Identificados los tres presuntos autores del atentado de Estambul

La policía turca descubre el céntrico piso en el que los terroristas, todos extranjeros, idearon un ataque que deja ya 42 muertos

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Operación policial contra el Estado Islámico dos días después del atentado en el mayor aeropuerto de Turquía, cuyo balance de víctimas asciende a 42 muertos y 238 heridos por el fallecimiento de una de las personas que estaba hospitalizada. La Policía turca ha detenido este jueves a 13 personas, entre ellas tres extranjeros, tras realizar registros simultáneos en 16 domicilios, informa la agencia local de noticias Anadolu. La redada se ha producido después de que la prensa turca desvelara que los servicios de inteligencia habían alertado sobre un atentado de estas características veinte días antes y que los tres presuntos terroristas procedían de Uzbekistán, Kirguizistán y de la república rusa de Daguestán.

El diario Hürriyet había identificado a uno de los tres como Osman Vadinov, checheno de nacionalidad rusa, pero ahora parece afianzarse la tesis de que no procedía de Chechenia sino de la vecina república autónoma de Daguestán. Se pudo identificar a esta persona porque dejó su pasaporte en un domicilio en el céntrico barrio de Fatih en Estambul, que ha sido identificado como lugar de residencia o reunión de los terroristas que asaltaron el aeropuerto.

La vivienda había sido blindada con una doble puerta de acero y los supuestos terroristas, que la alquilaron hace unos tres meses, instalaron un sistema de aire acondicionado para no tener que abrir las ventanas nunca.

El pasaporte del ruso de Daguestán muestra que entró en Turquía hace aproximadamente un mes, señala Hürriyet.

Los otros dos kamikazes son ciudadanos de Uzbekistán y Kirguizistán, dos exrepúblicas soviéticas de Asia Central, pero no han trascendido más detalles sobre su identidad.

El número de fallecidos por el atentado del pasado martes, en el que tres terroristas suicidas se inmolaron después de disparar a la multitud, ha ascendido a 42 tras el fallecimiento de una de las heridas, ha informado el gobernador de Estambul, Vasip Sahin.

Entre los fallecidos figuran diez extranjeros y tres personas con doble nacionalidad. Un responsable gubernamental turco citado por Reuters ha contado que en el ataque han muerto un ciudadano chino, un jordano, un tunecino, un uzbeko, un ucraniano, un iraní, cinco saudíes y dos iraquíes.

Un médico militar tunecino que había viajado a Turquía para intentar recuperar a su hijo, reclutado por el Estado Islámico, figura entre las víctimas mortales.

Una fuente de los servicios de seguridad ha explicado que Fathi Bayoudh “había viajado a Turquía para intentar reunirse con su hijo, que se unió a Estado Islámico en Siria hace unos meses junto con su novia”, a la que conoció en la facultad de Medicina. Según esta fuente, el hijo ha sido detenido por las tropas turcas en la frontera con Siria.

Un atentado anunciado

El ataque ha dejado en una posición delicada al Gobierno turco. Toda la oposición parlamentaria ha exigido una comisión de investigación sobre fallos de seguridad en el atentado en el aeropuerto Atatürk de Estambul y sobre el que los servicios de inteligencia advirtieron hace días.

La petición, formulada por las tres formaciones opositoras (socialdemócratas, nacionalistas y prokurdos), ha sido bloqueada por la mayoría absoluta de que dispone el partido del Gobierno, el islamista AKP.

El diario turco Hürriyet informa este jueves de que los servicios de inteligencia turcos advirtieron hace 20 días de la posibilidad de un ataque terrorista por parte del Dáesh (Estado Islámico) en el aeropuerto Atatürk de Estambul, una alerta confirmada a Efe por un diputado del socialdemócrata CHP, el principal partido opositor.

“Estoy seguro de la existencia de esa advertencia de la Inteligencia”, indicó Ilhan Cihaner, diputado y antiguo fiscal del Estado.

En esa carta, dirigida a todas las altas instancias del Estado, se señalaba el riesgo de ataque por parte del Estado Islámico y los posibles objetivos, entre ellos el aeropuerto escenario del atentado del martes.

Con todo, Cihaner restó importancia a esa alerta y recordó que siempre después de un gran atentado se hace público la existencia de este tipo de advertencias.

El miércoles, al solicitar una investigación, su partido recordó que el año pasado se produjeron 15 ataques con bomba en el que murieron 300 civiles y 2.000 resultaron heridos y acusó al Gobierno de dejar que los terroristas caminen libremente.

Cihaner criticó que ningún alto cargo haya dimitido nunca después de un atentado y que las únicas medidas de seguridad que se toman en prohibir a los medios difundir imágenes sobre los ataques. “Esos ataques no pueden evitarse censurando a los medios”, denunció el diputado socialdemócrata.

El primer ministro turco, Binali Yildirim, rechazó ya el miércoles que se produjeran errores en los sistemas de vigilancia. “Los terroristas abrieron fuego sobre el personal de seguridad a la entrada una vez que no pudieron pasar los controles. Uno de ellos se hizo explotar fuera mientras que los otros dos se aprovecharon del pánico durante el tiroteo para entrar (en el aeropuerto) y se hicieron detonar”, explicó el primer ministro.

Yildirim sí reconoció que lo sucedido muestra la necesidad de aumentar más aún los sistemas de seguridad en los aeropuertos.

El diario Hürriyet afirma también, citando fuentes anónimas de las fuerzas de seguridad, que el plan inicial de los terroristas era reunir en un punto al mayor número posible de pasajeros para cometer una matanza aún mayor.