El Rey dice que lo que une es España y que hay que atenerse a la Constitución

El rey Felipe VI ha destacado hoy en Bilbao que "la gran empresa que a todos nos une" es España y que todas las autoridades deben atenerse a sus "respectivos deberes y obligaciones constitucionales". El monarca ha compartido un acto de entrega de un premio empresarial con el lehendakari, Iñigo Urkullu, quien, por su parte, ha abogado por tratar la reforma del modelo de Estado desde el diálogo y el acuerdo y ha apostado por un "futuro compartido, con espacio y libertad" para "la razón de ser" de Euskadi.

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La Universidad de Deusto ha acogido esta mañana la entrega al presidente de honor del Grupo Freixenet, José Ferrer Sala, del Premio Reino de España a la Trayectoria Empresarial, que concede el Círculo de Empresarios.

Durante el desarrollo de la ceremonia se han mezclado las apelaciones al reconocimiento de la labor del empresariado con las referencias al modelo territorial del Estado.

Felipe VI ha destacado el hecho de que se entregue en “esta querida tierra vasca” un premio a un “gran empresario catalán, que es, al mismo tiempo, un gran español”.

“Confluyen hoy aquí tierras, personas, obras y sentimientos que integran, desde su propia singularidad, el gran patrimonio común de todos, la gran empresa que a todos nos pertenece y nos une, que es España”, ha dicho el Rey.

Ha sostenido que “al entregar a José Ferrer el Premio Reino de España en esta querida tierra que es el País Vasco ponemos de relieve, una vez más, todo lo que nos une, todo lo que somos y lo mucho que compartimos, que refuerza nuestro camino de progreso, que es un camino que debemos seguir trazando todos juntos”.

Sin referirse en ningún momento a Cataluña, el Rey ha señalado que para “alcanzar el éxito” es necesario tener un entorno institucional “en el que las autoridades se atengan, nos atengamos, en todo momento a nuestros respectivos deberes y obligaciones constitucionales, y en un marco que ofrezca seguridad jurídica, respeto a la ley, confianza y estabilidad”.

“Y todo ello en el seno de la Unión Europea, que es ya un verdadero proyecto nacional de España, un proyecto que nos ampara y protege frente a las incertidumbres, ha agregado.

También desde el Gobierno, el ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Alfonso Alonso, ha afirmado en el mismo acto que el hecho de que el rey Felipe VI entregue en el País Vasco un premio a un empresario catalán “simboliza la voluntad de cohesión y unidad” de España.

Frente a estos discursos, el lehendakari ha abogado por abordar la reforma constitucional que propugnan algunas instancias “desde los cimientos”, mediante la negociación y “la disposición al acuerdo y al pacto”.

Urkullu ha considerado que el Estado “debe ser una empresa común que reconozca su diversidad como una riqueza, que establezca un sistema de relaciones desde el reconocimiento y respeto mutuo”.

“Queremos un futuro compartido con espacio y libertad para nuestra razón de ser”, ha dicho el lehendakari, que ha indicado que en este asunto “nadie posee la verdad absoluta”. A su juicio, “la clave es compartir”.

El mandatario vasco ha destacado “la necesidad de negociar, la voluntad de pactar y la garantía de cumplir”.

Elemento común en los discursos ha sido el reconocimiento de la labor del empresariado.

El Rey ha demandado un “genuino aprecio social”, no solo el apoyo institucional, hacia los empresarios que “reconozca, valore y agradezca” su contribución al bienestar de los ciudadanos.

El monarca ha considerado que los empresarios son “los mayores creadores de empleo en España, que es nuestra primera preocupación social”, y ha puesto como “ejemplo del espíritu emprendedor español” al galardonado José Ferrer.

Por su parte, el lehendakari ha destacado “el compromiso” del Gobierno Vasco con el mundo de la empresa y también ha instado a poner en valor la figura de la persona emprendedora que invierte y asume riesgos.

Los promotores del Premio han demandado una cultura que prestigie la figura del empresario ya que su compromiso con la sociedad “no podrá alcanzarse” si su labor “se denigra de manera tópica y constante”, según ha advertido el presidente del Círculo de Empresarios Vasco, José María Bergareche.

Bergareche, que ha reconocido la labor de los empresarios vascos durante décadas de terrorismo, ha apostado también por un marco jurídico y político estable.

En el acto, el presidente de honor del Grupo Freixenet, José Ferrer Sala, ha recogido de manos del Rey el premio, consistente en una reproducción de una medalla al mérito de la época de Carlos III, cuyo original data de 1764.

Entre palabras de agradecimiento, el empresario ha destacado la contribución del Rey Juan Carlos a la expansión internacional del grupo Freixenet, a cuyos responsables el anterior monarca acompañó en numerosos viajes.

En la segunda edición de este Premio -la próxima se entregará en Barcelona-, el jurado, presidido por el exministro y el excomisario europeo Marcelino Oreja, ha valorado la contribución de José Ferrer al “desarrollo económico y social de España a lo largo de varias décadas de esfuerzo y trabajo”.

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