Un objeto sin anclar en la cabina provocó el accidente del F-16 en Albacete

La investigación concluye que algún tipo de documento suelto pudo accionar el mando que dirige el timón de cola y desestabilizar el avión

f16

El accidente del pasado 26 de enero en la base aérea de Los Llanos en Albacete, en el que murieron once militares, nueve franceses y dos griegos, se debió a un despegue descompensado del F16 provocado probablemente a que un objeto accionó el mando que dirige el timón de cola de la aeronave. Así se determina en la investigación que han llevado a cabo militares de varios países sobre este accidente, cuyos resultados se han dado a conocer esta semana y están disponibles en el Ministerio de Defensa de Francia.

El accidente se produjo el 26 de enero, cuando un F-16 de bandera griega se estrelló a los pocos segundos del despegue e impactó en la plataforma de estacionamiento de otras aeronaves que participaban en las misiones de vuelo del programa de formación del Tactical Leadership Programme (TLP) de la OTAN.

Seis meses después se ha hecho público el informe sobre la tragedia, que se ha elaborado bajo la presidencia de Grecia y con participación de España, Estados Unidos, Francia, Italia y Alemania, países todos miembros del TLP, el programa de formación de pilotos que desde 2009 tiene su sede en Albacete.

En el informe se determina que las “causas principales” del accidente fueron que el avión no estaba compensado “adecuadamente” en el despegue, lo que provocó que partiera girado hacia la derecha 12 grados, lo que “afectó drásticamente a la aerodinámica de la aeronave”, que se estrelló 7,8 segundos después de que elevarse en la pista.

Como otra causa principal, se apunta a que el piloto hizo la inspección anterior al despegue 20 minutos antes y en el área de estacionamiento, cuando el procedimiento establece que se haga justo en el momento anterior a la maniobra de despegue.

Error indetectable

También se considera que objetos perdidos en la cabina, como mapas de navegación que no estuvieran anclados correctamente, pudieron causar el movimiento del mando que hace girar el timón de cola del aparato.

Ni el piloto ni el copiloto advirtieron ese cambio en los mandos, dado que el botón se encuentra fuera de su campo de visión.

Según se indica en el informe, el diseño del panel del F-16 “no prevé” un movimiento inadvertido del mando del compensador de cola, ni tiene un sistema que pueda avisar al piloto de que el timón de cola está descompensado antes de despegar.

Además, el informe señala que hubo “un número de factores críticos” que coincidieron en el momento del despegue para llevar el accidente a “un nivel fatal”, como el viento cruzado, el peso, y los tanques de fuel externos.

Por otra parte, en el informe se destaca la preparación de los pilotos y la de todo el personal participante en las misiones de vuelo del TLP y se hace una serie de recomendaciones a las Fuerzas Aéreas de Grecia para mejorar los procedimientos que se deben seguir.

En el informe se especifica que además de los once muertos, el siniestro ocasionó 17 heridos graves (siete franceses y diez italianos) y 16 heridos leves (14 franceses y dos italianos), y tres aviones quedaron “totalmente destruidos” en la explosión que siguió al impacto del caza griego y que otras cinco aeronaves sufrieron daños.