Nº 1163 -  19 / VI / 2013 
Síguenos vía RSS
Síguenos en Twitter
Síguenos en Facebook
Portada República de los Blogs Sección Nacional Sección Internacional Economía y Finanzas Información Deportiva Información Parlamentaria Información Cultural Información Sociedad y Tecnología Gente y Tendencias
 

OPINIÓN

Mercadona, caso excepcional contracorriente

Fernando Glez. Urbaneja
 

Mercadona no cotiza en bolsa, sus deberes de información son menores, pero su dimensión, liderazgo y el carácter ejemplar levanta, produce interés público como para que los comentarios del creador, propietario y primer ejecutivo de la empresa tengan interés. Juan Roig no se prodiga en los medios, no les utiliza ni para la publicidad ni para la autoestima, y prefiere evitarlos a exhibirse.

La primera semana de marzo, con cierto carácter ritual, comparece para explicar cómo fue el año anterior y como pretende que vaya el año en curso. Desde hace varios años, como cuatro, advierte de dificultades y de un entorno en recesión que aconseja bajar precios, ganar productividad y reinventar procesos. En esta ocasión señaló que hay que trabajar en la línea de frescos (frutas, verduras, pescado…) innovar para ofrecer más y mejor por menos precio. Y reiteró que los clientes (los jefes, en el particular idioma de Mercadona) deciden por precio, que no hay futuro subiendo los precios.

Las credenciales de Juan Roig para hablar con autoridad y para merecer mucho respeto se llaman cuatro mil puestos de trabajo decentes creados el año 2012 y más de doce mil desde el 2009. En eso va contracorriente de la mayor parte de las empresas, crea empleo cuando otros lo reducen para no cerrar. Son credenciales contundentes.

Un empleado que empieza en Mercadona tiene muchas posibilidades de obtener pronto un contrato estable con ingresos netos mensuales por encima de mil euros que llegan a 1.600 con cuatro años de antigüedad. Otro argumento contundente para hacer algún caso a este personaje.

En el manual del momento se dice que para crecer hay que irse al extranjero, hay que internacionalizar. Es cierto para muchos sectores, pero no del todo. Juan Roig aplaza la internacionalización porque hay que afianzar la posición local, defender el fuerte local. Lo que no se haga bien en el propio mercado no es probable replicarlo mejorado fuera.

Los beneficios de Mercadona forman parte de la necesidad más que del fin. El fin es crecer y los beneficios son el instrumento; quizá por eso el primer tajo de los beneficios va a mejorar los ingresos de los empleados que han contribuido a lograrlos. De esta forma Mercadona ha compensado a sus 74.000 las subidas de impuestos (retenciones por IRPF) que han sufrido este año pasado. Roig estuvo cauto ayer en la presentación de resultados, evitó pronunciamientos genéricos más allá de que la corrupción conspira contra la competencia leal y la productividad. Pero si dejó claro que para prosperar hay que producir más, no despilfarrar y reinventar. Gente peculiar, excepcional estos de Mercadona, capaces de superarse cada año y crear varios miles de empleos fijos.

fgu@apmadrid.es

Traducir artículo
Portada Republica.com

Portada

Portada Republica.com

Siguenos en:

Canal RSS Republica.es
Facebook
FlickR
Twitter
LinkedIn
Separador

Contacto y direcciones de Republica.com Todos los derechos reservados © 2013

Portada Republica.com
Republica.com