Condenada a prisión incondicional la española viuda de un yihadista que trató de viajar a Siria con sus hijos

El juez Velasco ha decretado prisión incondicional contra 'la murciana' porque existía riesgo de fuga al intentar ir a Siria por carretera con sus hijos

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El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco ha decretado este viernes prisión incondicional para la española de 36 años Dolores Hidalgo, viuda de un ‘soldado’ marroquí del grupo terrorista Daesh que falleció en zona de conflicto y que trató de viajar a Siria con sus cuatro hijos menores de edad, al apreciar que hay riesgo de fuga. Esta mujer fue detenida el pasado miércoles en Alicante por sus vínculos con la organización terrorista Estado Islámico (EI).

Tras tomar declaración este viernes a la detenida, Velasco ha acordado en un auto el ingreso en prisión de esta mujer porque aprecia que existe un riesgo “fundado” de huida, “bien por razones personales, bien por indicaciones o directrices que traten de obstruir la actuación judicial”. Hidalgo es investigada por los presuntos delitos de pertenencia a organización terrorista y alternativamente de captación y reclutamiento de yihadistas para su posterior envío a zonas de conflicto y otros.

El magistrado afirma que hay indicios de que es integrante del grupo terrorista y destaca que debido a la “imposibilidad de unirse a la estructura central” de la organización yihadista en Siria o en Irak ha contribuido a que su actividad “remota” de captación y enaltecimiento del terrorismo incremente.

Asimismo, señala que ha aumentado la edición y difusión de materiales audiovisuales “idóneos” para dicha captación y ensalzamiento del yihadismo y subraya que en esta actividad “se ha embarcado durante los últimos meses”. “Que tenga condición de española conversa, y viuda de un yihadista ‘mártir’, constituye un polo de atracción para simpatizantes del Estado Islámico en condiciones similares”, recalca el juez instructor.

Arrestada en 2014

Hidalgo, de origen murciano aunque afincada en Alicante, estaba fichada por las fuerzas de seguridad desde que se tuvo conocimiento de que se había casado con Mohamed Belguin Ikhlaz. Fue arrestada anteriormente en 2014 al considerar que se trataba de una persona “plenamente integrada en la organización de redes con el objetivo de inducir a terceras personas a sumarse a la yihad”, según precisaron fuentes de la lucha antiterrorista a Europa Press.

La Policía procedió este miércoles al registro de la vivienda en Alicante de la detenida, donde se encontró un arma de aire comprimido (no real) que habría utilizado para entrenar su marido. Los agentes también clonaron varios dispositivos digitales, entre ellos varios móviles y una tablet, en busca de información que corrobore la supuesta colaboración de Dolores Hidalgo con la organización yihadista.

Hidalgo intentó sumarse a la yihad viajando a Marruecos y a Francia. Para ello, trató de desplazarse con sus cuatro hijos menores de edad –tres niños y una niña de cuatro, seis, siete y 15 años, de lo cuales ya se han hecho cargo los servicios sociales de la Generalitat Valenciana– a la zona sirio-iraquí para reunirse allí con su marido.

Llegó a denunciar la desaparición ficticia de su esposo y padre de los menores, aunque sabía que estaba combatiendo en zona de conflicto, y así poder obtener la patria potestad absoluta de sus hijos y eludiendo las trabas legales que había encontrado hasta ese momento. Ante la imposibilidad de viajar en avión desde España, emprendió con sus hijos trayecto por carretera, vía Francia, desistiendo finalmente al conocer la noticia del fallecimiento de su marido.

Además, colaboraba con el EI “a través del contacto virtual que mantenía con un conocido reclutador, al servicio de esta organización terrorista y ubicado en Siria”, según Interior.

Buscaba marido

A su regreso a España y su instalación en Alicante, inició una labor muy intensa en redes sociales, por un lado, con el objetivo de buscar marido a través de Internet, cumpliendo con lo establecido por EI para las viudas de los mártires de la organización terrorista, y por otro, ensalzando de manera pública la figura de su esposo como combatiente yihadista.

La detenida, conocida como ‘la murciana’, manifestaba un profundo odio por la cultura occidental y lo transmitía de manera directa a sus hijos, de manera que el discurso radical y violento de uno de ellos llamaba poderosamente la atención, por ser impropio de un menor de corta edad.