El Rey cree que la postura de Artur Mas es “irreconducible”, según asegura Revilla

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha afirmado que el Rey Felipe VI "le ha dejado claro" que la postura del presidente de la Generalitat, Artur Mas, es "irreconducible". Revilla ha hecho estas declaraciones tras ser recibido en audiencia por el monarca con el que ha estado reunido más de una hora en el Palacio de la Zarzuela. Ha sido al comentar el encuentro entre Felipe VI y el presidente catalán, cuando Revilla ha asegurado que el monarca le ha dicho que a pesar de que "estuvieron hablando una hora y media" la postura de Artur Mas es "irreconducible".

revilla-rey-448“Puesto que con este señor Mas no hay arreglo posible, vamos derechos al precipicio. Eso sí que me lo ha dejado claro (el Rey), porque a pesar de que estuvieron una hora y media es irreconducible su postura”, ha señalado Revilla. El martes, Revilla advirtió a Mas que “no se ponga tonto” porque el pantano del Ebro, con el agua que “están esperando todos” en el valle de ese río “hasta Cataluña”, está en Cantabria. “Tenemos agua, mucha agua. Tenemos el mayor pantano ahí arriba, el pantano del Ebro, que es el agua más solidaria del mundo, el que están todos esperando en el valle del Ebro hasta Cataluña”, afirmó el presidente de Cantabria.

Las declaraciones de Revilla aportan los primeros detalles sobre la audiencia del Rey a Artur Mas, que se celebró hace unos días en un ambiente de evidente frialdad pero de cuyo contenido no había trascendido absolutamente nada. “Vengo en son de paz”, comentó el presidente de la Generalitat a los periodistas antes de su encuentro con Felipe VI que le recibió con un gesto mucho más serio del que suelo exhibir el monarca en este tipo de actos. Mas acababa de lanzar su último órdago secesionista en la presentación de la lista unitaria con la que pretende concurrir a las elecciones del 27 de septiembre con la intención de que sean un plebiscito que avale su hoja de ruta hacia la independencia.

El presidente de Cantabria ha querido dejar claro que el Rey está “muy preocupado” y “muy enterado” sobre todos los problemas del país y “tiene las ideas muy claras”, si bien, frente a “mucha gente que le dice: ‘Oiga, pero actúe”, él sabe que “no puede hacer más de lo que está haciendo”, porque es “respetuoso” con la Constitución y con su propio papel y sabe que “hasta ahí puede llegar”. Revilla ha reafirmado su tesis de que es preciso hacer “un poco de pedagogía” entre los catalanes para explicarles que no es bueno para ellos “este desafío” y que deben “responder contundentemente” en las urnas a esta “huida hacia adelante” que es “una locura” tanto para España como para Cataluña.

El caso es que las posibilidades de reconstruir puentes entre Madrid y Barcelona son prácticamente nulas y eso es cada vez más una evidencia. De hecho, los llamamientos al diálogo y a la sensatez que hasta hace poco se lanzaban desde el Gobierno central han sido paulatinamente sustituidos por un lenguaje belicoso que augura una dura confrontación en el plano judicial. Como prueba, hay que reseñar la última declaración del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, avanzando que dará “la batalla” en favor de la Constitución frente a las aspiraciones independentistas de Mas para que la ley se cumpla en todo momento. Rajoy se ha referido al debate soberanista en el acto que ha celebrado en Sevilla con empresarios andaluces y organizado por la Cámara de Comercio sevillana, donde ha reiterado la tesis que viene defendiendo en los últimos días: “En España la ley se va a cumplir, y si alguien quiere violentarla, debe saber que no se lo vamos a permitir”.

Lenguaje prebélico y armas para la batalla judicial

En Madrid, mientras tanto, el Congreso daba luz verde a la Ley de Seguridad Nacional que, según sus promotores, el PP y el PSOE, está pensada para hacer frente a amenazas de nuevo cuño como el terrorismo yihadista. Pero los partidos nacionalistas no se acaban de creer esta explicación habida cuenta de que el artículo más controvertido de la ley, el 24, establece que “la Declaración de situación de interés para la Seguridad Nacional supondrá la obligación de las autoridades competentes de aportar los medios humanos y materiales necesarios que se encuentren bajo su dependencia, para la efectiva aplicación de los mecanismos de actuación”. Y eso significa, ni más ni menos que el presidente del Gobierno podría asumir funciones de las policías autonómicas sin autorización del Parlamento.

De todas formas, el Gobierno sigue contando con el artículo 155 de la Constitución que dice que si una comunidad autónoma no cumple “las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan” o actuase “de forma que atente gravemente al interés general de España”, el Gobierno, “previo requerimiento al presidente de la comunidad autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquella al cumplimiento forzoso” de sus obligaciones o para proteger el “interés general”. Para ejecutar esas medidas, añade, el Gobierno “podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las comunidades autónomas”.

