Telefónica acuerda la venta de su filial británica a Hutchison por unos 13.500 millones

La multinacional española ha explicado que el periodo de exclusividad se extenderá "varias semanas" y permitirá a ambos grupos negociar contratos definitivos

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Telefónica ha acordado iniciar negociaciones en exclusiva con el grupo hongkonés Hutchison Whampoa para la venta de su filial británica (O2 UK) a un precio indicativo de 10.250 millones de libras esterlinas en efectivo (aproximadamente 13.500 millones de euros), según ha informado este viernes la multinacional a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Esta cantidad se desglosaría en un pago inicial de 9.250 millones de libras esterlinas (aproximadamente 12.200 millones de euros), que sería satisfecho en la fecha de cierre de la transacción, y un pago aplazado adicional de 1.000 de libras esterlinas (aproximadamente 1.300 millones de euros), que se abonará una vez la compañía conjunta en Reino Unido alcance una cifra acordada de flujo de caja (cash flow) acumulado.

La multinacional española ha explicado que el periodo de exclusividad se extenderá “varias semanas” y permitirá a ambos grupos negociar contratos definitivos, mientras Hutchison realiza la ‘due diligence’ (auditoría de cuentas) sobre la filial de Telefónica en Reino Unido.

No es la primera vez que la firma presidida por César Alierta alcanza un acuerdo con la controlada por el magante Li Ka-Shing. Así, en junio de 2013 Telefónica acordó vender a Hutchison su filial irlandesa por 850 millones de euros. La operación se cerró un año más tarde tras obtener el visto bueno de los organismos de Competencia. Esta operación también tendría que someterse a la aprobación de las autoridades de competencia.

Telefónica entró en el Reino Unido tras la adquisición de O2 en enero de 2006. Desde ese momento, O2 se ha mantenido como la marca comercial de Telefónica en el país. La multinacional española vendió el pasado año a Sky su negocio residencial de fijo y de banda ancha, en donde contaba aproximadamente con 500.000 clientes.

Por su parte, Hutchison está presente en Reino Unido a través de la marca Three, que es el cuarto operador de telefonía móvil en el país por cuota de mercado.

Competencia en Reino Unido

Además de Telefónica y Hutchison, con sus marcas O2 y Three, respectivamente, en el mercado británico móvil compite Vodafone y Everything Everywhere –que en futuro pasará a estar contrato por BT, si se cierra el acuerdo que mantiene esta compañía con los propietarios de EE (Deutsche Telekom y Orange).

En este sentido, a finales de noviembre, Telefónica anunció conversaciones con BT en el marco de “las diversas alternativas estratégicas que analiza para generar valor a sus accionistas”.

No obstante, BT finalmente se decantó por otro de los grupos presentes en Reino Unido, la –’joint venture’ formada por Deutsche Telekom y Orange. El acuerdo de BT con los grupos alemán y francés valoraría EE en 12.500 millones de libras esterlinas (unos 16.310 millones de euros a tipos de cambio actual).

El consejero delegado de Telefónica, José María Álvarez Pallete, adelantó en noviembre en un acto organizado por Morgan Stanley que la compañía analizará las alternativas en el mercado británico, incluida una eventual venta, si más consumidores se apuntan a servicios convergentes de fijo y móvil.

Reducir deuda y centrarse en mercados clave

Con la venta de su filial en Reino Unido, Telefónica podrá reducir su deuda, que se comprometió a situar por debajo de los 43.000 millones de euros a cierre de 2014 a la vez que se centra en los mercados prioritarios para su negocio, como son Alemania y España, en Europa, y Brasil, en Latinoamérica.

A cierre de septiembre del pasado año, la filial británica de Telefónica contaba con un total de 24,3 millones de accesos, de los cuales 24,1 millones eran clientes móviles.

El beneficio bruto antes de amortizaciones (Oibda) de la compañía en el país ascendió a 1.287 millones de euros en los nueve primeros meses de 2014, lo que supone un crecimiento del 2,6% en términos orgánicos, y los ingresos en Reino Unido se situaban en los 5.149 millones de euros, un descenso del 0,8%.