Sí a los chiringuitos en las playas naturales, siempre que sean de ‘quita y pon’

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Los chiringuitos, un elemento habitual de las playas españolas durante décadas, no tienen las horas contadas como se creía. El Gobierno permitirá instalar este tipo de establecimientos en las playas definidas como naturales, siempre que se trate de instalaciones desmontables de 20 metros cuadrados, con una zona anexa de sillas y sombrillas de 30 metros cuadrados, según el Reglamento de la Ley de Costas, abierto este martes a consulta pública.

Así lo ha explicado a los medios el director general de Sostenibilidad de la Costa, Pablo Saavedra, tras destacar que por primera vez la ley hará una distinción entre playas urbanas -prácticamente inmersas en el casco urbano- y playas naturales -más alejadas del mismo-, y recordar que el objetivo de la norma es garantizar la protección medioambiental y el desarrollo sostenible del litoral.

El reglamento, que deberá pasar ahora por el Consejo de Estado antes de su entrada en vigor este verano, asegura la “continuidad ordenada” de las ocupaciones que había en el dominio público marítimo-terrestre y evita demoliciones masivas de viviendas e industrias, al conceder prórrogas de hasta 75 años más, siempre con criterios medioambientales.

Se trata, ha dicho Saavedra de una norma compleja con más de 250 disposiciones, que prohíbe expresamente nuevas construcciones en las costas españolas en lo que es zona de dominio público marítimo terrestre (ribera del mar y de las playas) y en su zona adyacente, también protegida, y conocida como zona de servidumbre.