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Pintura, escultura, fotografía e instalaciones de variopinta factura, técnica y materiales, dialogarán hasta el 5 de mayo en las salas 6 y 7 del Museo de Arte Contemporáneo Español Patio Herreriano, “para provocar principalmente sensaciones” en el visitante, ha explicado durante la presentación de este muestrario Alicia Ventura, coordinadora en representación de la Fundación DKV.
En algunos casos la contemplación remite a aspectos vinculados a la medicina y a la salud, de forma especial las piezas aportadas por DKV (firma dedicada a los seguros médicos), como es el caso de un óleo sobre tela de una obra firmada por OPN, titulada ‘Mesh Cell’ (2011), una impresión sobre acero y madera que recuerda a la histología, la visión de tejidos a través de un microscopio.
En la misma línea, instalada junto a la anterior para propiciar el diálogo o el complemento visual, Patio Herreriano ha colocado una creación de Juan Uslé, denominada “Coágulo y trama” (2003), conseguida con vinílico y la dispersión y pigmentos sobre lienzo.
Como cromoterapia se puede entender las sensaciones de quien se sitúe delante de “Pintura 670″ (2004), una sucesión de rayados en rojo firmada por Joaquín Chancho -aportada por el museo vallisoletano-, y por musicoterapia la contemplación de ‘Ogive satie’ (2011), conseguida a partir de madera, teclas de piano e hilos de tanza (cuerda fina de pescar), perteneciente a la colección DKV.
Se trata de obras “en apariencia inconexas” pero afines dentro de un contexto de humanización al que se ha referido Cristina Fontaneda, directora de Patio Herreriano y también comisaria de esta exposición.
“En estos momentos en que se cuestiona tanto su papel, el arte es capaz de abrir nuevas perspectivas como parte fundamental para la formación y el crecimiento de las personas. También es fundamental para el bienestar social; por eso debemos apoyarlo y en especial el arte contemporáneo”, ha defendido Fontaneda.
Alicia Ventura ha abundado en esta tesis al referirse al “nuevo discurso” de que es capaz el arte en pleno siglo XXI, lejos de esa “deshumanización” con que Ortega y Gasset definió a las nuevas vanguardias, pictóricas y literarias, que emergieron en la Europa posterior a la Primera Guerra Mundial.
Ventura ha puesto como ejemplo la labor social que realiza la Fundación DKV con el arte como estandarte y vehículo para la humanización, a través de proyectos como el iniciado en un hospital de Denia (Alicante), en cuyo interior la pintura y al escultura forman parte de experimentos terapéuticos para ayudar a enfermos y familiares a sobrellevar la estancia.
Los creadores seleccionados en ‘Diálogos’ han alcanzado su madurez en este nuevo siglo, aunque ya se hicieron notar como emergentes en la última década del siglo XX.
Destacan entre los protagonistas de la muestra Anna Talens, Daniel Canogar, Javier Arce, Marina Núñez, Simón Zabell, Carlos Schwartz, Darío Urzay, Eva Lootz, Ferrán García Sevilla, Kepa Garraza, Pierre Gonnord y Secundino Hernández.