Una década después del 11-M, 14 de los 18 condenados siguen en prisión

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Catorce de los dieciocho condenados por el 11-M permanecen en prisión una década después de los atentados, cifra que se reducirá a trece la próxima semana con la excarcelación de uno de los personajes clave, el exconfidente de la Guardia Civil Rafá Zouhier, que habrá cumplido la pena de 10 años que le fue impuesta. Los cuatro que se encuentran ya en libertad son Nasredine Bousbaa y Mahmoud Slimane -sentenciados a dos años de cárcel por falsificación de documentos-, así como Antonio Iván Reis y Sergio Álvarez, condenados a tres años por el tráfico de los explosivos empleados en los atentados, han informado fuentes de la Audiencia Nacional. Recientemente, el 8 de febrero, también quedó en libertad por el 11-M Mohamed Larbi Ben Sellam, aunque permanece en prisión pendiente de ser extraditado a Marruecos.

También habría cumplido su condena a 4 años de cárcel por tráfico de explosivos Antonio Toro, cuñado de uno de los principales acusados, el ex minero José Emilio Suárez Trashorras, pero sigue en prisión para cumplir 18 años por condenas acumuladas, aunque es el único de los presos del 11-M que ha disfrutado de permisos penitenciarios.

El marroquí Rafá Zouhier abandonará el 16 de marzo la cárcel de Puerto de Santa María I (Cádiz), donde contrajo matrimonio recientemente con una mujer española, lo que podría evitar su expulsión a Marruecos, tal y como propuso la Audiencia Nacional a la la Policía Nacional al dictar su licenciamiento definitivo.

Los próximos en ser excarcelados serán Fouad El Morabit, que el 25 de marzo de 2016 habrá cumplido su condena a 12 años de cárcel, así como Saed El Harrak, que quedará libre el 25 de marzo de 2017 tras cumplir 12 años, y Youssef Belhadj, condenado a la misma pena que los otros dos y que saldrá de prisión el 28 de enero de 2017.

Los siguientes serán Hamid Ahmidan, que el 25 de marzo habrá cumplido diez de los trece años a los que fue condenado y Hassan El Haski, que en diciembre llevará en prisión diez de los catorce años a los que fue condenado.

Tras ellos recuperarán la libertad Rachid Aglif, que el 1 de abril de 2022 cumplirá los 18 años a los que fue condenado, y Abdelmajid Bouchar, detenido en Serbia en 2005 tras escapar del piso de Leganés cuando al bajar la basura se percató del cerco policial y que será excarcelado el 12 de septiembre de 2023 tras permanecer 18 años en prisión.

Las condenas más abultadas por el 11-M recayeron en los marroquíes Jamal Zougam y a Otman El Gnaoui como autores de 191 asesinatos consumados, 1.856 asesinatos en grado de tentativa y cuatro delitos de estragos terroristas, lo que representa un pena superior a los 42.000 años de cárcel.

El español José Emilio Suárez Trashorras, que facilitó los explosivos con los que se cometieron los atentados, fue condenado a 34.715 años. No obstante, el máximo cumplimiento para los tres es de 40 años de cárcel, de los que entre el 13 y el 30 de marzo ya habrán cumplido diez.

Por otra parte, el menor condenado por colaborar con Trashorras en el suministro de explosivos a la célula islamista que perpetró el 11-M, conocido como “El Gitanillo”, cumplió en 2010 los seis años de internamiento en un centro de menores a los que le condenó el juez central de menores de la Audiencia Nacional.

Desde entonces cumple la pena de 5 años de libertad vigilada que se le impuso también en esa sentencia, y según las fuentes, aunque tenía un mal pronóstico por proceder de una familia desestructurada y con problemas de drogas, ha reconducido su vida, ha acudido siempre a la tutorías, y durante su internamiento cursó una FP y tiene novia, aunque está en el paro.