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Después de la caída, Lawrence se tapó la cara, se rió y tranquilamente se levantó y se dirigió a recoger su premio. En su breve discurso bromeó con el asunto diciendo: “No me aplaudáis por lástima porque me haya caído” sonrió.
Este año sin duda no le está trayendo buena suerte y es que no es la primera vez que la actriz de Los juegos del hambre sufre un percance como este. Durante los premios de la Academia de Actores (SAG), a finales de enero, al recoger el premio a mejor actriz de reparto se le rasgó el vestido con una silla y tuvo que salir al escenario casi en cueros. La actriz sin vergüenza ninguna bromeó con el asunto cuando recogió el premio: “Observen, me tropecé con alguien por el camino, me mantuve, me mantuve pero se me cayeron los “pantalones“”, comentó Jennifer.
Después, durante la gala benéfica de los ‘pre Bafta‘ que se celebraron el 7 de febrero se le perdió un tacón, cual cenicienta, y tuvo que pedir ayuda a un guardaespaldas para recuperarlo.
Y ahora en ‘Los Oscar’ se tropieza y se cae en las escaleras con todo el mundo del cine mirándola. Está claro que recibir premios no es lo suyo, en dos meses, tres caídas. Sin embargo a la actriz siempre le caracteriza una gran entereza y supera con un gran sentido del humor todas las barreras que su vestuario le pone.
A pesar de su torpeza, a Jennifer no le puede ir mejor en su carrera profesional, sus actuaciones en películas como Los juegos del hambre o El lado bueno de las cosas la han llevado a la cima. La crítica de cine ya la considera la nueva ‘novia de América‘ y los guiones la llueven. Sin duda ha sido un nuevo talento a descubrir, al igual que sus descuidos.