El PP y el Gobierno rechazan que el ‘caso Rato’ pueda desgastarles de cara al 20-D

El escándalo de corrupción en torno a Rodrigo Rato, que fue vicepresidente económico en el Gobierno de Aznar y que estuvo a punto de sucederle en el liderazgo del PP, lo que le habría podido llevar a la jefatura del Ejecutivo, es probablemente de una gravedad equiparable a Gürtel y Púnica por lo que es previsible que le pase factura al partido en las próximas elecciones generales. Pero los dirigentes populares lo niegan como si así fueran a minimizar su efecto. La mayoría no quiere ni oír hablar de Bárcenas pero, en cambio, hace curiosas distinciones entre el caso del extesorero y el del exvicepresidente.

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El portavoz del PP en el Congreso, por ejemplo, reconocía anoche en la Cadena SER el daño causado por Bárcenas: “Hemos pagado muy caro en las elecciones el caso Bárcenas. Seguramente nos habría hecho menos daño si hubiéramos actuado más rápido, pero ha sido una persona que ha estado mintiendo a familiares, amigos, compañeros…”. Sin embargo, no se mostraba tan contundente respecto a Rato: “Ahora estamos conociendo una serie de actuaciones, y nos causa una terrible decepción política y personal. Pero Bárcenas ha estado en la cárcel, el señor Rato aún no está, está iniciando un proceso. De Bárcenas, todo el mundo sospecha que su fortuna en Suiza es de dinero que desviaba de donaciones del partido. En este país funciona la presunción de inocencia, y hay que esperar porque son casos distintos y diferentes”.

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha ido más allá este viernes al opinar que “en términos electorales el PP no debería tener un desgaste porque un antiguo gobernante -en referencia a Rodrigo Rato- posteriormente en su vida privada haya tenido un comportamiento más o menos ético”.

En declaraciones a Radio Nacional de España, Rafael Catalá ha recordado que como vicepresidente económico del Gobierno Rodrigo Rato “desarrolló una actividad política de primerísimo nivel en una etapa histórica de España muy importante, en la que nos incorporamos al euro, por primera vez alcanzamos el equilibrio de las cuentas públicas y se pusieron en marcha unas políticas de reformas muy importantes”. “Ese activo, que es un activo de Rato, del Gobierno de entonces y del PP, está ahí y si después de su actividad política ha desarrollado una actividad empresarial y ahí ha cometido alguna irregularidad tendrá que responder por ello”, ha indicado el titular de Justicia.

A su juicio, hay que “separar claramente la actividad pública de la privada de cualquier persona y en este caso de Rodrigo Rato”. Para Catalá, lo que está sucediendo en ese caso es que “avanza la investigación judicial y van apareciendo diversos testigos y personas que están siendo imputadas en la causa que comparecen ante el juez para aportarle toda la información”.

Catalá considera que todo ello “pone de manifiesto una vez más el normal funcionamiento de la justicia, la independencia de los jueces que instruyen, que todos estamos sometidos a la ley y que no hay ningún margen de impunidad con independencia del origen social, económico y político”. “La justicia trabaja cada día y va obteniendo resultados en todas las causas que tiene en su conocimiento, y en ésta, que es quizás una de las más mediáticas y significativa, también se está demostrando que está actuando con eficacia”, ha apostillado.

Preguntado si Rato acabará en la cárcel ha contestado: “No le podría decir porque no conozco los detalles de la investigación. Creo que tendremos que esperar. En estos casos mediáticos anticipamos a veces el comentario y el análisis sin tener un conocimiento minucioso de las diligencias que se vienen practicando”. Por ello, ha recalcado que “nadie más allá del juez instructor conoce el detalle del tipo de delito que se haya podido cometer y la certeza de que haya existido”. “He oído declaraciones de Rodrigo Rato que dice que todo está en orden y tiene un origen familiar y que ha pagado sus impuestos y si es así evidentemente no puede acabar en la cárcel nadie que no ha cometido ninguna irregularidad”, ha comentado.

No obstante ha asegurado que “si por el contrario se acredita que se ha cometido algún tipo de delito de blanqueo de capitales o de evasión fiscal pues entonces lógicamente tendrá su condena”. De todas formas, ha insistido, “lo razonable es esperar a que termine la instrucción por parte del juez y se conozca con detalle lo que esté acreditado, pues al final una sentencia siempre se tiene que basar en hechos probados y no en conocimientos indirectos”.