UPyD pide un pacto para regenerar la democracia y refundar el Estado

rosa-diez.jpg

La líder de Unión Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, ha pedido un pacto de legislatura por el que los principales partidos se comprometan a la aprobación de una serie de leyes contra la corrupción, en favor de la independencia de los organismos reguladores y de control, una auténtica Ley de Transparencia, una justicia independiente y una nueva Ley Electoral, en un momento en el que España vive una “emergencia nacional” . Díez ha explicado que el pacto incluiría la disolución de las Cortes, la convocatoria de nuevas elecciones y una reforma de la Constitución que “resuelva el modelo territorial del Estado con el reparto de competencias y su financiación, mejore la separación de poderes, y asegure el derecho a la participación política, la igualdad jurídica y de oportunidades y las libertades personales”. Todas estas reformas regeneracionistas han sido incluidas en un manifiesto en el que se remarca la necesidad de que los ciudadanos adquieran un “compromiso” con España para salir de la “honda” crisis que afecta al país.

 

Reformas y elecciones anticipadas. Es lo que propone UPyD para salir de la crisis que afecta al Estado y sobre todo a muchos ciudadanos, que ven con impotencia como el Gobierno no hace lo suficiente por resolver su situación.

“Ha pasado el tiempo de la crítica, por justa que sea”, ha proclamado Díez, antes de pasar a dar lectura a un manifiesto que supone su particular contrato con las demandas que los ciudadanos están pidiendo frente a la “extensión” de los casos y sospechas de corrupción en las principales instituciones del Estado y en los principales partidos políticos.

En su texto, UPyD reitera algunas de las reivindicaciones que viene planteando en el Congreso a través de diversas iniciativas ya registradas y pendientes de debate. Así, plantea aprobar de forma “inmediata” leyes eficaces contra la corrupción para acabar con la impunidad de sus responsables.

Para ello, sugiere que las personas acusadas por delitos de corrupción política sean inelegibles, reforzar la exigencia de responsabilidad por mala gestión de los cargos públicos y limitar la “discrecionalidad” de los indultos que otorga el Gobierno.

Además, propone que la financiación ilegal de los partidos, el enriquecimiento ilícito de los cargos públicos y la omisión o falsedad de la contabilidad y patrimonio social de los partidos políticos y de los cargos públicos sean delito.

De la misma manera, la formación magenta aboga por reforzar la independencia de los organismo reguladores y de control público, como el Tribunal de Cuentas o el Banco de España, incluir a la Casa del Rey, a los partidos y a los sindicatos, entre otros, en la Ley de Transparencia, implantar una “auténtica” justicia independiente, aprobar una Ley Electoral “justa y proporcional” y reformar la Constitución para resolver el modelo territorial del Estado.

Díez ya subrayó la urgencia de ponerse ‘manos a la obra’ con estas medidas la semana pasada en su duelo parlamentario con la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, a la que ya había informado de las mismas en la ronda de contactos que la ‘número dos’ del Gobierno realizó hace unos días con los grupos de oposición para buscar apoyos a la futura Ley de Transparencia.

La líder de UPyD considera que, si hubiera voluntad política, todas estas propuestas, a su juicio, “imprescindibles” para regenerar la democracia y “restaurar” la confianza ciudadana, podrían aprobarse en el plazo de “año o año y medio” para, a renglón seguido, convocar elecciones.

No se pueden convocar elecciones sin cambiar nada

Pese a apuntar que el plazo es “lo de menos”, Díez sí ha advertido de que UPyD “dará la batalla” y provocará que haya esa voluntad política para debatir estas medidas en el Congreso y, además, hablará con el conjunto de las fuerzas políticas y con el Gobierno que tengan interés en las mismas para tratar de “trabar acuerdos”.

El objetivo, según la diputada de UPyD, es tratar de “cambiar las normas y dar participación a los ciudadanos” para conseguir solucionar “los verdaderos y viejos problemas del país” y, después, convocar elecciones. Porque, según ha dicho, “ir a unas elecciones sin cambiar nada no sirva para nada, valga la redundancia”.

Rosa Díez se ha mostrado confiada en que “por necesidad o por convicción” al final los dos grandes y “viejos” partidos, en referencia al PP y al PSOE, acabarán entrando a debatir estas reformas legales frente a la “emergencia nacional” que vive en la actualidad el país.