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SOCIEDAD

Benedicto XVI es ya 'Papa emérito'

La Iglesia Católica se queda sin Papa y Ratzinger se convierte en “simplemente un peregrino”

  • Benedicto XVI ha viajado en helicóptero hacia su retiro temporal hasta que se restaure el convento de monjas de clausura dentro del Vaticano, donde vivirá
  • REPÚBLICA / AGENCIAS / PILAR GASSENT | ROMA Publicada el 28-02-2013

    Benedicto XVI ha afirmado: "Ya no soy el pontífice, sino un peregrino más" en el discurso que ha dirigido a los fieles reunidos en la plaza de Castel Gandolfo, tras abandonar el Vaticano. Benedicto XVI ha puesto fin a su Pontificado de casi ocho años este jueves, a punto de cumplir 86 años, y su despedida no ha escapado a la polémica que ha caracterizado el tiempo que ha permanecido en la Santa Sede. Durante su último encuentro con los cardenales, que se ha celebrado este mismo jueves por la mañana y en el que Benedicto XVI ha saludado uno a uno a los miembros del colegio cardenalicio que habrán de elegir a su sucesor, ha habido dos detalles que no han escapado a los observadores. El primero ha sido el saludo a Roger Mahony, obispo de Los Ángeles, a quien se acusa de practicar un vergonzoso encubrimiento de los casos de pederastia, asunto que estos días ha saltado de nuevo a las portadas de los periódicos italianos por motivos que algunos atribuyen a las luchas intestinas en el Vaticano. Pero, además, el Papa ha saludado al cardenal australiano George Pell, que ha puesto la voz a lo que está en la mente de muchos miembros prominentes de la Iglesia Católica que no se atreven a expresarlo en voz alta: que la renuncia de Benedicto XVI debilita a la Iglesia porque "la gente que, por ejemplo, pudiera estar en desacuerdo con un futuro papa montará una campaña para obligarle a renunciar". Pell ha criticado que “gobernar no ha sido el punto fuerte” de Ratzinger y ha añadido: “Él conoce muy bien la teología, pero yo creo que prefiero a alguien que pueda dirigir la Iglesia y recuperar la unidad".

    Ha sido a las 20.00 horas del jueves, momento en el que concluye tradicionalmente la jornada de trabajo del Papa, cuando la sede de San Pedro ha quedado vacante. Una vez convocado el ‘Cónclave’ o reunión del Colegio Cardenalicio de la Iglesia Católica Romana, un total de 115 cardenales elegirán a un nuevo Pontífice. Y ha sido ante los cardenales cuando Benedicto XVI ha prometido “respeto y obediencia incondicional al nuevo Papa”.

    Después, en su último acto público como Papa, ya desde Castel Gandolfo, ha dicho: “Desde las ocho de esta tarde ya no seré más el Sumo Pontífice de la Iglesia Católica, sino un simple peregrino que inicia la última etapa de su vida”. El papa Ratzinger, que llegó en helicóptero a su retiro temporal desde el Vaticano, saludó a los miles de fieles que le esperaban delante del palacio apostólico donde se alojará en su nueva etapa como papa emérito. “Estoy muy feliz por estar aquí entre vosotros, circundado de la naturaleza y vuestra simpatía, que agradezco, así como vuestra amistad”, dijo en medio de una fuerte ovación y cánticos de “viva el papa” y “Benedicto, Benedicto”. Benedicto XVI aseguró que quiere seguir trabajando, “con el corazón, con mi amor, mi plegaria y mis reflexiones, por el bien de la Iglesia y el bien común de la humanidad”. Su breve discurso fue interrumpido en varias ocasiones por los presentes, muchos de los cuales no pudieron contener la emoción y rompieron a llorar.

    El papa Ratzinger llegó a Castel Gandolfo, a una treintena de kilómetros al sur de Roma, procedente del Vaticano a las 17.24 horas local (16.24 gmt), 17 minutos después de abandonarlo. Allí fue recibido por el cardenal Giuseppe Bertello, presidente del Governatorato del Vaticano (ente que gestiona el pequeño estado, del que depende la Villa Pontificia de Castel Gandolfo); el arzobispo Giuseppe Sciacca, secretario del Governatorato; el obispo de Albano, diócesis a la que pertenece la villa, Marcello Semeraro; el director de la Villa Pontificia, Severio Petrillo; la alcaldesa del pueblo, Milvoa Monachesi, y el párroco, Pietro Diletti. Todo el recorrido hasta su nueva residencia y su llegada estuvieron acompañados por el constante repicar de las campanas.

