MSF denuncia que aún hay heridos graves por la ofensiva israelí de 2014 en Gaza

Según la ONG, muchos niños llenan las salas de espera de los hospitales para acceder a complejas cirugías reconstructivas y a rehabilitación

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Un año después de los 51 días de guerra que asolaron la Franja de Gaza, cientos de palestinos con terribles heridas fruto de los ataques israelíes aún llenan las salas de espera de los hospitales de Médicos Sin Fronteras (MSF) para acceder a complejas cirugías reconstructivas y a rehabilitación, según ha denunciado la organización en un comunicado.

El continuo bloqueo impuesto a la Franja de Gaza hace parecer que ese último episodio de derramamiento de sangre israelí-palestino hubiera tenido lugar ayer, según ha podido comprobar sobre el terreno la organización médico-humanitaria.

MSF ha afirmado que el sufrimiento infligido por la ocupación y bloqueo israelí se ha convertido en algo normal en Gaza y Cisjordania y que solo poniéndoles fin se puede terminar con la desgracia de los palestinos.

“Los niños de menos de ocho años en Gaza no conocen nada más que el bloqueo”, ha dicho el coordinador general de MSF en Gaza y Cisjordania, Erwan Grillon. “Y ya han vivido cuatro ofensivas, dos de ellas totalmente devastadoras y que acabaron, de forma indiscriminada, con muchas vidas. La mayoría de los pacientes que aún requieren cirugía y fisioterapia por los efectos de la guerra son menores de 18 años”, ha añadido Grillon.

MSF ha explicado que en sus clínicas, además de haber gazatíes que aún afrontan complicaciones de sus heridas fruto de la guerra -en general niños y jóvenes-, se acumulan aquellos que han sufrido quemaduras en accidentes domésticos consecuencia de tener que vivir en viviendas improvisadas o en mal estado.

“Las condiciones de vida siguen deteriorándose”, ha denunciado Grillon. “En nuestra clínica de cuidados postoperatorios en Gaza la mayoría de los pacientes han sido tratados por quemaduras fruto de explosiones causadas por el uso de estufas o por accidentes de cocina en viviendas dañadas por el conflicto. El 60 por ciento de los atendidos eran niños”, asevera el coordinador de MSF.

Terror también en Cisjordania

Mientras la devastación de la guerra en Gaza y el actual bloqueo de la Franja han captado la mayor parte de la atención internacional, la ocupación de Cisjordania muestra otra forma de opresión que también tiene consecuencias generalizadas sobre la salud pública, según la ONG.

La población de esta región es objeto de humillaciones y amenazas a diario: los asentamientos, los caminos segregados, los puestos de control y el despliegue militar hacen que los palestinos solo puedan habitar menos del 40 por ciento del territorio cisjordano, ha denunciado.

MSF atiende a pacientes que sufren desórdenes psicológicos “como resultado de haber sido objeto de un acoso continuado, así como de la violencia frecuente e impune de los colonos contra individuos y propiedades, de incursiones nocturnas de las fuerzas de seguridad, de detenciones administrativas y otros actos similares”. En Cisjordania, MSF lleva a cabo programas de salud mental en Jerusalén Este desde 2011 y en las localidades de Yenín, Hebrón, Nablús y Kalkilya desde 2000.

“Las historias que nos cuentan nuestros equipos son tales que bastaría con explicarlas para que se conviertan en una denuncia”, ha afirmado Grillon. “A diario vemos pacientes, una tercera parte de ellos menores de 13 años, en un estado constante de terror y ansiedad por las incursiones nocturnas de los soldados israelíes y los ataques por parte de los colonos. Hemos estado tratando a las mismas familias que presentan los mismos síntomas durante una década. Nada ha cambiado”, se ha lamentado.

Un ciclo de violencia sin fin

Como resultado directo de la continuación de la ocupación y del bloqueo y del total fracaso de cualquier proceso político, MSF considera que la población palestina en la Franja de Gaza y Cisjordania está atrapada en un ciclo de violencia sin fin que debe ser abordado de inmediato y con franqueza.

La organización ha aseverado que las medidas tomadas por Israel en nombre de su seguridad deben ser analizadas en términos de sus efectos humanitarios. “Los gobiernos e instituciones internacionales que de forma tácita o explícita dan apoyo esas políticas deben, asimismo, considerar el coste humano de sus acciones, a la vista de la innegable devastación que han provocado”, han reclamado.

“Tratar de crear una equivalencia falsa en términos de responsabilidad sobre la actual situación de Cisjordania y Gaza simplemente esconde la realidad de la carga por la violencia en los Territorios Ocupados Palestinos”, ha subrayado el presidente de MSF en Francia, Mego Terzian.

“Al usar la retórica de la auto-defensa para confiscar territorio y mantener una cruel ocupación, Israel y los países que lo apoyan han intentado codificar un sistema que está maltratando a los palestinos día tras día, asfixiando la vida y la esperanza, y garantizando más de lo mismo para el futuro”, ha añadido Terzian.