Los candidatos a liderar el PSOE llegan al debate empatados y con el gran reto de movilizar a los militantes

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Los candidatos a liderar el PSOE -Eduardo Madina, Pedro Sánchez y José Antonio Pérez Tapias- mantienen este lunes un debate en Ferraz, el único de la campaña, en el que tendrán ocasión de responder a preguntas de los militantes sobre sus proyectos para el partido y para el país. Debería ser la oportunidad para averiguar las diferencias entre ellos, cosa que hasta ahora ha resultado difícil porque ninguno de los tres ha explicado a fondo cuál es su programa para regenerar el partido. Solo han dado algún que otro titular sobre asuntos de actualidad como el soberanismo catalán o el aforamiento del Rey. El problema es que el formato elegido para la cita de este lunes impedirá enmendar esa carencia.

Según admiten fuentes socialistas, más que un debate será un diálogo, en el que no está previsto que discutan entre sí los aspirantes. Tendrán una intervención inicial de diez minutos cada uno para exponer por qué se presentan y luego contestarán a preguntas de los invitados. Aunque son tres los competidores, la partida se dirime entre Madina y Sánchez y, según las encuestas que hemos conocido este domingo, ninguno de los dos enloquece a los militantes del PSOE.

Pedro Sánchez o Eduardo Madina. Uno de los dos será el encargado de dirigir el PSOE para remontar la caída sin freno que experimenta el partido desde que lo lideró José Luis Rodríguez Zapatero. Al expresidente del Gobierno se le sigue identificando con el origen de la profunda crisis que sacude al país desde hace siete años. Es, por otra parte, el máximo exponente de la improvisación política en ausencia de pesos pesados para hacer frente a los grandes problemas. Zapatero ha pretendido intervenir en la campaña para la secretaría general del PSOE con un mensaje tan vacío e impreciso como los que solía lanzar cuando estaba a la cabeza del socialismo español: “Tanto Eduardo Madina como Pedro Sánchez tienen condiciones muy buenas para liderar el partido”.

Pedro Sánchez ha hecho como si nada. El diputado madrileño habla mucho de cambio pero, sobre todo, hace hincapié en que “lo más importante es que el partido salga unido, salga fuerte”. En cambio, a Eduardo Madina no le importa establecer paralelismos con el expresidente. Este domingo, ha protagonizado un gran acto en el Círculo de Bellas Artes de Madrid en el que ha comparado el 39 Congreso socialista de finales de julio con el 35 congreso del año 2000 en el que José Luis Rodríguez Zapatero ganó a José Bono. Entonces, Zapatero encarnaba el cambio frente a Bono. Hoy, Madina se dice abanderado de “un cambio histórico” ante Pedro Sánchez. El candidato vasco ha explicado que no veía “tanta resistencia al cambio” en el PSOE desde el 35 Congreso Federal del año 2000. “Pero no sirvió para nada, porque las cosas cambiaron”, ha clamado ante más de 500 personas.

El estilo ‘zapateril’ de Madina ya se vislumbró en la presentación de su candidatura cuando dijo estar dispuesto a dar un “shock de modernidad”, que es como definió lo que España necesita cuando un “tiempo nuevo” llega a su partido. Pedro Sánchez huye de ese tipo de eslóganes facilones pero tampoco aclara cómo piensa llevar a cabo su propuesta para que el PSOE recupere el orgullo que ha perdido en estos años y vuelva a ser una alternativa de Gobierno.

También este domingo, pero en Fuenlabrada, Sánchez ha recalcado que lo importante es “que el PSOE salga fortalecido del proceso que culminará el 13 de julio para fortalecer a España, y para ser percibido como una verdadera alternativa de izquierda, socialista y no como un recambio a las políticas del PP“. Es decir que, sin citarlos, ha aludido  a la dura competencia que se les plantea a los socialistas por la izquierda con formaciones de nuevo cuño como Podemos.

Pocas diferencias y muchas similitudes entre Sánchez y Madina

De momento, Pedro Sánchez es el candidato que ha logrado más avales para presentarse: 41.338, una cifra que duplica casi a la de Madina, gracias especialmente al fuerte apoyo en Andalucía, que le ha proporcionado 14.389. Detrás de estos datos, muchos ven la mano de la todopoderosa presidenta de la Junta, Susana Díaz, aunque ella mantiene que está siendo neutral. Además, cuenta con el apoyo teórico -en función de los avales- de otras once federaciones, incluida la vasca que es donde milita Eduardo Madina.

