El Gobierno lleva sus cuentas al Congreso con el rechazo de gran parte de la oposición

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Hace un año, el 29 de septiembre de 2012, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, presentó en el Congreso los Presupuestos del Estado para 2013 asegurando que contenían las medidas para abrir “el camino del crecimiento y de la creación de empleo en España y cumplir con el objetivo de déficit que requiere la economía española”. Un año después, hay que sumar más de 600.000 desempleados nuevos, en términos interanuales, a las cifras del paro, apenas se vislumbra una tímida recuperación que aún está lejos de ser real para la economía a pie de calle y el déficit es un problema menos grave que hace un año gracias a la prórroga en el cumplimiento del objetivo que España ha obtenido de las autoridades comunitarias. Ahora, el Gobierno vuelve a presentar sus Presupuestos de 2014 como “los de la recuperación” apoyándose en una previsión de crecimiento del 0,7 % del PIB, y la esperanza de que el desempleo mejore en cinco décimas. Las cifras son modestas pero, aun así, la oposición las ha valorado con incredulidad y escepticismo. Y es que, aunque llegaran a cumplirse, una recuperación tan tibia nunca permitiría crear empleo de calidad. El Banco de España, por otra parte, ha contribuido al escaso entusiasmo que han despertado las cuentas del Gobierno. Su informe sobre la reforma laboral y la forma en la que ha incidido en la caída de los salarios animan a mantenerse en guardia ante las promesas del Ejecutivo.

El PSOE ha echado la vista atrás para sostener que no es la primera vez que Rajoy presenta unos presupuestos diciendo “algo que es falso”. Los de 2013, ha dicho su secretario de Organización, fueron presentados como los más sociales, una “macabra paradoja” teniendo en cuenta los recortes en sanidad, educación o dependencia. Para Oscar López, “todo el mundo” rechaza las políticas del Gobierno de Rajoy en lo que se refiere, por ejemplo, a pensiones, donde “incluso la patronal” ha censurado una reforma que el Ejecutivo “no ha pactado con nadie”. Lo mismo ocurre con la reforma laboral, donde López ha dicho que hasta el Consejo Económico y Social se ha mostrado en contra o en el copago sanitario, donde el Gobierno ha encontrado oposición “incluso en comunidades autónomas gobernadas por el PP“.

Desde luego el líder de la oposición no cree que las cuentas del Estado para 2014 vayan a tener los beatíficos efectos que pronostica el Gobierno. Alfredo Pérez Rubalcaba ha rebatido este domingo la visión del PP de que marcan el camino hacia “la recuperación” preguntándole “de qué recuperación habla”. “Lo único que recuperan es la congelación del sueldo de los funcionarios”, ha opinado. Al hilo de ello, en su intervención en el Congreso del PSdeG, Rubalcaba ha subrayado que esta decisión no responde a criterios “económicos”, sino que, como ha interpretado, el PP opta por “castigar a los funcionarios” para “deprimir el servicio público”. Porque, según sus propias palabras, “cuando se deprime lo público, siempre hay alguien en el sector privado dispuesto” a asumir esa función. Así las cosas, ha profundizado, la congelación del sueldo de los empleados públicos no entra en la categoría de “medidas económicas”. “Tiene una profunda carga ideológica”, ha advertido.

Rubalcaba no cree que estemos ante el fin de la crisis

Además, el líder socialista ha negado el “milagro” del que habla el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y criticado las palabras de la titular de Empleo, Fátima Báñez, “dando por certificado el fin de la crisis”. “¡Con seis millones de parados!”, ha exclamado, antes de recordarle a los padres que ahora “pagan un 13 por ciento más por los libros de texto” o a los investigadores que “se quedan sin becas”. “Ellos no salieron de la crisis”, ha incidido, y ha hecho una mención aparte con los pensionistas para pronosticar que, para ellos, “lo peor está por venir”.

Precisamente, sobre la reforma del sistema de pensiones, Rubalcaba ha criticado que el Gobierno trate de aprobarla “a toda prisa” y sin esperar al •despliegue• de la realizada durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero. Si entonces se realizó desde una “profunda” convicción en el sistema público de pensiones, como ha mantenido, ahora la pretensión es aprovechar “la coartada de la crisis” para “favorecer” a las empresas de gestión de “pensiones privadas”. Además, ha reiterado que la nueva formulación provocará que los pensionistas actuales pierdan poder adquisitivo durante los próximos 10 años y se ha negado una vez más a modificar “ni una coma” sin contar con el “acuerdo” de los sindicatos.

