El Tesoro capta 5.500 millones en bonos y obligaciones a un interés más alto

El organismo se ve obligado a incrementar la rentabilidad para colocar el máximo previsto en títulos a 3, 5 y 15 años

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El Tesoro ha colocado 5.508 millones de euros en la subasta de bonos y obligaciones de este jueves, aunque ha tenido que ofrecer intereses más altos que en anteriores ocasiones para cerrar con éxito la emisión.

En concreto, ha emitido 3.525 millones en una nueva referencia a 3 años, con cupón del 0,25% y vida hasta el 30 de abril de 2018. La demanda de este papel ha superado en 1,7 veces lo colocado y los intereses han rondado el 0,2%. En concreto, el tipo medio se ha situado en el 0,267% y el marginal en el 0,246%.

Por otro lado, el Tesoro ha vendido 1.353 millones en bonos a 5 años con cupón del 1,40% y vencimiento a 31 de enero de 2020. En este caso, la demanda de los inversores ha superado en 1,8 veces lo emitido, algo menos que en la anterior ocasión (2 veces), mientras que los intereses han subido respecto a la última emisión. El tipo medio ha pasado del 0,535% de abril al 0,641% y el marginal ha escalado al 0,656%, frente al 0,549% anterior.

Finalmente, el organismo ha colocado 630 millones en obligaciones a 15 años con cupón del 1,95% y vida hasta el 30 de julio de 2030. La demanda de este papel ha sido alta y ha superado en 3,4 veces lo vendido y los intereses se han situado por encima del 2%. En concreto, el tipo medio ha sido del 2,311% y el marginal del 2,333%.

El Tesoro rompe así una racha de emisiones en las que había logrado aplicar intereses negativos, es decir, que los inversores pagaran por comprar su deuda, si bien en todos los casos se trataba de letras a corto plazo, a tres, seis y nueves meses.

Sin ir más lejos, el pasado martes el organismo vendió 3.457,7 millones de euros en letras a tres y nueve meses y volvió a ofrecer tipos negativos en ambas emisiones, tras registrar una demanda que superó los 9.200 millones.

Pero el mercado ha acusado en los últimos días la falta de acuerdo entre Grecia y sus socios y acreedores, que cada vez tiene menos margen de maniobra puesto que se acaba el tiempo para que el país heleno acceda a llevar a cabo las reformas que se le piden.

La alternativa sería la salida de Grecia de la zona del euro, el temido ‘Grexit’, del que cada vez se habla con más naturalidad.

El mismísimo ministro de finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, aseguró el miércoles que no descarta un “impago de la deuda de Grecia”, prólogo de la salida del país de la eurozona.