Madina se impuso a Sánchez en Asturias, Cantabria, Extremadura, Cataluña, Melilla, Murcia y en la Federación Exterior. Asegura no ser el candidato del aparato a pesar de ser miembro de la Ejecutiva y de su cargo de secretario general del grupo socialista, para el que fue nombrado por Alfredo Pérez Rubalcaba. Dirigentes como Fernández Vara (Extremadura) le han brindado su apoyo sin dudar. El PSC también lo ve más sensible a la realidad actual catalana.

Lo cierto es que ni Madina ni Sánchez apoyan la autodeterminación de Cataluña y el referéndum del 9 de noviembre. Pero el diputado vasco saltó a los titulares con un titubeo inicial en el que sugirió que estaría a favor de una consulta soberanista. Después, tuvo que aclarar que él no tiene miedo al ejercicio del derecho a decidir siempre que se produzca “en el marco constitucional”, es decir, según lo que establece el artículo 92 de la Constitución, que dice que “las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos” o, lo que es lo mismo, del conjunto de los españoles.

Sánchez apuesta por una reforma de la Constitución para establecer un modelo federal en España tomando como base la Declaración de Granada, pactada por Rubalcaba y los barones el pasado verano. Ha reconocido durante la campaña que la comunidad merece un trato fiscal especial y el reconocimiento de competencias exclusivas en materia cultural y lingüística. Pérez Tapias es el único que está a favor de una consulta sólo en Cataluña “si es legal”. Para él, “el referéndum sería consultivo, no decisorio, y al principio del debate, no al final”. Según Pérez Tapias, no tiene ningún sentido hacer una reforma federal que no tenga al final el voto a favor de los ciudadanos catalanes, así que es mejor preguntarles antes.

Los tres candidatos son republicanos pero ninguno de ellos ve la urgencia de plantear el debate sobre el modelo de Estado que ha cobrado nueva vigencia tras el relevo en la Monaquía. Madina lo explica afirmando que el PSOE es “productor de convivencia”, por lo que convocar un referéndum sobre la forma de Gobierno no es una prioridad y él no lo abanderará. Sánchez se autoproclama constitucionalista, pero a la vez se muestra partidario de abrir un debate sobre los “privilegios” de la monarquía y, en concreto, cree “inexcusable” acabar con el “principio de inviolabilidad” del rey. Pérez Tapias no es partidario de un referéndum a corto plazo porque, a su juicio, la elección entre monarquía o república “debe tratarse en un proceso constituyente”.

En el capítulo de regeneración democrática, tampoco hay grandes diferencias entre los candidatos. Los tres, con matices, creen que hay que reducir aforamientos e indultos, limitar los mandatos y endurecer las penas por corrupción. La propuesta del presidente del Gobierno y del PP, Mariano Rajoy, para que los alcaldes que salgan de las próximas elecciones municipales sean los candidatos que encabecen las listas más votadas y no los que resulten de pactos entre distintas fuerzas políticas cuando no haya una clara mayoría absoluta, es vista por los tres con tremenda desconfianza.

Eduardo Madina considera “poco serio” que Rajoy proponga una reforma electoral a “seis meses de las elecciones municipales”. Pedro Sánchez cree que “si tiene que haber elección directa, sea a dos vueltas” para no correr el riego de que la persona que sea elegida alcalde o alcaldesa, lo sea solo “por un 20% de la población”. Para Pérez Tapias, las propuestas de reforma de la ley electoral deberían extenderse también a la proporcionalidad en el voto y a la financiación de los partidos políticos, entre otros asuntos, además de la elección directa de los alcaldes.

Por último, los tres candidatos se han manifestado a favor de mantener el calendario de primarias establecido por la actual dirección del partido pero solo uno, Pérez Tapias, ha descartado aspirar a ser el próximo candidato a la presidencia del Gobierno para garantizar la limpieza del proceso y porque él quiere volcarse en fortalecer el partido. Madina y Sánchez no han dicho claramente que vayan a presentarse pero todo indica que lo harán. Ambos utilizan idénticas expresiones para explicar que resolverán ‘cada cosa a su tiempo’. El diputado vasco y el madrileño echan mano de la filosofía del Cholo Simeone en insisten en el “partido a partido” para explicar que lo que ahora toca es pensar en la secretaría general.

Quizá sea por la similitud de sus mensajes por lo que Madina y Sánchez aparecen prácticamente empatados en las preferencias de los militantes socialistas. Niguno de ellos, sin embargo, puede presumir de un tirón arrollador. Y las diferencias son mínimas, a favor de uno u otro, según las distintas cabeceras de la prensa española.

