El Rey será operado en Madrid de la cadera izquierda y ni abdica ni se plantea dar paso a una regencia

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El Rey tiene una infección provocada por la prótesis de su cadera izquierda, será operado en Madrid en contra de las especulaciones que situaban esa intervención en Estados Unidos y no habrá abdicación ni se dará ningún paso hacia la regencia. Rafael Spottorno, jefe de la Casa del Rey, ha despejado algunas de las principales dudas que nos habían asaltado durante las últimas horas y ha ‘pinchado’, literalmente, los insistentes rumores sobre que don Juan Carlos podría retirarse temporalmente de sus funciones de jefe del Estado para que las asumiera su hijo, el Príncipe de Asturias. La abdicación del Rey se podría producir al amparo del artículo 57.5 de la Constitución y mediante un Ley Orgánica. Pero eso ni siquiera se contempla. Otra cosa es que pueda delegar sus funciones, lo que probablemente habría tenido que producirse en el supuesto de que su operación se hubiera realizado fuera de España. Y es ahí donde radica el motivo de que finalmente no vaya a ser intervenido en la Clínca Mayo en la que trabaja el doctor Cabanela, el médico llamado ‘ex profeso’ para examinar a su majestad. Mientras siga en territorio nacional, no hay duda sobre su papel y así lo ha explicado Spottorno: “El Rey es el jefe del Estado y sus funciones no son delegables, ni en el Príncipe”. El jefe de la Casa del Rey ha matizado que “eso no quiere decir que el Príncipe haga nuevas actividades de representación del Rey, pero nunca en sustitución de actividades reales propiamente suyas”. En cuanto a la inhabilitación, Spottorno ha recalcado que “no ha lugar” porque Don Juan Carlos “no está incapacitado para el ejercicio de sus funciones”. En definitiva, habrá apariciones del Príncipe en representación de su padre, pero nunca en sustitución de sus funciones.

Entre esas tareas de sustitución estaría el que don Felipe acudiera a la Cumbre Iberoamericana, cosa que no se producirá “al tratarse de una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno”, ha insistido Spottorno, que al menos ha despejado lo que la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, había sido incapaz de aclarar unas horas antes. Ante la misma pregunta, Santamaría se ha escabullido después de haber abrumado durante más de una hora a los periodistas presentes en la sala de prensa de Moncloa con una exposición sobre la reducción de organismos públicos que ha estado a punto de dar al traste con todos los periodistas acreditados. Pero, sobre la pregunta de la mañana ha sido incapaz de dar una respuesta coherente. “El jefe del Estado ha sido intervenido en otras ocasiones y ha seguido cumpliendo sus funciones con absoluta normalidad”, se ha limitado a decir.

En Zarzuela se ha celebrado este viernes una rueda de prensa, lo que no es la forma habitual de dirigirse a los medios. Normalmente se hace vía comunicado y la novedad da una idea de la preocupación que ha cundido en la Casa Real por lo insistentes rumores de una inminente abdicación del Rey o, por lo menos, de su predisposición a dar paso a una regencia del Príncipe. Finalmente, no se producirá ni una cosa ni la otra, pese a que el doctor Miguel Cabanela, el experto de la Clínica Mayo que ha viajado a Madrid para examinar a su majestad, sitúa el tiempo de ‘baja’ de don Juan Carlos entre las ocho semanas y los seis meses. Todo depende de que el Rey tenga que pasar una o dos veces por el quirófano.

“¿Serán necesarias una o dos intervenciones? ¿Lo saben ya o todo dependerá de cómo marche la primera?”, ha preguntado una periodista. “Exactamente”, ha respondido el doctor Cabanela. Es decir, que hasta que no se realice esa primera intervención será imposible saber si se necesita o no una segunda. Spottorno ha querido introducir una nota de humor comentando: “El doctor es de Lugo”. En cualquier caso, el jefe de la Casa del Rey ha querido deja claro que la nueva operación se llevará a cabo “dentro de la normalidad institucional que ha presidido las intervenciones anteriores”.

El proceso que ha llevado a requerir la asistencia del doctor Cabanela ha sido relatado por Spottorno de esta manera: “Desde primeros de este mes su Majestad ha empezado a tener algunas molestias y en la pierna y en la cadera izquierda, molestias que se han hecho bastante evidentes en sus actividades públicas. Eso ha motivado que los médicos que le atienden estudiaran lo que hemos calificado de ‘cierto retroceso’ en la recuperación de su Majestad. Ambos coincidieron en que podíamos estar ante algún tipo de infección, por lo que ambos acordaron consultar con uno de los mejores especialistas en cirugía de la cadera, que actualmente está trabajando en la Clínica Mayo, Miguel Cabanela. El doctor Cabanela ratificó que se trataba de la existencia de un foco infeccioso en la prótesis de la cadera izquierda”.

