La Super Bowl, el evento deportivo que paraliza a medio mundo

Se estima que 184 millones de personas disfrutarán de la final de la Liga Nacional de Fútbol Americano, un filón para las marcas publicitarias y para la NBC, cadena que lo retransmite

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Deporte, publicidad, espectáculo y negocio se alían en la Super Bowl como en ningún otro evento en el mundo. Todo Estados Unidos y parte del extranjero se movilizarán la próxima madrugada (del domingo al lunes) para disfrutar de la final de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) entre los Seattle Seahawks y los Patriots de Nueva Inglaterra, pero también para ver el espectáculo de Katy Perry en el descanso y para hacer apuestas sobre los anuncios que podrán verse y el disparado coste de cada uno de ellos.

Más de 111,5 millones de personas vieron el partido en 2014, que se convirtió en el programa de más audiencia de la pequeña pantalla en la historia de EEUU, un choque en el que se impusieron los Seattle Seahwaks frente a los Denver Broncos y que tuvo en las ondas otro enfrentamiento.

Las grandes marcas se miden anualmente en este evento en una batalla de popularidad con pequeñas pero costosas producciones publicitarias destinadas a impactar positivamente en el público y la prensa, que, como en un concurso de telerrealidad, determinan con sus opiniones virtuales qué compañías triunfaron la noche del Super Bowl.

Budweiser fue la ganadora hace un año con la ternura de una mascota y un homenaje a los soldados, y en 2015 repite como anunciante. La cervercera tendrá tres anuncios, uno de los cuales volverá a estar protagonizado por un cachorro.

Los fabricantes de automóviles, los gigantes de la alimentación y las empresas de internet dominarán los mensajes comerciales del encuentro en los que aparecerán artistas como Jeff Bridges, Pierce Brosnan, Lindsay Lohan, Danny Trejo y Steve Buscemi, entre otros.

Se estima que la transmisión de la final se prolongará durante más de tres horas y media, de las que en torno a 47 minutos serán anuncios, según datos de la consultora Kantar Media.

Esa empresa publicó este mes un estudio sobre la publicidad en el Super Bowl entre 2005 y 2014, cuando los anuncios reportaron a las cadenas de televisión estadounidenses 2.190 millones de dólares y en los que las tarifas por bloque de 30 segundos de emisión comercial se han incrementado un 75 %.

En 2014 las marcas llegaron a pagar 4,2 millones de dólares por anuncio. En 2015, según publicó Variety, la cadena que transmite el partido, NBC, se embolsará hasta 4,5 millones de dólares por los espacios más solicitados, los del descanso.

Este domingo se espera que más de 184 millones de espectadores vean el encuentro, según una encuesta encargada por la Federación Nacional de Comercios Minoristas de EEUU (NRF, por sus siglas en inglés) y quien lo desee podrá seguir toda la emisión a través de internet.

NBC emitirá el partido en abierto para tabletas y ordenadores (no para móviles) en EEUU a través de NBCsports.com/liveextra, mientras que para la audiencia internacional la señal estará disponible previo pago de 9,99 dólares.

Pero el negocio no estará solo en la publicidad. El día de la Super Bowl es el segundo de mayor consumo en todo el año en EEUU, sólo superado por el Día de Acción de Gracias. Como ejemplo basta destacar el aumento de las exportaciones de guacamole desde México, con un consumo de unas 500 toneladas solo en esta jornada, según los datos del trabajo coordinado entre la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (Apeam).

En el descanso, será la cantante Katy Perry la encargada de ponerle música al parón, un ceremonioso concierto que contará, por primera vez, con la competencia de YouTube. El canal de vídeo ha preparado una programación propia diseñada para la ocasión con la colaboración de estrellas de su plataforma como Freddie Wong y Harley Morenstein.

Junto a Katy Perry estarán Missy Elliott y Lenny Kravitz, un reparto de lujo que se situará en medio de un estadio pero que cobrará protagonismo en la televisión. Un duro reto para ellos si se tiene en cuenta las anteriores actuaciones (y polémicas) de las que ha gozado la Super Bowl. Michael Jackson, The Rolling Stones, U2, Paul McCartney, Bruce Springsteen, Madonna, Beyoncé y Red Hot Chili Peppers, entre otros.

Entre anuncio y anuncio, los Seahawks de Seattle tratarán de revalidar sobre el césped del estadio de la Universidad de Phoenix, en Arizona, su corona de campeón de la NFL frente a los Patriots de Nueva Inglaterra.