    “Estaré desaparecido para el mundo”

    En su último Ángelus, subrayó que no abandonaba la Iglesia y que continuaría sirviéndola “con el mismo amor”, añadiendo que el Señor le había llamado a dedicarse “aún más a la oración y a la meditación” pero de un modo más adecuado a su edad y a sus fuerzas. En la misma línea, en su último encuentro con el clero romano, confesó que se retiraba para rezar, puntualizando que estará cerca de los obispos y sacerdotes “y desaparecido para el mundo”.

    Al materializarse su renuncia, Benedicto XVI ha recibido el título de Papa Emérito o Romano Pontífice Emérito. A partir de ahora, vestirá con la sotana blanca simple y los zapatos marrón que le fueron regalados en su viaje a León (México). El anillo del Pescador será “anulado”, es decir, ha sido rasgado con una raya o una cruz con el fin de que quede “inutilizable” y permanecerá en el Vaticano. El Vaticano ha cerrado la cuenta de Twitter @Pontifex, al menos hasta que se elija al nuevo Pontífice. Su último tuit ha sido:  “Sigamos adelante con el Señor por el bien de la Iglesia y del mundo. Gracias”.

    El pasado 11 de febrero, Benedicto XVI comunicó su decisión en latín ante el consistorio para la canonización de los mártires de Otranto. “Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que mis fuerzas, debido a mi avanzada edad, no se adecuan por más tiempo al ejercicio de mi Ministerio. Con total libertad declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma y Sucesor de Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005″, anunció en ese encuentro. El Pontífice se acoge así al Código de Derecho Canónico al renunciar en libertad y adoptar su decisión con plena “lucidez” sin que exista, según el Vaticano, ninguna enfermedad en curso que haya influido en su decisión.

    Benedicto XVI ya había explicado en el libro-entrevista ‘Luz del mundo que un Pontífice podía renunciar cuando considerara incapaz “física, mental y espiritualmente para desarrollar el encargo confiado”. En aquel mismo libro también dejaba claro que la infabilidad del Papa, que para Joseph Ratzinger finaliza este jueves, sólo existe en determinadas condiciones.

    El cardenal Ratzinger, conocido como “guardián de la fe” por su condición de prefecto para esta Congregación, fue elegido como sucesor de Juan Pablo II el 19 de abril de 2005, cuando, según ha declarado él posteriormente, ya “esperaba retirarse pacíficamente”. El anuncio de la renuncia se produjo después de un año marcado por el denominado caso ‘Vatileaks’, el escándalo de la filtración de documentos reservados, que ha concluido con la concesión de la gracia por parte de Benedicto XVI a su exmayordomo, Paolo Gabriele; en medio del Año de la Fe y ante un 2013 que girará en torno a la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Río de Janeiro (Brasil).

    Las últimas decisiones del Papa

    El Papa Ratzinger se ha marchado del Vaticano con los deberes a medio hacer. Pero no puede decirse que en las dos semanas que han transcurrido desde que el 11 de septiembre anunció su intención de renunciar al Pontificado hasta ahora, cuando esa renuncia se ha hecho efectiva, haya perdido el tiempo. La labor inconclusa de Benedicto XVI se ha desarrollado en dos frentes: la lucha contra la pederastia en el seno de la Iglesia Católica y la limpieza de las finanzas vaticanas, que han permanecido bajo la sospecha del blanqueo de capitales durante los últimos años, sobre todo a raíz de la aparición del cadáver de Roberto Calvi, el ‘banquero de Dios’, colgado de un puente de Londres. Calvi fue presidente del Banco Ambrosiano, controlado por la mafia, y del que el Banco Vaticano era uno de los principales accionistas.

    Una de las últimas decisiones importantes de Benedicto XVI ha sido nombrar al abogado Ernst von Freyberg como presidente de su banco, el Instituto para las Obras de Religión (IOR) –que es como realmente se llama el banco del Vaticano-, un puesto vacante desde mayo pasado cuando el jefe anterior fue expulsado de la institución, duramente golpeada por escándalos financieros. El predecesor de Von Freyberg, Ettore Gotti Tedeschi, fue cesado con el pretexto de que había estado involucrado en la fuga de documentos secretos, el ‘VatiLeaks’, aunque el motivo real pudo ser su empeño en acabar con el dinero de procedencia oscura que se refugiaba en el IOR, lo que le llevó a aprobar la primera ley contra el dinero negro en abril de 2011. Pese a todo, una comisión europea dijo en julio que el banco del Vaticano no logró cumplir todos sus estándares en la lucha contra el lavado de dinero, evasión de impuestos y otros delitos financieros.