“El hospital aún no está decidido y probablemente se decidirá en las próximas 48 horas”, ha dicho el cirujano. El proceso de recuperación de entre ocho semanas y seis meses obligará a “adaptar” la agenda real a las necesidades de la operación, por lo que Rafael Spottorno, jefe de la Casa del Rey, ha puesto en duda que pueda estar presente en los actos del próximo Doce de Octubre o en la Cumbre Iberoamericana, que se celebra días después y en la que, según ha dejado claro más adelante, en ningún caso podrá sustituirle el Príncipe de Asturias. De esta manera, ha zanjado el hervidero de comentarios en que se han convertido las redes sociales durante todo este viernes tras conocerse el delicado estado de salud del Rey.

Don Juan Carlos fue operado dos veces de la cadera en 2012, tras el accidente sufrido durante su cacería de elefantes en Botsuana. En marzo, fue sometido a otra operación de hernia discal y, desde entonces, todos los partes médicos apuntaban a una plena recuperación. En ese contexto se presentó el viaje que el Rey hizo en julio a Marruecos, su primera salida al exterior desde esa última intervención quirúrgica. Se informó entonces de que la rehabilitación de don Juan Carlos, que desde su operación se sometía a cuatro horas diarias de ejercicios, en sesiones de mañana y tarde, no se interrumpiría, ya que tenía previsto mantener cada día las sesiones matutinas antes de arrancar la agenda prevista durante su viaje. Este intensivo proceso de rehabilitación se ha venido realizando bajo la supervisión del equipo médico de la Casa del Rey que dirige Miguel Fernández-Tapia.

Durante su estancia en Marruecos, el Rey aseguró que se encontraba bien físicamente y que en vez de tratar de acelerar su recuperación, como le ocurrió tras la operación de cadera, ahora llevaba su propio ritmo: “ahora sólo pienso en mí”, declaró a la prensa. “La otra vez corrí, y así me fue”, confesó don Juan Carlos en una conversación informal con los periodistas desplazados para cubrir la visita. Y es que las tres operaciones se han producido en el plazo de un año, sin que apenas mediara el tiempo suficiente para una completa recuperación entre una y otra: el 14 abril de 2012 fue operado de la cadera derecha por la caída que sufrió en Botsuana; unos meses después, el 23 de noviembre, de la cadera izquierda, y el 3 de marzo de este año fue intervenido de la hernia discal. Pero en total, el monarca -que el próximo mes de enero cumplirá 76 años- ha pasado por el quirófano en siete ocasiones durante los tres últimos años. Además de las caderas y la hernia, ha sido intervenido de un pulmón, una rodilla y el talón de Aquiles.

La última vez que se le vio en plena forma fue a principios de mes, el 3 de septiembre, cuando recibió al presidente de Bolivia, Evo Morales, apoyándose solo en un bastón. Aprovechó la ocasión para comentar que había pasado el verano “trabajando mucho” para recuperarse.

A partir, de ahí, según parece, empezaron los problemas y en las últimas horas, se han intensificado los rumores sobre el empeoramiento del estado de salud de don Juan Carlos. El jueves 12 de septiembre, cuando recibió a la nueva presidenta de la Junta de Andalucía Susana Díaz, caminaba con grandes dificultades. Pero todo fue a mucho peor el lunes pasado, cuando en la apertura del Año Judicial es veía al Rey más torpe que nunca, hasta al punto de que presentó al fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulces, cuando este ya había finalizado la presentación de su informe. El ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, le echó una mano pero las cámaras recogieron el momento y dejaron constancia de que don Juan Carlos estaba ese día especialmente distraído.

En un principio, se pensó que la nueva intervención quirúrgica motivaría que don Juan Carlos fuera sustituido por el príncipe Felipe en la XXIII Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de Gobierno que tendrá lugar en Panamá los próximos 18 y 19 de octubre, bajo el lema “El papel político, económico, social y cultural de la Comunidad Iberoamericana en el nuevo contexto mundial”. Pero, finalmente, no será así porque el Jefe del Estado no delega sus funciones. Sí es probable que el Príncipe de Asturias le sustituya el lunes 23, día en que don Juan Carlos tenía previsto recibir en audiencia a los presidentes de las Cámaras de Representantes y de consejeros del Reino de Marruecos, Karim Ghellab y Mohamed Cheikh Biadillah, respectivamente, con motivo de su asistencia al II Foro Parlamentario hispano-marroquí, que se celebra en Madrid los días 23 y 24 de septiembre.