Por sus "negocios" en Libia

PP y PSOE impiden que se pueda votar la reprobación de Aznar en el Congreso

Izquierda Plural pretendía reprobarle por realizar "negocios" de mediación para Gadafi mientras percibía un pensión vitalicia

aznar gadafi

El PP y el PSOE han impedido este martes en la Mesa del Congreso que se debata el miércoles en la Comisión de Asuntos Exteriores una solicitud de reprobación del expresidente del Gobierno José María Aznar por sus “negocios” en Libia presentada por la Izquierda Plural y que ya constaba en el orden del día.

En rueda de prensa en el Congreso, el portavoz de la Izquierda Plural, José Luis Centella, ha acusado al PP de dar “una patada” al reglamento vetando el debate de una iniciativa que había pasado el filtro de la Mesa de la Cámara hace meses y que se había incluido en el orden del día de la comisión con total normalidad.

“Estamos indignados”, ha proclamado Centella, que cree que el PP ha dado marcha atrás a la tramitación de la proposición para proteger a Aznar, con el argumento de que el expresidente no puede ser reprobado por el Congreso porque es una persona “particular” que puede tener negocios privados.

“¿Ser comisionista de Libia cuando se ha sido presidente del Gobierno es una actividad particular?”, se ha preguntado Centella, que cree que se ha vivido una situación “kakfiana” y “alucinante” con el veto del PP.

La iniciativa de la Izquierda Plural pretendía reprobar a Aznar por realizar supuestamente “negocios” de mediación para el antiguo mandatario libio Muamar el Gadafi, al tiempo que percibía un pensión vitalicia de las arcas públicas.

La solicitud de reprobación de Aznar, impulsada por el diputado de la Izquierda Plural, Joan Josep Nuet, planteaba también la creación de una comisión de investigación parlamentaria que determine las responsabilidades políticas de Aznar por sus “negocios” en Libia.

Según la Izquierda Plural, el presidente de honor del PP cobró 100.000 euros en 2010 de una filial de Abengoa por su labor de mediación para conseguir adjudicaciones de cuatro nuevas desaladoras en Libia, un negocio que esta empresa calculaba en 950 millones de euros.