González y Aznar respaldan a Leopoldo López con reproches velados a Zapatero

Los dos expresidentes califican como una "farsa" el diálogo impulsado por Unasur en el que ha participado su sucesor

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La defensa del opositor venezolano Leopoldo López ha propiciado una imagen inédita este jueves en Madrid. Los expresidentes del Gobierno Felipe González y José María Aznar han aparecido juntos para pedir que la Organización de Estados Americanos (OEA) tome medidas en el caso de Venezuela por el deterioro de la democracia en ese país, donde hay “presos políticos” y no se respeta la separación de poderes, con un Ejecutivo que acapara el control del Estado. El acto, al que también ha asistido el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, no ha contado sin embargo con la presencia del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, que actúa como mediador en la iniciativa de diálogo auspiciada por la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y que ha recibido en los últimos meses las críticas veladas de González.

Al cumplirse los tres años del encarcelamiento de López, el despacho de abogados Cremades&Calvo Sotelo ha organizado este acto junto al padre del político en prisión y en el que han estado presentes también, entre otros, los exministros Alberto Ruiz-Gallardón y Javier Solana.

Los dos expresidentes del Gobierno han accedido juntos a la sala en la que se ha celebrado esta muestra de apoyo a Leopoldo López y a todos los opositores venezolanos que permanecen en prisión.

La libertad de todos ellos ha sido pedida tanto por González como por Aznar, quienes han aplaudido recíprocamente sus intervenciones en las que han lanzado duras críticas contra el régimen de Nicolás Maduro. Juntos han posado también para la foto de familia junto al resto de participantes en este acto.

En sus declaraciones, que no admitían preguntas, han coincidido en calificar el diálogo entre el Gobierno de Nicolás Maduro y la oposición alentado por Unasur y respaldado por el Vaticano como una “farsa” para que el régimen gane tiempo.

“Los gobiernos no pueden seguir mirando para otro lado”, ha dicho Aznar, mientras que González ha opinado que la activación de la Carta Democrática es el “único frente abierto” para demostrar que Venezuela no cumple los requisitos mínimos democráticos para participar en la OEA.

González ha denunciado que son “falsas” todas las pruebas contra López, al que el régimen acusa de instigar las revueltas estudiantiles de 2014 que derivaron en enfrentamientos violentos con las fuerzas de seguridad.

Y ha advertido de la concentración total del poder en torno al Ejecutivo de Maduro, cuya arbitrariedad ha “anulado” al resto de las instituciones. Como ejemplo, ha recordado que el fiscal de la causa contra López se encuentra asilado en Estados Unidos después de que se negara a colaborar en la fabricación de pruebas contra el opositor.

Más críticas al diálogo

Aznar ha elogiado la posición que ha fijado sobre Venezuela el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha recibido a la esposa de López, Lilian Lintori, este miércoles en Washington. Ese gesto, y las sanciones económicas del Departamento del Tesoro contra el vicepresidente de Venezuela, Tareck El Aissami, son “pasos en el buen sentido”.

En el acto también ha tomado la palabra el padre del opositor encarcelado, que reside en España. Leopoldo López padre ha arremetido contra el invento del diálogo por parte del régimen, que contó “con la anuencia de líderes internacionales que se prestaron a ese juego”, como Zapatero, y que desembocó en la liberación de algún preso, aunque se ha encarcelado a otros, como ha recordado González.

Si a la salida del mismo Aznar ha eludido hacer declaraciones, el exlíder socialista sí ha recalcado la trascendencia de que hayan estado presentes representantes de diversos partidos y ha señalado que lo que hay que preguntarse es quién no ha estado y por qué, para citar expresamente después al líder de Podemos, Pablo Iglesias. No ha mencionado, por el contrario, a su compañero de filas José Luis Rodríguez Zapatero.

Al preguntarle si podía calificarse de histórico el hecho de que él y Aznar hayan coincidido en un acto, se ha limitado a responder: “Depende”.

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