Aznar, en campaña para movilizar al voto más a la derecha del PP y frenar la caída que prevé el CIS

José María Aznar entra en campaña este martes arropando en un mitin electoral en Zaragoza a la candidata autonómica de su partido, Luisa Fernando Rudi. Una vez superado el enfado que le provocó su exclusión de la campaña del PP para las elecciones europeas, cuando solo se pensó en él a última hora y su intensa agenda internacional le impidió apoyar a su amigo Miguel Arias Cañete, el expresidente del Gobierno tiene previsto participar en otros cuatro actos de campaña, en Logroño, Ávila, Madrid y Toledo. En principio, no coincidirá con Mariano Rajoy.

aznar-rudi-448La dirección nacional del PP aduce que los mítines separados buscan “aprovechar todos los recursos” de los que dispone la formación popular y “movilizar al mismo tiempo” en lugares distintos, consciente de que tiene que recuperar al electorado perdido en estos años de crisis económica para ganar los comicios. El pasado fin de semana, Aznar ya se paseó por Pozuelo de Alarcón junto a la alcaldesa y candidata del PP a la reelección, Paloma Adrados. Y el viernes hizo lo mismo con el alcalde y candidato en Boadilla, Antonio González Terol.

La reaparición del presidente de honor el PP siempre despierta expectación y más en estos momentos, ya que no ha vuelto a participar en un acto de su partido desde la Convención Nacional que se celebró a finales de enero. En aquella ocasión, lanzó una serie de avisos a la plana mayor de la formación y al propio Rajoy en forma de preguntas retóricas: “¿Aspira el PP realmente a ganar las elecciones? ¿Dónde está el PP?” Su respuesta sonó a amonestación: él sigue en el PP porque cree que los populares “tienen la obligación de ganar las elecciones” al disponer del “mejor instrumento para defender los intereses de los españoles”. A lo que añadió que el PP no debe “despreciar el desánimo ni los recelos” de sus votantes por lo que debe volver a sus esencias y defender “con la cabeza bien alta” los principios del partido. “Nos van a juzgar. Hay que despejar algunas dudas. Hay quien da por amortizado al PP”, dijo.

Ahora, la participación de Aznar en la campaña puede ser clave para movilizar al sector más conservador del partido, ese que está desmotivado por los vaivenes del Gobierno con la reforma del aborto, que finalmente ha quedado relegada, la indefinición ante el desafío soberanista -un asunto sobre el que el expresidente ha reprendido en reiteradas ocasiones a Rajoy- o el distanciamiento de las víctimas del terrorismo. El PP confía en atraer a los indecisos que pueden dar un vuelco a las encuestas en las próximas elecciones autonómicas y municipales. Pero Génova no oculta su preocupación por el avance de Ciudadanos, que sigue subiendo en las encuestas, y por el último sondeo del CIS que da la victoria al PP en 9 de las 13 comunidades en liza pero que solo le otorga la mayoría absoluta en una, Castilla y León. Rajoy, de hecho, se ha embarcado este martes en una expedición por dos de las autonomías que podrían girar hacia otro color político: Extremadura y Castilla-La Mancha.

A la misma hora en la que está previsto que Aznar comparta escenario con Luisa Fernanda Rudi, el presidente estará en Talavera de la Reina (Toledo) junto a la candidata catellano-manchega y secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal. Antes, el presidente ha participado en un almuerzo-mitin en la localidad pacense de Don Benito con el presidente extremeño, José Antonio Monago, precedido de un paseo por Villanueva de la Serena (Badajoz). Además de darse un baño de multitudes desafiando al sofocante calor, ha aprovechado para atacar al Partido Socialista, sin aludir, como suele hacer de forma implícita, a Podemos o Ciudadanos. Y es que Extremadura, según el CIS, podría regresar a manos de los socialistas después del 24M, lo que convierte al partido de Pedro Sánchez en el auténtico rival del PP extremeño. “Ha sido mucho esfuerzo para que ahora vengan a proponer políticas fracasadas, ni Extremadura ni España necesitan eso”, ha dicho Rajoy, para quien lo que está en juego es si se supera definitivamente la crisis o se vuelve a los “peores tiempos” de ésta.

Aznar, un refuerzo para candidatos asediados por las dudas

En cuanto a Aznar, tras su estreno de este martes estará el jueves 14 de mayo en Logroño junto a Pedro Sanz, candidato a la Presidencia de La Rioja, donde el CIS también arrebata la mayoría absoluta al PP. Dos días después, el sábado 16, viaja a Ávila para acompañar al presidente castellanoleonés, Juan Vicente Herrera. En esa ciudad, emblemática para el PP, la preocupación del partido no es poca. Una encuesta de Sigma Dos para ‘El Diario de Ávila’ publicada antes de que arrancara la campaña afirmaba que los populares podrían perder una mayoría absoluta que han mantenido durante 24 años.

El domingo 17 de mayo Aznar estará en Madrid junto a Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes, y es casi seguro que la candidata a la Alcaldía tendrá que ‘tragar’ con la presencia en el escenario de la actual alcaldesa y mujer del expresidente, Ana Botella, desplazada de la carrera electoral por voluntad propia pero después de haber soportado, según su entorno, las presiones del PP madrileño que controla Aguirre para que se apartara. Por lo demás, no cabe duda de que la ‘lideresa’ estará encantada con los llamamientos al ‘rearme moral’ del partido que sin duda lanzará el presidente de honor. Ella misma no tiene claro que pueda hacerse con el gobierno municipal si no es pactando. Y este lunes, en un desayuno informativo y a una pregunta sobre sus relaciones con Rajoy, Aguirre respondió: “Políticamente tengo una grandísima admiración por los dos, pero quizá estoy más próxima a Aznar”. E inmediatamente matizó: “Pongo la espalda tiesa cuando me tengo que acordar de no decirlo todo”.

La última participación de Aznar en la campaña será el lunes 18, junto a la presidenta de Castilla-La Mancha y secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, en Toledo. Para la ‘número dos’ del PP estas elecciones son la prueba de fuego que puede decidir su continuidad en ese cargo. Hace cuatro años, al ganar por mayoría absoluta en Castilla-La Mancha, feudo socialista durante tres décadas, Cospedal se consolidó en la dirección del PP. Pero ahora vuelve a estar seriamente cuestionada y de ahí que el 24M sea para ella un examen en toda regla. Si los resultados son malos, tanto en su Comunidad como en el resto de los territorios que acuden a las urnas, arreciarán las críticas por la dificultad de compatibilizar la secretaría general con la presidencia castellano-manchega y Alberto Núñez Feijóo, que no tiene elecciones a la vista hasta el próximo año, volverá a ser un valor al alza. Por todos estos motivos, no es de extrañar que Cospedal haya tenido un especial interés en contar con todos los recursos disponibles, incluida la colaboración de Aznar, para reforzar su campaña.