Las encuestas: empate técnico y ausencia de tirón electoral

El País se decanta por Madina, aunque los resultados son poco concluyentes porque el sondeo está hecho entre el público en general (con atención especial a los votantes del PSOE). Y hay que recordar que en la votación del próximo domingo sólo los militantes del partido serán los que elijan al sucesor de Alfredo Pérez Rubalcaba. Así, el periódico de Prisa presenta una encuesta de Metroscopia, en la que poco más de un centenar de los consultados se declaran votantes socialistas. Entre esta muestra, los resultados son muy ajustados: un 40% prefiere a Madina, un 37% a Sánchez y un 18% a Pérez Tapias.

Este sondeo refleja que el conocimiento y aceptación de los candidatos ha variado según avanzaba la campaña. Sánchez partió con un grado de conocimiento del 49% y ahora está en el 56%. Además, de un saldo positivo de 14 puntos ha pasado a 23. En el caso de Eduardo Madina, su grado de conocimiento ha oscilado menos, situándose todo el tiempo en torno al 65%. Empezó con un saldo de 30 puntos positivos, descendió a 20 una semana después y el 1 de julio pasó a obtener un saldo de 25, siempre por delante de Sánchez, aunque por una distancia muy estrecha, como la de la última oleada, en la que solo dos puntos le separan de Madina.

Por su parte, La Razón le ha encargado el trabajo a NC Report, que presenta 600 entrevistas, de nuevo entre simpatizantes/votantes socialistas. En su caso, las cifras son aún más favorables a Madina, al que escoge el 34% de los encuestados, frente al 21,5% que se decanta por Sánchez y el 8,3% que prefiere a Pérez Tapias.

Por último, El Mundo se desmarca de sus competidores y da a Sánchez el liderato en la carrera. En este caso, se trata de una encuesta de Sigma Dos también entre 500 votantes socialistas. Los consultados para este trabajo escogen a Pedro Sánchez (30,7%) por delante de Madinda (27%), con Pérez Tapias a mucha distancia (8,3%). Este sondeo recoge un dato muy favorable para Sánchez: aunque comenzó la carrera electoral siendo relativamente desconocido para el gran público (el 22 de junio, sólo el 57% de los votantes socialistas sabía quién era era), ya ha logrado que el 72% de los simpatizantes le reconozca.

Sin embargo, hay un aspecto en el que coinciden las tres encuestas. Ninguno de los candidatos ha conseguido conectar con unas bases muy desencantadas. Cuando se les pide que valoren a los tres contendientes, las respuestas no son muy entusiastas, sobre todo teniendo en cuenta que hablamos de votantes socialistas. Tanto en La Razón como en El Mundo, Madina y Sánchez no llegan al notable (las notas oscilan entre el 6,6 y el 6,9). Además, el diario del Grupo Planeta pregunta a los simpatizantes si creen que el nuevo secretario general será capaz de ganar al PP las próximas elecciones. Apenas el 37% piensa que es “muy probable”, frente a un 52% que lo cree “poco probable”.

El riesgo de una baja participación el 13 de julio

Uno de los grandes riesgos de las votaciones del próximo domingo es la baja participación de los militantes. Si no superara el 50% y los votos se repartieran prácticamente entre los dos principales candidatos con solo una ligera mayoría a favor de uno de los dos con más posibilidades -Sánchez o Madina-, el nuevo líder del PSOE iniciaría su mandato con un débil respaldo que le convertiría en rehén de los barones que le hayan apoyado. Y el riesgo existe teniendo en cuenta la mediocre aceptación que despiertan los candidatos.

Ambos tienen una semana por delante para movilizar a los votantes y han empezado este mismo domingo. Eduardo Madina ha afirmado que afronta el debate de este lunes con “emoción y ganas” y ha animado a los militantes y simpatizantes del PSOE a votar el 13 de julio, porque ese día tienen “un trocito” de la historia del partido y de España en sus manos.

Pedro Sánchez ha asegurado no temer una baja participación y ha afirmado que la “obligación” de los tres candidatos es “movilizar a la militancia de base” para que ejerza su derecho de forma mayoritaria” y se logre “el mayor de los respaldos posibles para unir de nuevo al Partido Socialista”. Sánchez ha reconocido que “quizá ahora mismo el PSOE no es percibido a nivel federal como una alternativa al PP” pero que “la sociedad sabe que sin él no hay alternativa posible a los ‘populares‘, ya que su partido es el “principal instrumento” que ha tenido la sociedad española para “transformar, progresar y garantizar la igualdad y el Estado de Bienestar y las libertades”, frente “al retroceso de las mismas y al recorte de los derechos y libertades de las familias españolas al que estamos asistiendo”.