El Ibex sucumbe al mal clima global: cae el 2,39% y dice adiós a los 8.000 puntos

La Bolsa española ha caído hoy un 2,39 % y se ha despedido del nivel de los 8.000 puntos por el temor de los inversores a una nueva recesión de la economía mundial, la principal razón por la que el IBEX 35 ha perdido casi un 7 % de su valor en tan solo dos días. Con la prima de riesgo al alza, en 153 puntos básicos, el principal índice bursátil de la Bolsa española, el IBEX 35, se ha dejado el 2,39 %, 194,5 puntos, hasta acabar en 7.927,6 puntos, niveles de finales de julio de 2013, lo que eleva las pérdidas en febrero por encima del 10 % y las anuales casi hasta el 17 %.

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ArcelorMittal ha sido el valor que más ha perdido en la jornada del martes, con un retroceso del 10,3%, ante la desaceleración de China y la exportación masiva de su excedente de acero. Le han seguido Sacyr (-5,88%), Sabadell (-5,69%), Mapfre (-5,52%) y Telefónica (-5,3%). Los bancos que cotizan en el Ibex 35 ha mostrado caídas del 3% de media. Tras Sabadell, los mayores retrocesos los han mostrado BBVA (-4,66%), Popular (-4,48%), Santander (-3,86%), Bankinter (-3,31%), Bankia (-2,87%) y Caixabank (-1,17%).

Por el contrario, Gamesa se ha consolidado como líder de la sesión con un avance del 5,55%, hasta los 16,53 euros, ante rumores que apuntan que Siemens anunciará hoy su proyecto de fusión con la compañía. También ha vivido la sesión con optimismo FCC, que ha ganado un 4,56% tras lanzar la ampliación de capital que dará a Carlos Slim el control del grupo. Además, DIA, que ha ganando un 1,26%, IAG (+0,86%) y Amadeus (+0,57%) han conseguido escapar de las pérdidas. Los ‘blue chips’ tampoco se han desprendido del signo negativo, encabezados por Telefónica, BBVA y Santander. Repsol ha cedido un 3,53%, Endesa un 1,42%, Iberdrola un 1% e Inditex un 0,65%.

En este contexto y teniendo en cuenta que las pérdidas se extienden por todo el Viejo Continente, el selectivo español se sitúa, junto con Milán (-3,2%), a la cabeza de los recortes en Europa: París ha perdido un 1,69%, Francfort un 1,11% y Londres un 1%.

Se prolonga así el efecto del desplome que vivieron los mercados durante el ‘lunes negro’. Aunque Wall Street logró moderar al 1,1% sus descensos en el Dow Jones, el Nikkei de la Bolsa de Tokio se ha desinflado este martes por la mañana un 5,4%, quedando al borde de los 16.000 puntos. Las Bolsas chinas siguen cerradas debido a la celebración del Año Nuevo, pero Alemania ha publicado unas cifras que no invitan precisamente al optimismo. Antes de la apertura se ha conocido que la producción industrial en la mayor economía de la eurozona cayó un 1,2% en diciembre, un dato que se aleja por completo del repunte del 0,4% que esperaban los analistas.

El petróleo sigue jugando un papel determinante en el nerviosismo de los inversores debido, sobre todo, a la publicación de un informe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) que advierte contra las previsiones optimistas que apuntan a un freno en la caída de los precios del petróleo y señala que no percibe un aumento a corto plazo. El informe, correspondiente al mes de febrero, desmonta las principales presunciones sobre el exceso de oferta global, que ha desplomado los precios en más de un 70% en el último año y medio.

Concretamente, asegura que la persistente especulación sobre un acuerdo entre la Organización de Países Exportadores (OPEP) y los principales productores que no pertenecen a ese organismo para reducir la producción no es más que una conjetura. Incluso partiendo de la suposición “optimista” de que la producción de crudo de la OPEP se mantenga estable en 32,7 millones de barriles diarios en el primer trimestre, habría un aumento de las existencias de 2 millones de barriles diarios. “Si estas cifras se confirman, en un mercado ya inundado de petróleo, es difícil pensar cómo los precios del petróleo podrían aumentar significativamente a corto plazo”, concluye la AIE.

Y a todo esto hay que sumar la situación de la banca en Italia y Grecia. Italia está en plenas negociaciones con la Comisión Europea para crear un banco malo pero la tasa de morosidad de sus bancos (actualmente en el 13,8%), se mantiene por encima de la media de la UE en un entorno marcado por el interés del BCE en que las entidades reduzcan su exposición a los activos improductivos. En cuanto a Grecia, ha vuelto a cobrar protagonismo por las tensiones que se han creado alrededor de la reforma del sistema de pensiones que el Gobierno del primer ministro, Alexis Tsipras negocia con los acreedores internacionales. “Esperábamos que el mercado reaccionara positivamente después de las caídas de ayer, pero el sector bancario se ha vuelto a desinflar por las dudas especialmente en Italia y Grecia”, ha señalado el analista de Renta 4 Ángel Pérez.

Así las cosas, los inversores vuelven a desconfiar de la deuda periférica, lo que incluye a España. La prima de riesgo ha llegado a tocar los 168 puntos básicos aunque después de ha relajado hasta los 153. La rentabilidad del bono a diez años ha pasado del 1,55% al 1,8% en apenas cuatro sesiones en una espiral de desconfianza agravada por las dudas sobre la formación de un próximo Gobierno. Al cierra de la Bolsa, era del 1,76%.

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