De hecho, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha defendido este miércoles que el artículo 155 “está plenamente en vigor y es posible su utilización”. Catalá ha reconocido que hasta ahora no se ha utilizado porque no se ha dado el escenario de “incumplimiento flagrante” de sus obligaciones, pero que podría hacerse, siguiendo siempre el procedimiento que prevé el propio artículo. El Gobierno vuelve así a amagar con suspender la autonomía de Cataluña si declara unilateralmente la independencia, como pretenden la candidatura unitaria Junts pel sí y la CUP.

El ‘caramelo’ de la financiación y las entregas a cuenta a las comunidades

La única novedad que desentona en el clima de confrontación que reina entre Cataluña y el Estado español es la alusión que ha hecho Rajoy en el mismo acto en el que ha participado este miércoles a ciertas mejoras de la financiación autonómica. El presidente del Gobierno ha explicado que las entregas a cuenta del Estado a las comunidades autónomas para el próximo año aumentarán “de manera considerable”, por encima de los 7.000 millones de euros, y eso repercutirá en la prestación de los servicios públicos. De paso, ha aprovechado para informar a los empresarios andaluces que, para Andalucía, el incremento será de un 11 por ciento, alrededor de los 1.700 millones de euros. Además, ha contado que la existencia de los mecanismos extraordinarios de liquidez para las comunidades supone también un ahorro importante que, en el caso de Andalucía, será de 500 millones de euros el próximo año ya que la financiación la proporciona el Estado y los intereses serán al 0 por ciento. Una situación que ha contrastado con la que se vivía en 2011, cuando -ha recordado- algunas autonomías, en alusión a Cataluña, se financiaban al 7,75 por ciento con los denominados “bonos patrióticos”.

Rajoy ha reiterado que el próximo año se hablará de la reforma de la financiación autonómica, un asunto que ha reconocido que es de “enorme complejidad” porque todo el mundo tiene el mismo discurso al considera que le corresponden más recursos. Ha asumido que esto sea así y ha llegado a reconocer que él actuó de la misma forma cuando era vicepresidente de la Xunta y le correspondía negociar la financiación autonómica. “Si estaba de acuerdo con la financiación autonómica, decía que no lo estaba”, ha confesado.

Rajoy ha explicado que era imposible modificar el modelo de financiación autonómica en una etapa de crisis porque la prioridad de la presente legislatura era evitar la quiebra y empezar a crecer y crear empleo. “Para repartir la nada, mejor era tirar todos del mismo carro e intentar sacar esto adelante”, ha señalado el presidente del Gobierno, quien ha recordado que ahora se ha activado el grupo de trabajo que hay al respecto en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Ha asegurado que habrá conclusiones de ese trabajo y en el año 2016 habrá que abordar este asunto “con voluntad de acuerdo”.

En taxi, como marca la “tradición”

Por lo que se refiere a la audiencia del Rey a Revilla, se han reproducido algunos de los elementos que se han convertido en las señas de identidad de las visitas a Madrid del presidente cántabro. “¿Como siempre, en taxi?”, ha sido el comentario que ha dirigido el Rey a Revilla, sonriente, tras darle la bienvenida en el salón de audiencias, y el presidente ha respondido que ya “es una tradición”, explicación que luego ha completado ante los periodistas al argumentar que no se trata de “populismo”, sino de “sentido común”, y recordar que él no se mueve en coche oficial ni lleva escoltas.

El taxista -que se ha llevado de recuerdo la invitación del Rey a la audiencia firmada por Revilla-, no le ha esperado hasta el final de la reunión y ha sido el economista José Carlos Díez, amigo suyo, quien ha acudido a buscarle al palacio en un “Mini” para almorzar juntos y acompañarle después al aeropuerto. Antes de incorporarse a la carretera de El Pardo, el vehículo se ha detenido en el aparcamiento donde los periodistas esperaban a Revilla, quien ha expresado su extrañeza por el hecho de que los informadores realizaran su trabajo al aire libre en un lugar donde, según ha bromeado, “sólo faltan por aquí pastando unas ovejas”.

El presidente de Cantabria ya había anunciado esta semana que iba a invitar al Rey a visitar esta Comunidad y a sumar su apoyo a la celebración en 2017 de un nuevo Año Jubilar Lebaniego. También ha explicado en los días previos a esta reunión que iba a expresar al Rey su satisfacción por el modo en que está ejerciendo la Jefatura del Estado y ha destacado que, desde que empezó el actual reinado, Felipe VI “ha revitalizado la Monarquía, que hace un año tenía unas valoraciones no demasiado buenas”.

El regionalista Miguel Ángel Revilla se convirtió el pasado día 3 en presidente de Cantabria por tercera vez, tras ser elegido por mayoría simple en segunda votación en el Parlamento regional, donde obtuvo el apoyo de los 12 votos del PRC y los 5 del PSOE, frente a los 13 del PP y los 2 de Ciudadanos en contra, mientras que los tres diputados autonómicos de Podemos se abstuvieron. Revilla, que regresa así a la presidencia después de cuatro años de mandato de Ignacio Diego, del PP, proclamó tras su investidura que las prioridades del nuevo Ejecutivo regional se centrarán en atender la situación de emergencia de muchos cántabros y reafirmó su compromiso con la sanidad y la educación públicas, así como con la asistencia a personas con dependencia.

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