El PP se queda solo en la aprobación de los Presupuestos y Montoro admite que su partido hace electoralismo ‘serio’

Diez horas de debate parlamentario no han sido suficientes para convencer a la oposición de los argumentos con los que el Gobierno ha defendido sus cuentas para 2016. Claro que el debate de totalidad de los Presupuestos ha sido más un gran mitin preelectoral que un repaso detallado a la marcha de nuestra economía. Al final, tal y como era previsible, la mayoría del PP ha tumbado las doce enmiendas de los distintos grupos parlamentarios. En total, se han registrado 185 votos en contra frente a los 151 votos favorables y una abstención. Entre las perlas que han quedado para la posteridad, hay que anotar esta del ministro de Hacienda: “Hacemos electoralismo, se lo reconozco”.

montoro-debate-448Cristóbal Montoro estaba respondiendo al portavoz del PNV, Pedro Azpiazu, que como todos los demás oradores que han intervenido en el debate ha reprochado al Gobierno que haya adelantado el debate de los Presupuestos Generales del Estado para hacer de ellos un panfleto preelectoral. De hecho, el ministro de Hacienda no ha dejado de repetir que se trata de unas cuentas con un marcado acento social. Ahora bien, en su respuesta al nacionalista vasco ha matizado esa afirmación. “El gasto crece muy moderadamente”, ha explicado y ha añadido: “¿Qué quiere decir, que este Gobierno hace electoralismo con la moderación del gasto público? Bueno, pues hacemos electoralismo, se lo reconozco desde esta tribuna… Una forma de hacer electoralismo seria, rigurosa, decirle a la sociedad española lo que le conviene que es moderar el crecimiento del gasto público en nuestro país porque es lo que está funcionando y haciendo que salgamos de la crisis”.

La retahíla del ministro ha sido la réplica a una intervención muy dura de Azpiazu, en la que el portavoz del PNV ha dicho que los Presupuestos Generales para 2016 son un “fraude” para la ciudadanía y ha pedido al Gobierno que no engañe a la sociedad con “publirreportajes” que contienen “mensajes envenenados prefabricados por sus asesores”. Le ha preguntado al ministro por qué “se empeña” en hacer las cosas contra el sentido común y ha añadido que el próximo Gobierno se verá obligado a rehacer los Presupuestos. Según el portavoz vasco, la “enorme paradoja” del Ejecutivo es su reivindicación de la estabilidad cuando la política económica del PP ha sido “una montaña rusa” con subidas y bajadas. Y le ha reprochado que su política no tiene consistencia temporal, ni social, ni económica. Entre otras cosas, ha cargado contra “el carrusel de bajadas impositivas” que son “injustas” y “una patada adelante electoral” a los problemas de los ciudadanos.

Montoro, en cambio, ha ensalzado que el incremento del PIB se realice sobre una demanda interna “poderosísima” al tiempo que se mantiene una tasa elevada de exportaciones. De la misma manera, ha destacado que por primera vez el crecimiento económico en términos reales está yendo a creación de empleo gracias a las reformas estructurales. Por todo ello, ha defendido que los PGE para 2016 tratan de prolongar la capacidad de cambiar la economía de España preservando el estado del bienestar. En este punto, y tras enarbolar la bandera de la moderación del gasto público, ha explicado que de lo que se trata es de priorizar y que por eso el Ejecutivo se ha preocupado de preservar ante todo el gato social. No obstante, Montoro ha dicho que el próximo Ejecutivo puede modificar los Presupuestos para 2016 si así lo quieren los ciudadanos.

Además, ha señalado que España ha superado sus previsiones gracias al esfuerzo de los españoles, entre los que ha destacado la acción de los emprendedores vascos. Ha criticado a la izquierda radical e independentista, que sólo puede “arruinar la economía de la gente más modesta”, y ha defendido que hay generar confianza y seguridad para que haya inversión. En otro sentido, Montoro ha pedido que se use la foralidad para introducir elementos cada vez más incentivadores de la actividad económica. El ministro ha afirmado que el Gobierno de Rajoy no apuesta por la recentralización sino por desarrollar y profundizar el estado de las autonomías así como las haciendas forales, “que son parte consustancial de nuestro ser y de nuestra historia”.

