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El gabinete de Rabat pretende recibir por el nuevo acuerdo unos 40 millones de euros, pagaderos entre el Ejecutivo comunitario y los armadores (en el último acuerdo asumían una parte hasta sumar 38 millones anuales), lo que implica un mayor esfuerzo financiero que los negociadores europeos aceptarían solo en caso de más cuotas de capturas.
Precisamente, el anterior acuerdo fue “tumbado” por el Parlamento Europeo en diciembre de 2011 por considerarse demasiado caro y subexplotado en relación a las categorías recogidas, además de otros argumentos ecológicos (no contenía garantías de una pesca sostenible) y políticos (no se contemplaba que la población del Sahara Occidental se aprovechase de la compensación financiera).
Este último punto parece haberse solventado en las actuales negociaciones con una fórmula que garantice el beneficio económico para las poblaciones locales, sin mencionar expresamente el Sahara Occidental, que para Marruecos no existe como tal, sino que es simplemente “las provincias del sur”.
Los “detalles técnicos” que los negociadores discuten actualmente tienen que ver más con el número de barcos que serán admitidos en cada una de las cinco categorías contempladas, las millas en las que tendrán derechos de pesca o las tasas que deberán pagar los armadores.
La Unión Europea quiere que se introduzca una nueva categoría de barcos llamados “grandes pelágicos”, algo que Marruecos parece dispuesto a aceptar, pero no está claro que vaya a abrir la mano en lo relativo a las categorías existentes.
Esta ronda de Rabat, que durará dos días, será además el preludio del gran salón internacional pesquero Halieutis 2013, que se celebrará del 14 al 17 de febrero en la ciudad de Agadir (sur de Marruecos).
El ministro español de Agricultura y Pesca, Miguel Arias-Cañete, tiene previsto ir a Agadir para dejar claro que España no solo tiene un interés extractivo en Marruecos (un centenar de los 119 barcos europeos del anterior acuerdo eran españoles), sino que es proveedor de gran parte del material pesquero usado en Marruecos, además de comprador de buena parte de sus exportaciones pesqueras.