El Real Madrid se adelanta al Atlético en la llegada a Lisboa

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El Real Madrid ya está en Lisboa, lugar donde el próximo sábado (20:45 horas) disputará la final de la Liga de Campeones ante el Atlético de Madrid, después de despegar a las 19:00 horas desde el aeropuerto de Adolfo Suárez-Madrid Barajas, en un viaje que se prolongó durante poco más de una hora de duración y que transcurrió con total normalidad. La expedición blanca llegó a la capital portuguesa con el presidente de la entidad, Florentino Pérez, a la cabeza. En el vuelo fue la totalidad de la plantilla, incluidos los jugadores lesionados, y tras aterrizar el equipo madridista se trasladó hasta el hotel Tivoli, donde se concentrará estos días. Por su parte, el Atlético de Madrid viajará a Lisboa este viernes después de que los rojiblancos se entrenaran este jueves por la tarde en Los Ángeles de San Rafael (Segovia), lugar donde están concentrados los de Simeone antes de viajar a Portugal. En el entreno de los atléticos, destacó la presencia con el grupo de Diego Costa y Arda Turan, dudas para el partido del sábado.

El club de Chamartín se traslada a Lisboa dos días antes del partido, como ya hizo en las últimas tres Copas de Europa conquistadas, y lo hará con todo el equipo, incluidos el lesionado Jesé y el sancionado Xabi Alonso, que verán el partido desde la grada junto a los jugadores que Ancelotti decida no incluir en el once y en el banquillo.

Quinientos aficionados jalearon a los jugadores madridistas en su despedida de Valdebebas al abandonar la Ciudad Deportiva madridista. El Real Madrid se aloja en el hotel Tivoli, un establecimiento de cinco estrellas en la avenida da Liberdade, en la zona comercial, que cuesta unos 100-150 euros la noche la habitación doble en un día de temporada baja y que se encuentra a unos seis kilómetros del estadio da Luz en el que se disputará la final. El plan es descansar el jueves, estar concentrados en el hotel el viernes por la mañana y entrenar en el escenario del encuentro por la tarde, al mismo tiempo que se produce la cena entre las directivas.

Por su parte el Atlético de Madrid no viajará hasta este viernes a la capital lisboeta. Simeone prefiere que su equipo esté concentrado hasta un día antes en Los Ángeles de San Rafael, en una concentración similar a la que hace 18 años realizó como jugador, con Radomir Antic como técnico, antes del encuentro contra el Albacete que les dio la Liga por entonces. La temporada pasada, antes de la final de Copa del Rey, también ante el Real Madrid, Simeone repitió el mismo ritual.

Los rojiblancos se alojarán en el Hotel Tiara Atlantic Park en la Rua Castilho, ubicado en el centro de la capital portuguesa, también de cinco estrellas, que cuesta unos 160 euros la noche, y que está a cinco kilómetros del estadio.

Los aficionados

Por su parte, el desembarco de aficionados blancos y atléticos se va a empezar a producir desde este jueves, aunque no será hasta este viernes por la tarde cuando llegue la mayoría de hinchas, en un incesante goteo que se prolongará hasta el sábado a mediodía. En total, habrá unos 50.000 españoles por las calles de Lisboa, muchos de ellos sin entrada, que podrán ver el partido en pantallas gigantes en las ‘fan zone’ de los equipos, separadas por 1,5 km de distancia.

Los aficionados merengues se reunirán en la Praça do Dom Pedro IV, en el sur de la ciudad, y los rojiblancos en el Parque Eduardo VII, dónde celebra el Benfica sus títulos, cerca del hotel de concentración del equipo.

La Guardia Civil y la Dirección General de Tráfico, en colaboración con el Real Madrid y el Atlético de Madrid, han diseñado un dispositivo especial para que las dos aficiones no coincidan en las paradas que se realicen en estaciones de servicio o de descanso en su camino a Lisboa.

El delegado del Gobierno en Extremadura, Germán López Iglesias, ha explicado que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado están en contacto con los clubes debido al gran número de autobuses con aficionados que se desplazarán desde Madrid a la capital lusa y que en gran parte circularán por carreteras extremeñas, sobre todo este viernes.

Así, se va a intentar distribuir a las hinchadas de los dos clubes por espacios distintos para que “no estén juntos” durante las paradas. “Esto no quiere decir que los aficionados no puedan convivir, pero buscamos no provocar situaciones; si un autobús del Real Madrid para en un kilómetro, que el del Atlético lo haga en otro”, ha declarado el delegado del Gobierno en Extremadura.