Bruselas empeora las previsiones de crecimiento del Gobierno de Rajoy y sitúa el paro en el 22,2% en 2016

Katainen-500.jpg

La Comisión Europea prevé que la economía española crezca un 1,2% este año (una décima más de lo que había calculado en primavera) y un 1,7% en 2015 (cuatro décimas menos del 2,1% que vaticinó en mayo), para acelerarse hasta el 2,2% en 2016. La tasa de paro se reducirá desde el 24,8% de media en 2014 hasta el 23,5% el año que viene y se quedará en el 22,2% en 2016. Estas son las principales conclusiones de las previsiones de otoño de la CE, que también señalan que la UE podrá esquivar una tercera recesión pero que la recuperación seguirá siendo muy lenta debido al lastre de países como Italia y Francia, que se verá contrarrestado por un mayor crecimiento de los países que más han sufrido la crisis, como España, Irlanda e incluso Grecia y Portugal. España, por otra parte, incumplirá los objetivos de déficit pactados con la UE: acabará en el 5,6% este año (frente al 5,5% prometido), bajará hasta el 4,6% en 2015 (frente al 4,2%) y se quedará en el 3,9% en 2016 (cuando tendría que quedar por debajo del 3%).

De momento, las previsiones de la Comisión empeoran el cuadro macroeconómico utilizado por el ministro de Economía, Luis de Guindos, para elaborar el presupuesto de 2015. El Gobierno español ha calculado para hacer sus cuentas un crecimiento del 1,3% este año y del 2% el que viene y un nivel de paro del 24,7% y del 22,9%, y pronostica el cumplimiento del déficit.

En todo caso, España crecerá en los próximos años por encima de la media de la eurozona, que avanzará sólo el 0,8% este año, el 1,1% en 2015 y el 1,7% en 2016. También supera a Francia (que únicamente progresa un 0,3%, un 0,7% y un 1,5%) y a Italia (-0,4%, 0,6% y 1,1%). Por su parte, el crecimiento en Alemania será de un 1,3% este año, el 1,1% en 2015 y el 1,8% en 2016. No obstante, Bruselas avisa de que esas previsiones de crecimiento podrían verse frustradas si la desaceleración de la Eurozona empeora. “Los riesgos a la baja no son insignificantes, en particular si la recuperación en la eurozona es más lenta de lo esperado”, señala el informe.

En la rueda de prensa para presentar el informe, el nuevo comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, ha explicado que “la revisión a la baja de 2015 se explica por tres elementos: en lugar el efecto arrastre de los dos últimos trimestres de 2014; el menor crecimiento las principales economías de la eurozona, que frenarán las exportaciones españolas; y el mayor esfuerzo fiscal”. No obstante, ha resaltado que “las reformas estructurales están empezando ahora a dar frutos, especialmente en el mercado laboral, lo que puede explicar la reciente resistencia de la actividad”. “El mayor crecimiento se debe también a la mejora de las condiciones de financiación y a la confianza”, ha añadido.

Al ser preguntado por si la corrupción y el debate sobre la consulta soberanista en Cataluña suponen un riesgo para la recuperación, Moscovici ha dicho que estos factores “son claramente de gran importancia política, pero no podemos comentar sobre su impacto en las previsiones económicas”.

Mucho más optimista que los miembros de la Comisión Europea se ha mostrado el titular español de Economía. De Guindos ha asegurado que en 2015 Europa “en vez de ser viento de cara será viento de popa para la economía española”. Tampoco él cree que las noticias “deleznables y detestables” que se están conociendo sobre la corrupción tengan un impacto negativo en la economía española, y ha sostenido que la corrupción en España no es estructural sino de casos concretos. Y en contra del informe de Bruselas, cree que será posible seguir reduciendo el déficit y compatibilizar ese esfuerzo con una importante rebaja fiscal del IRPF.

Las exportaciones pierden fuelle y la deuda se dispara

Lo cierto es que los altos niveles de deuda, pública y privada, siguen lastrando el crecimiento de la economía española. De hecho, el informe de otoño prevé que a deuda pública seguirá aumentando hasta el 98,1% del PIB este año y superará el umbral del 100% tanto en 2015 (101,2%) como en 2016 (102,1%). Y la inflación se mantendrá muy baja durante todo el periodo. Pero, además, España vuelve a acumular déficits comerciales pese a las vanas promesas de salida de la crisis vía exportaciones.

El problema es que nuestro entorno no favorece el tirón que necesita la economía española. La economía de la eurozona crecerá un 0,8% este año (lo que supone una rebaja respeto al 1,2% calculado en mayo), un 1,1% en 2015 (frente al 1,7% vaticinado en primavera) y un 1,7% en 2016. Así las cosas, las exportaciones, sector que fue el principal impulso del crecimiento de la economía española durante el inicio de la recuperación, solo aportarán “ligeramente” al crecimiento durante 2015 y 2016.

El consumo privado se desacelerará durante la segunda mitad de este año, para volver a coger ritmo de manera progresiva en lo sucesivo, gracias al aumento del empleo y al crecimiento de los ingresos reales brutos disponibles, acompañados de la “muy baja” o “incluso negativa” inflación. La Comisión estima que la inflación media en 2014 se situará en el -0,1 %, para volver al terreno positivo en 2015 con el 0,5 % y en 2015 alcanzar el 1,2 %. Por contra, la tasa de ahorro de los hogares descenderá, debido a que se reducirán los ahorros “preventivos” de los españoles y a que la tasa de desendeudamiento de los hogares caerá aún más.

Bruselas considera que “el ajuste en la construcción parece estar próximo a su punto de inflexión y se espera un modesto repunte, en particular para la inversión residencial”. La inflación se mantendrá en negativo a corto plazo (-0,1% de media en 2014), y aumentará ligeramente hasta el 0,5% en 2015 y el 1,2% en 2016.

El empleo aumenta y la recuperación ayuda a contener el déficit

La Comisión Europea vaticina que la creación de empleo se intensificará durante los próximos años “ayudada por la continuada moderación salarial y por incrementos modestos en los costes laborales unitarios nominales”. Así, el nivel de paro bajará desde el máximo del 26,9% en el primer trimestre de 2013 hasta el 22,2% en 2016.

La recuperación económica facilitará la reducción del déficit, que según Bruselas caerá del 6,3% en 2013 al 5,6% este año, sin tener en cuenta las ayudas a la banca.

“En 2015, la mejora de las perspectivas económicas y los ahorros resultantes de reformas previas compensarán los recortes ficales anunciados y cierta relajación en la política de contratacion del sector público”, apunta el informe del Ejecutivo comunitario. Teniendo en cuenta el presupuesto de 2015, Bruselas calcula que el déficit caerá hasta el 4,6% (frente al objetivo del 4,2%).

“Aunque el gasto en pensiones y en intereses de la deuda seguirán subiendo, la caída del paro y la aplicación de la nueva fórmula de inexación a las pensiones contendrá el crecimiento de gasto social durante el horizonte de las previsiones”, señala la Comisión.