Tras los atentados de París

El G-20 acuerda ‘secar los canales de financiación’ del terrorismo

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“Nos preocupa el actual flujo creciente de combatientes terroristas extranjeros y la amenaza que supone para todos los Estados, incluidos los países de origen, tránsito y destino”, indica el G-20.

“Estamos decididos a hacer frente a esta amenaza mediante la mejora de nuestra cooperación y el desarrollo de medidas pertinentes para prevenir y combatir este fenómeno, incluyendo el intercambio de información operativa, la gestión de fronteras para detectar los viajes, las medidas de prevención y respuesta de la justicia penal correspondiente”, agrega el comunicado.

Los líderes del G-20 también se comprometen a “trabajar juntos para fortalecer la seguridad aérea mundial”.

Los políticos más poderosos del planeta reconocen que se debe trabajar de manera “proactiva para prevenir el extremismo violento”.

Para ello se comprometen a adoptar medidas contra la propaganda y glorificación terrorista, la radicalización, la incitación a actos violentos y el reclutamiento, para lo que consideran fundamental “evitar que los terroristas exploten el uso de la tecnología y las comunicaciones”.

La lucha contra el terrorismo ha sido una de las prioridades de una reunión que suele tener contenido fundamentalmente económico, después de los atentados de París, de los que se responsabilizó la organización terrorista Daesh (acrónimo árabe de Estado Islámico).

“La propagación de las organizaciones terroristas y el aumento significativo a escala mundial de los actos de terrorismo socavan directamente el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales y pone en peligro nuestros esfuerzos para fortalecer la economía global y asegurar un crecimiento y desarrollo sostenible”, señalan los líderes.

Por último, el G-20 pide redoblar los esfuerzos para secar “los canales de financiación” del terrorismo por medio de una mayor cooperación internacional e intercambio de información de inteligencia que lleve a congelar sus fondos.

El G-20 pide al Grupo de Acción Financiera (Gafi) -el organismo intergubernamental encargado de la lucha contra el blanqueo de capitales- que identifique nuevas medidas concretas “para fortalecer la lucha contra la financiación del terrorismo y sanciones financieras específicas”.

Además solicita acelerar la aplicación de las recomendaciones y buenas prácticas del Grupo de Acción Financiera para ahogar las fuentes financieras del terrorismo.

Ya después de los atentados de París en enero contra el semanario satírico Charlie Hebdo, Francia abogó por endurecer la lucha contra la financiación de las organizaciones yihadistas.

Mejorar las medidas contra el blanqueo es un elemento fundamental para asfixiar económicamente a Daesh, ya que parte de sus fondos proceden de la explotación de pozos de petróleo en Siria.

La revista económica Forbes ha situado a Daesh como la organización terrorista más rica del mundo, con un volumen de ingresos de dos mil millones de dólares al año.

El negocio petrolero, los secuestros, el cobro de tributos y extorsiones, así como robos y saqueos, son las principales fuentes de ingresos de esa organización terrorista, según Forbes.