Los sondeos encumbran al FN

Francia redefine su mapa regional en unas elecciones marcadas por el terrorismo

Quedarán elegidos en la primera vuelta aquellos candidatos que hayan acaparado la mayoría de sufragios y, en caso contrario, pasarán a la segunda quienes hayan logrado al menos el 10%

le pen

Francia, aún conmocionada por los atentados del pasado 13 de noviembre en París, redefine este domingo su mapa territorial en la primera vuelta de unas elecciones regionales que, de confirmarse las previsiones de las encuestas, podrían dar la victoria al ultraderechista Frente Nacional (FN). La participación a las 16.00 GMT en la primera vuelta alcanzaba el 43,01 por ciento del censo en la Francia metropolitana, dos décimas por encima de la registrada en 2010 a esa hora en la misma cita (16,07 %). La cifra, no obstante, es inferior a la tasa registrada en las regionales de 2004, cuando ya habían votado un 18,48 % de los franceses con derecho a voto. Se trata de la primera vez que Francia celebra unos comicios a nivel nacional en el mes de diciembre desde hace medio siglo. La gran novedad de estos comicios será que el país se divide en solo trece regiones, en lugar de en veintidós como hasta ahora, debido a la simplificación administrativa promovida por el presidente francés, François Hollande.

Los 44,6 millones de franceses inscritos en las listas electorales están llamados a elegir los nuevos consejos regionales en el territorio metropolitano y ultramar, y a ofrecer con su voto una fotografía de la actual relación de fuerzas entre la derecha, la izquierda y la extrema derecha.

Este último test político antes de las presidenciales de 2017 apunta que el partido liderado por la ultraderechista Marine Le Pen podría hacerse con entre seis y siete regiones en la primera ronda, y estar en condiciones de quedarse con cuatro en la segunda, el 13 de diciembre.

Tanto en Nord Pas de Calais Picardie, circunscripción de Marine Le Pen, como en Provenza Alpes Costa Azul, donde es candidata su sobrina, la diputada Marion Maréchal-Le Pen, el FN podría alzarse con el 40 % de los votos.

Ese partido, según recordó hoy “Le Figaro”, anota una progresión constante desde 2007, con el 4,9 % en las cantonales de 2008, el 6,3 % en las europeas de 2009, el 11,4 % en las regionales de 2010, el 15,1 % en las cantonales de 2011, el 17,9 % en las presidenciales de 2012, el 24,9 % en las europeas de 2014 y el 25,2 % en las departamentales de marzo pasado.

En 2010, el Partido Socialista y sus aliados encabezaron el escrutinio, pero en esta ocasión, según los sondeos, parecen verse relegados al tercer puesto, tras el impulso ultraderechista y la coalición de Los Republicanos de Nicolas Sarkozy y los centristas de la UDI y el MoDem, cuyo porcentaje oscilaría mañana entre el 27 y el 29 %.

En un contexto inusual, marcado por los ataques yihadistas, que provocaron 130 muertos y más de tres centenares de heridos, los expertos avanzan que solo una fuerte participación podría revertir la fuerza ultraderechista. La abstención, no obstante, se presenta según los medios como “el primer partido de Francia”, y no movilizará a más de la mitad del electorado.

Quedarán elegidos en la primera vuelta aquellos candidatos que hayan acaparado la mayoría de sufragios y, en caso contrario, pasarán a la segunda quienes hayan logrado al menos el 10 %.

“Respuesta de la democracia a la barbarie”

El primer ministro, Manuel Valls, cree que esta nueva cita electoral debe ser “la respuesta de la democracia a la barbarie”, pero no parece que el incremento de la popularidad del presidente, François Hollande, que ha ganado entre 10 y 20 puntos en un mes, vaya a traducirse en las urnas.

Para los socialistas, supondría su quinta derrota tras su llegada al poder en 2012, año a partir del cual perdieron en las municipales, las europeas, las parciales al Senado y las departamentales.

Para Sarkozy, que asumió el mando de su formación hace un año, será la oportunidad de demostrar que este ha pasado página de los errores del pasado, mientras que Le Pen llega con la aspiración de imponer a su partido como el primero de Francia y de reflejar que es capaz de gestionar ejecutivos de peso.

Con 13 nuevas grandes regiones, que tras la reforma electoral iniciada por Hollande entrarán en vigor el próximo enero, este nuevo mapa administrativo, frente a las 22 con las que contaba el anterior, podría colocar mañana al FN a las puertas del poder regional.

La derecha ha destacado que mantendrá sus listas pase lo que pase en esta primera ronda, pero los socialistas podría verse obligados a una retirada en algunas o a una fusión con la derecha, lo que desencadenaría una “guerra local” con los contrarios a tales opciones.

La situación es de tal complejidad que el propio secretario de Estado de Relaciones con el Parlamento, Jean-Marie Le Guen, admite que no pueden anticipar el resultado, en el que, según los analistas, va a ser difícil también medir “el impacto” del miedo en el mismo.