De vuelta sobre los datos económicos, ha admitido que hubo cifras “positivas” tras el verano, pero ha rechazado que sea el fin de la crisis. En este punto, ha preguntado a los populares “a quién están tratando de engañar”, toda vez que “no hay consumo, ni crédito”. Tras hacer hincapié en que los socialistas se “alegran” cuando la temporada turística es “buena”, cuando las exportaciones “van bien” o cuando baja la prima de riesgo, ha señalado que actualmente existe una •lacerante desigualdad” que se verá agravada por los presupuestos. Así, crítico con “contratos de verano de 500 euros por 12 horas sirviendo mesas”, ha prometido también que “a la reforma laboral le queda lo mismo que al Gobierno de Rajoy: dos años”.

También la líder de UPyD, Rosa Díez, ha criticado los Presupuestos al entender que son “inútiles e injustos” y que con ellos será “imposible levantar” a España. En declaraciones a la prensa tras su intervención en el sexto aniversario de la formación magenta celebrado en Madrid, Díez ha alertado de que las partidas propuestas por el Ejecutivo “cargan la responsabilidad en las personas que más sufren la crisis, como los que tienen una nómina, los trabajadores públicos o los pensionistas”.

Frente a ellos, el portavoz económico del Grupo Popular en el Congreso, Vicente Martínez Pujalte, ha recurrido a la ‘herencia recibida’, nada menos que dos años después, para tratar de defenderse de las críticas socialistas. Pujalte ha asegurado que los Presupuestos “se van a cumplir” dejando de lado “el buenismo del zapaterismo” y las “ensoñaciones” de los socialistas “de llevar a las cifras lo que a uno le gustaría, aunque no se cumpliera, y dejar a España en la quiebra”. En contra de esa estrategia, ha indicado que el PP “se centra en poner cuantificadamente la verdad en los ingresos y los gastos y en las previsiones económicas”.

Pujalte desempolva el ‘zapaterismo’

El diputado popular ha acusado a Rubalcaba de mentir. “Yo podría decir eso de dime de que te acusan y te diré de qué carece el que te acusa. Rubalcaba carece de la más mínima credibilidad porque es el político que en la historia de la democracia más veces ha intentado engañar a los ciudadanos, desde que era portavoz del Gobierno con Felipe González hasta recientemente”, ha declarado. Del mismo modo, ha apuntado que el Gobierno tiene actualmente una “mayoría sólida” que le permite saber que los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2014 “serán aprobados en la cámara el día señalado”. “Presentar unos presupuestos y saber que te los van a aprobar, ya le gustaría a Artur Mas, por ejemplo, y a otros dirigentes europeos”, ha declarado.

Según ha explicado el PP está “dispuesto a negociar con los grupos” pero “los ciudadanos tienen que saber que el Gobierno tiene estabilidad política absoluta” y que afronta esta etapa con “una seguridad física y estabilidad parlamentaria” que, a su juicio, son bases para “garantizar el futuro de la economía española”.

Un “cambio de tendencia”

Por otra parte, el portavoz de los ‘populares’ ha reconocido que la crisis “no ha acabado” pero, en su opinión, estos PGE significan “un cambio de tendencia”. “Lo que era crecimiento negativo se ha convertido en positivo, que se consolidará con estos presupuestos; lo que era destrucción de empleo masivo, se ha convertido en unos últimos trimestres y meses de mejoría en los datos, la caída brutal de consumidores e inversores se está recuperando”, ha apuntado Pujalte, para añadir que “hay un cambio real” y eso significa que España va “por el buen camino”.

Pujalte también ha destacado entre los objetivos del Gobierno el que estos presupuestos sean “un instrumento al servicio de las personas” y no “un campo político para pelearse PSOE y PP” como, según ha indicado “quiere el PSOE”. “Queremos instrumentos al servicio de las personas más allá del debate político. En eso queremos convertir el trámite parlamentario, viendo aquellas cosas que mejorarían la vida de los ciudadanos, pero con el rigor para que se cumplan”, ha señalado.

Finalmente, ha destacado que se puede decir que España “ha pasado del rescate de aquellas horas en que Zapatero dejó la economía la borde de ser intervenida, al respeto internacional”. “Hoy podemos decir que estamos ante unos presupuestos que los analistas valoran positivamente”, ha concluido.

“El enfermo ya no está en la UCI”

En la rueda de prensa ha participado también el portavoz de Presupuestos del PP en el Congreso, Antonio Gallego, que ha destacado que estos PGE “permiten apuntalar la recuperación económica” y que “por primera vez desde la crisis, la economía española va a volver a crecer con una mejora en las cifras de desempleo y sin tocar ninguna de las figuras fiscales que forman parte de los presupuestos”. Del mismo modo, ha criticado a los “agoreros y catastrofistas”, a los que se ha dirigido para decirles que “se han equivocado” porque “el enfermo ya no está en UCI”.

