La incertidumbre económica cuesta a los bancos helenos 4.000 millones en depósitos

Un nuevo descenso podría obligar a las entidades a recurrir en mayor medida al mecanismo de provisión de liquidez (ELA), cuyo techo se sitúa ahora en 46.200 millones

Los bancos helenos perdieron en lo que va de año 4.000 millones de euros en depósitos debido a la tardanza en el cierre de la segunda evaluación del rescate y la incertidumbre sobre la economía del país, según publica el diario Kathimeriní. Un nuevo descenso de los depósitos podría obligar a las entidades griegas a recurrir en mayor medida al mecanismo de provisión de liquidez (ELA), cuyo techo se sitúa ahora en 46.200 millones de euros hasta el 22 de marzo La banca griega ha recibido este crédito de emergencia después de que a mediados de febrero de 2015 el BCE dejase de aceptar la deuda helena como garantía en sus operaciones de refinanciación.

Desde que el BCE volvió a aceptar, a finales de junio, la deuda helena como colateral, el techo de ELA bajó drásticamente pues los bancos pudieron volver a recurrir a este instrumento para adquirir liquidez.

El ELA fue hasta ese momento el único canal por el que los bancos podían acceder a financiación a corto plazo a través del Banco de Grecia, aunque a un interés mayor del que pide el BCE en sus operaciones ordinarias de refinanciación.

Durante la segunda mitad de 2016 los depósitos bancarios en las entidades helenas, tanto privados como de las administraciones públicas, crecieron por la sensación generalizada de que la segunda evaluación del rescate quedaría cerrada a finales de ese año o a principios de 2017.

La dificultad con la que avanzan las negociaciones entre Grecia y sus acreedores ha hecho crecer la incertidumbre.

Fuentes del Ministerio de Finanzas heleno indicaron tras la última conferencia telefónica con los acreedores el viernes que las diferencias entre Grecia y sus acreedores en temas fundamentales como la reforma mercado laboral se mantienen e insistieron en que este último necesita “un debate político” que emplazaron al Eurogrupo del lunes.

Las mismas fuentes se congratularon, no obstante, de haber llegado ya a acuerdos con los acreedores en asuntos como las privatizaciones o la solución extrajudicial de las deudas morosas privadas con los bancos.

También hay divergencias entre las partes, según el ministerio, en la liberalización del mercado de la energía.

Las posibilidades de que Grecia y sus acreedores alcancen un acuerdo que permita cerrar la segunda evaluación del programa de rescate hasta el Eurogrupo del lunes se han vuelto remotas y el Gobierno apunta ahora a la cita del 7 de abril como nueva meta.

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