Mas inhabilitado

El Tribunal Superior de Cataluña (TSC) ha condenado a Artur Mas a dos años de inhabilitación por desobediencia explícita al Tribunal Constitucional durante la Consulta del 9-N y a un año y nueve meses a Joana Ortega y un año y seis meses a Irene Rigau por estos hechos. Los tres procesados quedan absueltos del delito de prevaricación que les imputaba el fiscal, pero deberán pagar multas y el 50% de las costas del juicio.

Condenas leves en relación con los 10 años y 9 años de inhabilitación respectivas pedidos por la Fiscalía, que seguramente serán recurridas en casación ante el Tribunal Supremo donde a su vez está pendiente la sentencia, por los mismos hechos, de Francesc Homs, quien por estar aforado fue juzgado por el TC lo que le impide recurrir. Y si el TC condena a Homs, pues entonces veremos lo que les espera en casación a Mas, Ortega y Rigau.

Condenas leves, pero condenas, y antecedentes penales para los tres condenados si el Tribunal Supremo hace firme la decisión del TSC.

Aunque puede que ese recurso de casación permita a Artur Mas ganar tiempo para volver a presentarse, como la víctima de todo esto, a unas elecciones anticipadas de Cataluña, si es que Puigdemont no decide abrir antes la caja de los truenos para proclamar la independencia de Cataluña al margen de la ley, del Estatuto y de la Constitución.

De momento, las condenas a Mas, Ortega y Rigau avisan a Forcadell y a los miembros de la mesa del Parlament que desobedecieron al TC. Pero también les anuncia a los actuales gobernantes catalanes Puigdemont y Junqueras el horizonte judicial y penal al que se enfrentan en el caso de insistir en la vía del desafío y la ilegalidad. Porque la Justicia siempre llega a su meta y sus sentencias, cuando sean firmes, se aplicarán. P.S.