS, “el envejecimiento de la población hace que esté cambiando el sector de la tercera edad, por lo que nos tenemos que plantear una transformación en la atención del anciano y centrarla absolutamente en él”.

El estudio ha puesto de relieve que otros de los aspectos que valoran las familias de los geriátricos son la higiene y salubridad, el equipo de especialistas, la temperatura, ventilación e iluminación correcta, las habitaciones con mobiliarios adaptados, la adaptabilidad y seguridad de las camas y los espacios comunes y el precio asequible.

La mitad de los gestores de residencias encuestados reconocieron que, si quieren que sus residencias se conviertan en referentes de la tercera edad, tienen que invertir en “una atención centrada en la persona“, en la que los especialistas personalizan la ayuda a cada usuario mediante actividades y cuidados que los activen y estimulen.

Fornt ha afirmado que, aunque esta atención personalizada supondría para la mayoría de gestores una mayor inversión en personal especializado y un gasto más, “serviría para integrar a los internos que están apartados en la sociedad y mejorar la calidad del servicio”.

El precio de las residencias, que los familiares consideran elevado, es también un factor relevante, aunque no preocupa tanto a los gestores como a los usuarios, según el estudio, pero Fornt, defiende que “es un tema a tener en cuenta por ambas partes, sobre todo ahora que se ha renovado el concierto de las residencias”.

Fornt ha lamentado que, mientras la población de edad avanzada crece, muchas de las residencias concertadas se han visto obligadas a reducir las plazas de las habitaciones si querían mantener el concierto que se acordó con la Ley Estatal de Dependencia, la cual se aprobó en 2006.

Del mismo modo, la ley estatal estableció como fecha limite el año 2016 para que las residencias financiadas con sistema de copago se adaptaran a la nueva dotación de plazas públicas, que ha consistido en reducir de tres a dos las camas por habitación.

Un dato que no refleja la encuesta, pero lo que Fornt ha asegurado es que “los abuelos acuden cada vez en peor estado a los geriátricos, con más nivel de dependencia; por eso, es importante centrar los esfuerzos en una atención personalizada a la persona”.

Del mismo modo, la encuesta plasma que más de la mitad de los encuestados -56 % de gestores y 54 % de familias- consideran vital que la residencia disponga de espacios de convivencia acogedores, que permitan la interacción a partir de ejercicios y, sobre todo, que sea un espacio apto para visitas que refuerce el vínculo emocional con sus familiares, en especial con los nietos.

El 44 % de los gestores y el 42 % de los familiares dieron máxima puntuación a otro factor muy unido con el anterior: que el personal sanitario (médico o enfermera) sea el interlocutor entre la residencia y la familia, así como que el profesional sea empático para que, consecuentemente, el usuario sienta que el vínculo que tiene con el especialista sea lo más parecido a un núcleo familiar.

“Es muy importante para el estado de salud mental de los residentes mantenerles activos y que no se sientan desplazados”, ha explicado Fornt.

Según la directora de Efebé, “hemos asumido como sociedad que el sector de las residencias está cambiando hacia una superior calidad de vida de las personas mayores”, ya que, según datos de la INE, en 2050 se espera que los mayores de 65 representen el 30 % de la población española.