Los médicos de Pajares defienden que los protocolos “funcionan” y que “no hubo improvisación”

medicos500.jpg

El equipo médico que atendió al religioso Miguel Pajares, primer caso de ébola tratado en España, ha afirmado que los protocolos de seguridad “funcionan”, que el personal está perfectamente formado y entrenado para afrontar este tipo de situaciones y que en “ningún momento ha habido pánico” a la hora de afrontar su ingreso.

En este punto, entienden que los objetivos del dispositivo de atención relativos a la seguridad se cumplen, rechazan que hubiera “improvisación” para acoger el ingreso y consideran que la unidad de enfermedades infecciosas y medicina tropical del complejo hospitalario La Paz-Carlos III se ve “reforzada” y “va a ser potenciada”.

Así lo han detallado en declaraciones a Europa Press Mar Lago Núñez y Germán Ramírez Olivencia, facultativos del Servicio de Medicina Interna especializados en medicina tropical y del viajero del complejo hospitalario La Paz-Carlos III, que han tratado a Pajares desde su ingreso hasta su fallecimiento.

Así, el equipo médico que ha tratado al religioso ha explicado que tras conocer que Pajares y Juliana Bohe iban a ser ingresados, se marcaron cuatro objetivos fundamentales: que no se transmita la enfermedad, proporcionar a los dos pacientes todo lo que se pudiera, “intentar curar y que hubiera un resultado exitoso” y que “no se generara pánico”.

“Podemos decir que después de este tiempo, siendo el primer caso, que es reseñable e histórico, no podemos darnos por satisfechos por el desenlace de uno de ellos pero quizás las expectativas las hemos cumplido al 80 por ciento”, ha remarcado Germán Ramírez.

‘Acostumbrados’ a las enfermedades contagiosas

Por otra parte, Lago ha apuntado que el hospital tiene la tradición de tratar enfermedades infectocontagiosoas y que ella “ha vivido aquí” el tratamiento de dolencias como la tuberculosis multiresistente o la sepsis meningocócica.

El personal está entrenado para estos casos y tenemos la suerte de tener esta tradición y estamos acostumbrados a tratar a estos pacientes, son nuestros pacientes”, ha recalcado la especialista para subrayar que nunca pensaron que iban a tener problemas a la hora de tratar a un paciente por ébola o miedo a ser contagiados.

Lago ha señalado que se ha tenido la “buena o mala suerte” de que el paciente llegó al Carlos III cuando “ha perdido un poco su identidad” al integrarse en La Paz, si bien ha dicho que desde que se dio la alerta por parte de la OMS en marzo ya había un equipo médico “permanentemente localizado” por si había un caso. “Improvisación nunca ha habido”, ha agregado.

Por otra parte, Ramírez ha comentado que tiene constancia de que el personal implicado en el tratamiento tanto de Pajares como Bohe conocía los protocolos de seguridad previamente. De hecho, ha relatado que para estos casos se trata de “minimizar” el número de personas expuestas a la enfermedad ante un caso inicial de ébola, para lo cual se ha establecido un mecanismo de rotación que permite limitar la exposición y preservar los tiempos de descanso. “Creemos que el personal ha sido suficiente”, ha zanjado luego.

Lago ha aseverado que el equipo está habituado a los trajes de aislamientos y que su uso les es “fácil”, si bien se realiza en todos los casos “mucho control y supervisión”, sobre todo en el caso de las enfermeras que son las que más tiempo pasan con el paciente. En este sentido, asegura que no ha habido “ninguna queja” por parte del personal que ha tratado esta situación.

Por otro lado, Ramírez ha aseverado que “hablar de experiencia” en el tratamiento de un sólo paciente de ébola pudiera resultar “pretencioso” pero sí ha afirmado que ha contribuido a “tener más claro” el modo de actuación ante esta dolencia u otras enfermedades que puedan generar alarma social.

Además, Lago ha explicado que en toda la Comunidad de Madrid se ha desplegado un protocolo que tienen todos los hospitales para tratar un caso sospechoso. Así, en el momento en que se detecta un caso sospechoso se le hace la prueba específica de ébola y, si se confirma que es un caso positivo, se tienen camas preparadas para tenerle el mismo aislamiento que se ha aplicado a Pajares. También ha dicho que en los casos sospechosos se despliegan las medidas necesarias de aislamiento hasta que se confirma si se tiene o no la enfermedad.