Por su parte, la portavoz de Hacienda de los ‘populares’, Ana Madrazo, ha indicado que estos presupuestos incluyen “por primera vez una rebaja de impuestos selectiva a pymes, autónomos y emprendedores” porque en este proyecto de ley están “presupuestados ya los impactos negativos que sobre la recaudación tributaria van a tener la Ley de Apoyo al Emprendedor”, recientemente aprobada y que contiene incentivos fiscales para los pequeños empresarios. “Saben que este Gobierno ha tomado a veces medidas fiscales dolorosas que han afectado a todos los españoles, pero han procurado hacerse siempre con justicia y equidad de manera que paguen más aquellos que más tienen y paguen menos aquellos que menos tienen, y creo que estos presupuestos reflejan el impacto de esas medidas tomadas en el pasado y las nuevas, como la bajada selectiva de impuestos”, ha concluido.

Entrega de los Presupuestos y tramitación parlamentaria

Con todas estas posturas de partida, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, entregará este lunes el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2014 al presidente del Congreso, Jesús Posada, dando de esta manera inicio a su tramitación parlamentaria con el objetivo de que estén aprobados antes de que finalice el año. Como es habitual, el ministro llegará al Patio de Floridablanca de la Cámara Baja poco antes de las 10.00 horas del lunes, acompañado por sus tres secretarios de Estado: de Presupuestos, Marta Fernández Currás; de Hacienda, Miguel Ferre; y de Administraciones Públicas, Antonio Beteta. Toda la comitiva pasará después a la Sala de Pasos Perdidos, donde Montoro entregará el código QR, el ‘pen drive’ y los tomos que recogen el detalle de las cuentas públicas Posada, en presencia de otros responsables del área de Presupuestos, como el presidente de la comisión parlamentaria, el socialista Alfonso Guerra.

Posteriormente, el ministro y sus secretarios de Estado ofrecerán una rueda de prensa para detallar el contenido del proyecto de ley, que según la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, son “los primeros de la recuperación económica” y recogen unas previsiones “responsables y realistas” para lograr un “equilibrio entre la necesaria austeridad y la contención de gastos, y el impulso de la recuperación”. El propio Montoro ha destacado que estas cuentas “permitirán abrir la puerta de la creación de empleo” a pesar de mantener las características “ineludibles” de presupuestos anteriores: son “rigurosos, austeros y comprometidos con la reducción del déficit público”.

Las cifras del proyecto

El Gobierno ya ha avanzado que los ingresos tributarios alcanzarán en 2014 los 179.750 millones de euros, un 2,4% más que la previsión de recaudación de este año, mientras que lo no tributarios alcanzarán los 20.747 millones de euros, lo que representa una caída del 0,9% frente a la previsión para este año. De esta forma, los ingresos totales no financieros sumarán 128.159 millones de euros, un 1,3% más.

En materia de gastos, los ministerios dispondrá de 34.584 millones de euros, un 4,7% menos que este año. Las partidas que más crecerán serán la inversión en I+D+i, que sumará 5.633 millones (+1,3%), las becas (1.413 millones, +21,5%), la cultura (81 millones, +17,1%) y la vivienda (770 millones, +4,8%). El límite de gasto no financiero se situará en 133.259 millones de euros, un 2,7% más. Dentro de este techo, el gasto por los intereses de la deuda sumará 36.590 millones de euros, un 5,2% menos. De esta forma, los ministerios, con 34.584 millones de euros, contarán con un presupuesto 2.000 millones menor que lo que gastará el Estado en pagar los intereses de la deuda: 36.590 millones.

Por otro lado, se destinará un total de 29.469 millones de euros al pago de prestaciones por desempleo, lo que representa un 10,3% más en comparación con el presupuesto de inicial de 2013, cuando el gasto previsto se situó en 26.696 millones de euros. Con todo, el gasto no financiero de los ministerios alcanzará los 66.336 millones de euros, un 5,6% más, mientras que las aportaciones a la Seguridad Social, las transferencias al SEPEE y las aportaciones a la nueva Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC) sumarán 31.752 millones, un 19,8% más.

Comisión de Presupuestos y comparecencias

Tras el registro del proyecto de ley, el Congreso empezará su tramitación esta misma semana, con las comparecencias en la Comisión de Presupuestos de los ministros y de otros responsables como el gobernador del Banco de España.

El debate de las enmiendas de totalidad en el Pleno se celebrará la semana del 22 al 24 y la semana siguiente la comisión parlamentaria comenzará a revisar las enmiendas parciales que presenten los grupos, de tal modo que el dictamen quede aprobado en el órgano que preside Alfonso Guerra en la primera semana de noviembre, para ser elevado y discutido en el Pleno del 12 al 14 de dicho mes, con presencia de todos los ministros. Una vez superado ese trámite, el proyecto de ley será remitido al Senado, donde deberá pasar por los mismos pasos. Con las enmiendas que se incorporen en la Cámara Alta, los Presupuestos regresarán al Congreso, que someterá el texto a un nuevo debate en Pleno previo a su aprobación definitiva, que tendrá lugar en la última sesión del año, en la semana del 17 al 19 de diciembre.