Crónica televisiva

Bodas entre anónimos, el extraño regreso a la tele-realidad de Antena 3

Antena 3 ha vuelto al mundo del reality. Lo ha hecho con 'Casados a primera vista'. La premisa del programa: anónimos, desesperados por encontrar el amor de su vida, se casan con desconocidos elegidos por los responsables del programa. De 100 personas, que pasaron el casting, sólo 30 se atrevieron a participar en este reto. Al final, han sido 8 las parejas que han dicho 'sí quiero' a un extraño.

casados a primera vista

El formato ha aterrizado bien con un 15.5% de share y 2.998.000 seguidores, aunque no lideró la disputada noche del lunes. La miniserie de Telecinco Los Nuestros, que relata la misión de rescate de una unidad de élite del ejército, se ha hecho con el primer puesto de las audiencias. 20.7% de share y 3.951.000 espectadores ha congregado el estreno de la aventura protagonizada por Hugo Silva y Blanca Suárez.

Pero los casados anónimos hicieron ruido. Aunque, ahora, la pregunta es: ¿aguantarán el dato tras la expectación inicial del formato?

Casados a primera vista ha llegado tarde a nuestra pequeña pantalla. Hace diez años hubiera tenido más tirón. El casting es muy conservador, la puesta en escena fría, la estructura dramática se evidencia tópica y es difícil empatizar con los candidatos.

El docushow se ha centrado demasiado en perdedores. Faltan otros perfiles más luminosos. Desde el guapo hasta la ejecutiva agresiva. El formato, por tanto, se queda cojo, pierde el poder aspiracional de un espacio de estas características sin concursantes de los que enamorarse desde casa y parece más acorde a una televisión de menores dimensiones, como Cuatro o La Sexta, que de una gran emisora como Antena 3.

En tiempos donde ya han abundado los docushows, puede sonar efectista la premisa de uniones entre desconocidos. Lo es. Pero faltó humor y sobró intensidad en la primera edición. El programa ganará adeptos si la evolución de las historias transmiten emoción real, si no bajará.

También se echó de menos una emisión en directo que envolviera el estreno del formato. En una televisión generalista española siempre es importante dar la sensación al espectador de que lo que ‘está pasando, está ocurriendo ahora’. Se ha evolucionado en este sentido, ya son más comunes los espacios que evidencian que son enlatados con éxito, pero el nervio del directo siempre es un plus para propulsar la cuota de pantalla de una cadena como Antena 3. El plus del directo, de crear acontecimientos, y de propiciar la participación viva de la audiencia en la toma de decisiones.

Casados a primera vista se ha instalado solvente pero con falta de chispa. La chispa que hace a los programas diferentes. Se evidencia un show poco arriesgado en concepción y ejecución más allá de un casamiento entre desconocidos, que son tan desconocidos como olvidables para el gran público.