Los nacionalistas y el 27-S

Las formaciones del Grupo Mixto ERC, BNG y Amaiur también han rechazado los Presupuestos que ha elaborado el Gobierno para el año que viene por su carácter “antidemocrático”, por dejar de lado a los ciudadanos que más han sufrido las consecuencias de la crisis y por “dar la espalda” a las necesidades de las comunidades autónomas.

De todos ellos, la intervención más llamativa ha sido la del diputado de ERC Joan Tardà, que ha aprovechado para escenificar el desafío soberanista en el que su partido, entre otras formaciones, pretende convertir las elecciones autonómicas del 27 de septiembre. “La respuesta popular será ésta”, ha dicho Tardà mientras mostraba un cartel que promociona la convocatoria electoral y la de la Diada del 11-S. Según el diputado catalán, las cuentas siguen “ancladas” en el “expolio social y económico” que sufre la ciudadanía catalana, puesto que la comunidad aporta el 20% del PIB y el 16% de la población total y recibe menos del 11% de los recursos. Además, el Gobierno no cumple con las inversiones en Cataluña ni en el resto de los países catalanes.

Tardà ha denunciado la “falsedad” que vende el Gobierno sobre el compromiso social de las cuentas cuando ha subido las pensiones el mínimo que marca la ley o ha reducido algunas partidas fundamentales. “Su recuperación se basa en la vulneración total de derechos alcanzados”, ha denunciado, tras aseverar además que las cuentas están alejadas de la “radicalidad democrática” y son “oportunistas”. Además, tras la polémica que han generado las palabras del ‘conseller’ de Justícia, Germà Gordó, al mostrarse dispuesto a conceder la nacionalidad catalana a los ciudadanos de Aragón, las Islas Baleares o la Comunitat Valenciana, el diputado republicano ha insistido en la idea de ampliar el alcance de Cataluña al señalar que el “expolio” es “extensible al resto de países catalanes”, entre los que ha mencionado concretamente a las comunidades valenciana y balear, que en su opinión reciben menos inversión por habitante que otras regiones como Castilla y León.

“El 27 de septiembre vamos a votar y les vamos a dar una patada en el culo democráticamente”, ha concluido provocando la incomodidad de la vicepresidenta Celia Villalobos, que en ese momento sustituía a Jesús Posada. No hubiera sido la primera vez que Villalobos expulsa a Tardá del hemiciclo pero, en esta ocasión, se ha limitado a hacer un comentario sarcástico sobre su proclama. Le ha respondido Montoro, que ha pedido a los catalanes independentistas que miren “lo que está pasando en Grecia por tomar decisiones equivocadas” y ha añadido: “No es que estén en un nacionalismo evocador de países que nunca existieron, están en la ensoñación nacionalista para evitar la realidad aplicada, práctica, de que estamos en España, de que España es Europa y que está liderando el crecimiento económico en renta y en empleo en Europa, por que eso no les interesa que ocurra”.

Todo el mundo ‘contento’ con el debate

Una vez finalizado el debate, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha dicho en los pasillos que en el Ejecutivo están “muy contentos” con su desarrollo y con la evolución de la economía española y ha subrayado que va a mantener esa misma política que ha sido “enormemente positiva” y que ha permitido “superar la etapa socialista”. También en los pasillos del Congreso, el líder socialista Pedro Sánchez ha afirmado que en el debate parlamentario se ha visto a un Gobierno “anclado en el pasado” frente a la opción de futuro que representa el PSOE, que apuesta por la “modernización de España”.

La anécdota de la jornada la ha protagonizado el marcador de las votaciones del Congreso, que ha dado un fallo, y no ha registrado los votos a favor de las enmiendas emitidos por las formaciones de la oposición. “¿Qué hacemos?”, se ha preguntado el presidente del Congreso, Jesús Posada. E inmediatamente ha concluido que “está claro que ha habido un fallo, (el resultado) no parece representativo de la voluntad de la Cámara”. Una vez realizada la segunda votación, el portavoz de Unió, Josep Antoni Duran i Lleida, ha pedido la palabra para aclarar que había votado a favor y no en contra, como figuraba en el panel.

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