    El manejo de los dineros de la Iglesia es asunto de la máxima importancia para los hombres que trabajan y viven a la sombra del Espíritu Santo, hasta el punto de que el nombramiento del abogado alemán se atribuye realmente al cardenal Tarcisio Bertone, eje de las luchas por el poder que se desarrollan en la Santa Sede. Benedicto XVI se habría limitado a estampar su firma.

    Una declaración del Vaticano dijo que Freyberg, un católico devoto que pertenece a la orden de los Caballeros de Malta, una organización de caridad que tiene sus orígenes en la época de las Cruzadas, tiene “una vasta experiencia en temas financieros y en el proceso de regulación”. Hasta ahora, ha sido presidente del astillero Blohm+Voss, con sede en Hamburgo, lo que ha provocado que le acusaran de estar al servicio de la industria armamentista. El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, tuvo que sortear unas cuantas preguntas sobre el ‘lado oscuro’ del nuevo responsable del IOR cuando anunció su nombramiento. Lombardi, molesto, respondió que acusarle de “armamentista no es honesto ni correcto”, porque “es presidente de una naviera que construye barcos en todo el mundo, después lo que introduzcan en los mismos no depende de él”. No obstante, no tuvo más remedio que reconocer que el grupo Blohm+Voss participa en un consorcio que construye cuatro fragatas para la marina alemana.

    En cuanto al segundo frente de la labor que ha llevado a cabo Benedicto XVI, la lucha contra los abusos sexuales a menores dentro de la Iglesia Católica, se ha saldo estos días con la renuncia del cardenal británico Keith O’Brien como arzobispo de St Andrews y Edimburgo tras haber sido acusado de “comportamiento inapropiado”. O’Brien, de 74 años, era la figura más veterana de la Iglesia católica en el Reino Unido e iba a ser el único representante británico en el cónclave para elegir al sucesor de Benedicto XVI, al que ya no acudirá. “No deseo que la atención mediática en Roma esté centrada en mí, sino en el papa Benedicto XVI y en su sucesor”, explicó O’Brien al dar a conocer su renuncia. La decisión de O’Brien se proujos después de que trascendiera que tres sacerdotes y un exsacerdote habían emitido una queja ante el Vaticano por la supuesta conducta indebida que llevó a cabo durante años hacia otros religiosos.

    No es la primera ni la única renuncia de un alto cargo de la Iglesia vinculado a la pederastia que se ha producido durante el papado de Benedicto XVI. Es más, hay quien atribuye a su inflexibilidad contra esa lacra las peleas intestinas en la Santa Sede y la conspiración del ‘VatiLeaks’ para acabar con el Pontífice. Quedan, sin embargo, muchos asuntos por resolver. Este jueves se ha podido ver saludando a Benedicto XVI, en su despedida de los cardenales, a Roger Mahony, obispo de Los Ángeles, a quien se acusa de encubrir casos de abusos. La acusación no es nueva pero ha vuelto al primer plano de los medios italianos por lo que algunos expertos ‘vaticanólogos’ consideran una maniobra del ‘frente italiano’ para frenar a cardenales norteamericanos que se han opuesto a la propuesta de adelantar el cónclave para elegir al nuevo Papa. Es decir, suma y sigue en las insidias vaticanas. Sea quien sea el próximo Pontífice, no tiene una tarea fácil por delante.

     

     
     

    Hay varios comentarios

    1. Pedro José Hernández dice:

      Si fuera cierta esa lucha contra la pederastia, nos hubiéramos enterado SIEMPRE (o alguna vez al menos) a través de comunicados vaticanos de alguna “excomunión” de sacerdotes pederastas, pero ni lo dicen ni se les excomulga. Ocurre como en política: lo que se dice de la transparencia es solo para quedar bien porque mientras se pueda se lava en casa. Hasta que la sociedad castigue la mentira y premie a los políticos que se mojan las manos haciendo la colada. Mucha madurez necesitamos todos, ¿verdad?..

    2. VARAZOS A DOS MANOS dice:

      Osea que ahora la multinacional puede tener uno en activo y otro en plan emérito…¡y porqué no dan un salto cualtitativo en la modernización y se ponen el reloj en hora!. Les atrasa varios siglos de nada…

    3. el sudaca dice:

      Papa , futbol , corruption , toros , en torno de esto gira España .

    4. Un papa humilde, generoso y querido

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