Medio Ambiente

La actividad humana propicia el crecimiento de algas nocivas en los lagos

Especialmente perjudicial para los fondos acuátios son, sobre todo, el uso de fertilizantes y detergentes ricos en fósforo

algas

La actividad humana, sobre todo por el uso de fertilizantes y detergentes ricos en fósforo, está impulsando el crecimiento de algas nocivas en los lagos de todo el mundo, según un estudio en el que ha participado el Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC) y el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF-UAB).

La investigación ha constatado que la proliferación de algas se ha acelerado exponencialmente desde 1945 en Europa y Norteamérica, coincidiendo con el uso creciente de estos productos, y advierte de que las algas azules o cianobacterias “representan una amenaza seria para las fuentes de agua potable en todo el mundo, ya que pueden liberar toxinas al medio ambiente”.

El estudio ha sido liderado por la Universidad McGill de Montreal (Canadá) y ha contado con la participación de los investigadores Teresa Buchaca (CEAB) y Jordi Catalán (CREAF y CSIC). El trabajo, que se ha publicado en la revista ‘Ecology Letters’, es el primero que investiga los cambios históricos en los niveles de cianobacterias a escala continental.

Las cianobacterias son las bacterias fotosintéticas que forman la espuma verde-azulada en la superficie de algunos lagos y estanques durante los meses de verano. Según Teresa Buchaca, las floraciones de cianobacterias suponen una seria amenaza para las fuentes de suministro de agua dulce, porque algunas especies contienen toxinas perjudiciales para el sistema nervioso y para el hígado.

El estudio ha descubierto que las poblaciones de cianobacterias han crecido mucho en 108 lagos del hemisferio norte desde que se usan fertilizantes industriales y con el crecimiento urbanístico acelerado. “El crecimiento ha sido exponencial. De hecho, la evidencia científica nos dice que el fósforo y el nitrógeno que llevan los fertilizantes y los detergentes está jugando un papel más importante en este fenómeno que el propio calentamiento global”, ha indicado Buchaca.

Los investigadores han verificado que las cuencas hidrológicas con actividad agrícola presentaban altas cargas de cianobacterias en las aguas dulces y se han sorprendido al descubrir que estos organismos nocivos también estaban proliferando en muchos lagos alpinos del centro de Europa.

En estos lagos de alta montaña, las temperaturas cada vez más cálidas y la descarga de nutrientes de la atmósfera, con el polvo o las lluvias, “han jugado, muy probablemente, un papel mayor que la descarga de nutrientes proveniente de la agricultura”, ha dicho la investigadora.

El estudio, que ha hecho el primer seguimiento a largo plazo y gran escala de las floraciones repentinas de algas, “muestra que hay que reducir la cantidad de nutrientes que se descargan en las aguas superficiales”, ha comentado Irene Gregory-Eaves, profesora de biología asociada a la Universidad McGill y coautora del estudio.

El trabajo, en el que han participado también investigadores de Francia, Italia, Reino Unido, Malasia y Canadá, propone crear colaboraciones entre científicos que estudian el agua dulce y agricultores.

Los científicos apuestan por buscar el equilibrio entre maximizar los rendimientos de los cultivos aplicando el mínimo de fertilizantes porque el incremento rápido de cianobacterias puede comportar un incremento paralelo de la concentración de cianotoxinas nocivas, que causan erupciones en la piel o irritación, gastroenteritis y dificultad respiratoria.

Estar expuesto a dosis bajas durante toda la vida también puede dar lugar a tumores en el hígado o la disrupción endocrina, según los expertos.