Israel mata a los dos sospechosos del asesinato de tres jóvenes israelíes en junio

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Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) han matado a dos palestinos sospechosos de estar implicados en el secuestro y el asesinato de tres jóvenes israelíes en Gush Etzion, en Cisjordania, el pasado mes de junio, ha informado el diario ‘The Jerusalem Post’. El periódico ha explicado que las Fuerzas Armadas israelíes han matado a los dos sospechosos en un intercambio de disparos registrado este martes por la mañana. La operación ha tenido lugar poco antes del amanecer, cuando varios militares israelíes han rodeado la casa de Hebrón en la que se encontraban los dos sospechosos, identificados como Marwan Kawasme y Amer Abu Aysha. Hay que recordar que el asesinato de los jóvenes israelíes fue la principal causa de la ofensiva militar contra la franja de Gaza.

 

El rotativo israelí ha asegurado que los dos palestinos abatidos son los “dos principales sospechosos del secuestro y el asesinato” de los tres jóvenes israelíes raptados en Cisjordania. Los jóvenes israelíes Gil-Ad Shaer, de 16 años, Eyal Yifrah, de 19, y Naftali Fraenkel, de 16, fueron secuestrados el pasado 12 de junio por la noche cuando hacían autoestop en Gush Etzion. Sus cadáveres fueron encontrados el 30 de junio con signos de haber sido asesinados el mismo día de la captura y tras un amplia operación militar israelí de búsqueda, en la que participaron miles de soldados.

Marwan Kawasme y Amar Abú Aysha fueron identificados como sospechosos del crimen por el servicio de Inteligencia interior Shin Bet el pasado mes de junio. En agosto, sus viviendas fueron demolidas por ingenieros militares israelíes con el apoyo de agentes de la Policía fronteriza. Las fuerzas de seguridad israelíes han precintado una vivienda que es propiedad de Marwan Kawasme.

Hussam Hassan Kawasme, el supuesto cerebro del secuestro y el asesinato de los tres jóvenes israelíes, fue imputado en septiembre pasado por un tribunal militar después de que agentes del Shin Bet le arrestaran el 11 de julio por ayudar a los autores del homicidio y esconder los cadáveres en un terreno de su propiedad en Hebrón.

Los tres sospechosos están afiliados al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas). El Gobierno de Israel ha informado de que varios miembros de la familia de Kawasme han sido detenido este martes por su vinculación con Hamas y por haber escondido a los sospechosos.

El asesinato de los tres jóvenes desató ataques racistas y venganzas contra los palestinos en Jerusalén por parte de grupos ultranacionalistas judíos, en uno de los cuales fue capturado y asesinado Mohamad Abu Jedeir. Jedeir, un adolescente de 16 años, fue atrapado en el barrio de Suafat, en Jerusalén Este, quemado vivo y su cuerpo abandonado en un bosque del oeste de la ciudad santa.

Desde entonces, la urbe es escenario de un creciente clima de tensión, con protestas y arrestos diarios de palestinos, ataques al tranvía y a las colonias judías de la ciudad.

La desaparición y muerte de los tres muchachos, que desde el primer momento el gobierno israelí cargó sobre los hombros de Hamas -aunque este nunca ha asumido oficialmente la autoría, pero aplaudió la acción-, fue también uno de los principales detonantes de la devastadora ofensiva ‘Margen protector’ que este verano Israel lanzó sobre Gaza.

En la operación militar, que empezó una semana después de ser hallados los cadáveres, perdieron la vida más de 2.100 palestinos y resultaron heridos cerca de 11.000, en su gran mayoría civiles y una cuarta parte niños. Además, murieron 67 soldados israelíes, dos civiles -uno de ellos un niño- y un trabajador extranjero, estos últimos alcanzados por alguno de los miles de proyectiles lanzados desde la Franja de Gaza.