El PSOE presentará en el Congreso una iniciativa para comenzar a “delimitar el radio” de la reforma constitucional

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El PSOE va a presentar en los próximos días una iniciativa en el Congreso de los Diputados para “delimitar el radio” de la reforma de la Constitución que los socialistas consideran necesaria para solucionar la crisis territorial, un debate al que han animado al Gobierno y al conjunto de las fuerzas políticas. Así lo ha anunciado el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en una rueda de prensa una vez finalizado el Consejo de Política Federal que ha reunido a todos los dirigentes territoriales socialistas en el Palacio de La Aljafería, sede de las Cortes en Aragón.

 

Todos han suscrito en Zaragoza un ‘nuevo acuerdo de ciudadanía’, en el que también exigen al jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, que convoque la Conferencia de Presidentes con el objetivo de debatir medidas para avanzar en la regeneración democrática, reactivar la economía y crear empleo y reformar el sistema de financiación autonómica.

En esta cita, los ‘barones’ socialistas han renovado su apoyo a la ‘Declaración de Granada’, que sellaron en la última cita de este órgano, en julio de 2013, en la que apostaron por la reforma de la Carta Magna para avanzar en el federalismo, y han abogado por dar el primer paso para ponerla en práctica.

Así, los socialistas han recuperado este domingo la propuesta de abrir un debate en el Congreso de los Diputados sobre la reforma, mediante la creación de una subcomisión en la Comisión Constitucional, una iniciativa que planteó el anterior líder del PSOE, Alfredo Perez Rubalcaba, pero que no se llegó a registrar. Ahora, Sánchez ha explicado que la llevarán próximamente al Congreso para iniciar un debate previo a la creación de una ponencia constitucional.

El objetivo del PSOE es, según ha dicho, “abrir un proceso de participación” en el que se escuche a expertos, instituciones y comunidades autónomas para “delimitar el radio de la reforma” y hablar sobre las “soluciones que puedan ser objeto de consenso”.

Sánchez ha asegurado en la rueda de prensa desconocer que esta iniciativa fue barajada por su predecesor, pero ha subrayado que no le “duelen prendas en reconocer” el acierto de la anterior dirección socialista en la Declaración de Granada, que ha calificado como “una de las mejores herencias” que le ha dejado la anterior Ejecutiva.

Además, ha recalcado que, más allá de la novedad de la iniciativa, “lo importante” es “demostrar que el PSOE tiene propuestas y las pone encima de la mesa”. “Hoy por tanto, más que cambio, lo que hace el actual secretario general es volver a recordar a Rajoy que hay una propuesta de reforma constitucional y lo que tiene que hacer es abrir la reforma constitucional”, ha subrayado.

“Ni ruptura ni inmovilismo, cambio profundo”

“Lo que proponemos es ni ruptura ni inmovilismo, es un cambio en profundidad de nuestro sistema político, siempre salvaguardando todos los logros del actual sistema”, ha insistido Sánchez, que ha emplazado a esperar la respuesta del Gobierno a su propuesta antes de adelantar qué hará en el caso de recibir un ‘no’.

Eso sí, ha apuntado que “ojalá” se pueda abrir la ponencia constitucional en el Congreso de los Diputados “cuanto antes” y ha asegurado que los socialistas “en absoluto” dan por imposible que pueda hacerse en esta legislatura. “No será por la falta de voluntad del PSOE”, ha recalcado.

Además, el líder de los socialistas ha replicado a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, que le ha acusado de querer “dinamitar” las reglas del juego con la reforma constitucional. “¿Cospedal ha dicho eso?”, ha respondido, con perplejidad, cuando se le ha preguntado por estas declaraciones. “¿La que aprobó con carácter unilateral una reforma de la ley electoral en Castilla La Mancha?”, ha añadido.

A renglón seguido, Sánchez ha subrayado que la ‘número dos’ del PP “no es quién para dar ejemplo ni de voluntad de acuerdo ni de consenso” y ha recalcado que él sí respeta las reglas del juego. “Lo que queremos es lo mejor para España y para los españoles”, ha remachado, convencido de que “la calle pide, y con razón, una renovación de la democracia” y de la “convivencia territorial”.

Mientras tanto, ha defendido, España tiene “un Gobierno agotado, con un presidente resignado que ha optado por hacer del bloque político su único proyecto político de gobierno”. “Lo que menos necesita el país es el inmovilismo de Rajoy”, ha recalcado.

Y ha vuelto a criticar que el Gobierno diga desconocer qué quiere el PSOE con esta reforma, porque Rajoy sabe que lo que pretenden es “transformar” el Estado autonómico en un Estado federal, definir las competencias de las diferentes Administraciones, “constitucionalizar” los principios del sistema de financiación autonómica, reformar el Senado para darle “la utilidad que merece” y mejorar los instrumentos de cooperación entre las comunidades autónomas y el Gobierno de España.

Además, ha recalcado que el PSOE no ofreciendo esta salida como “respuesta frente al independentismo” y ha afirmado que los socialistas son “federalistas desde hace mucho tiempo”. “El PSOE plantea la reforma constitucional no como respuesta al desafío soberanista y a la sed de independencia de una parte minoritaria del pueblo catalán, sino como respuesta a una exigencia latente desde hace muchísimos años en el país”, ha remachado.

En el documento aprobado este domingo, los socialistas también cargan contra el presidente de la Generalitat, Artur Mas, por haber “burlado su condición de representante de todos los catalanes”, prefiriendo “una actuación personal y partidaria”, con la que “ha provocado una grave fractura en una sociedad plural como es la catalana”.

El PSOE reafirma su convicción de que Cataluña es “parte inseparable de España” y su convencimiento de que las “dificultades de reconocimiento” que tiene “pueden y deben resolverse en el marco de una reforma de la Constitución que afecte al conjunto de las comunidades autónomas”.

En el documento, se reafirman en los principios aprobados en Granada, que incluyen el reconocimiento de “las singularidades y hechos diferenciales” de algunas comunidades autónomas y determinar la financiación y las competencias de las entidades locales, mediante un nueva Ley de Bases del Régimen Local y de Haciendas Locales, que garantice la prestación de los servicios públicos básicos a todos los ciudadanos.

“Sabemos que estas propuestas no tienen por qué ser compartidas por todos y también sabemos que otras fuerzas políticas pueden centrar sus iniciativas en otras cuestiones. El resultado de la renovación del acuerdo de ciudadanía, por ello, será distinto de cualquier punto de partida si se persigue, tal y como proponemos los socialistas, desde el diálogo, la negociación y la búsqueda del máximo consenso”, continúa el documento.

El texto también pide impulsar iniciativas de regeneración y limpieza democrática, un asunto que el PSOE quiere incluir en la reforma de la Constitución, dado el “deterioro sin precedentes de la imagen de las principales instituciones del país”, que están “manchadas” por escándalos de corrupción, que incluyen a “tramas que han llegado a financiar ilegalmente al partido del Gobierno, como es el caso de la actual cúpula dirigente del Partido Popular“.