Zapatero, ‘mejor se está sin decir ná’
Talavante, por la Puerta Grande
Lagarde evita la imputación y sale del Tribunal de Justicia como testigo asistido
El Madrid suma su primera victoria en los cuartos de final de los ‘play-offs’
Durante la noche, se escucharon varias explosiones a “mucha distancia” de la base y se contabilizaron hasta siete disparos de granadas RPG, de los que cuatro impactaron en el interior de la base, sin provocar daños a ningún militar, han indicado las mismas fuentes. Una de las granadas alcanzó un vehículo militar blindado RG31 que ha quedado inutilizado.
El Ejército afgano ha informado de que el ataque pudo ser obra de dos militares, miembros de un destacamento que guarnecía un puesto de observación cercano, un extremo que está investigando.
Los militares españoles –fuerzas de protección y asesores– regresaron esa misma tarde a la base ‘Ruy González de Clavijo’, en Qala-i-Naw. Desde ahí se habían desplazado para asesorar a una compañía afgana que tiene su base en el puesto avanzado de combate COP ‘Monserrat’, ocupado en la actualidad únicamente por militares afganos.
En una base italiana abandonada
La patrulla conjunta tenía previsto pernoctar en el puesto avanzado italiano, en la actualidad abandonado, que se encuentra a unos 400 metros de distancia de la COP afgana, para iniciar desde allí una patrulla por la zona, situada entre Qala-i-Naw y el paso de Sabzak, que une esta provincia con la de Herat.
Dos agencias de noticias afganas se han hecho eco del incidente, que, citando a autoridades locales, atribuyen a soldados afganos. Según informan, un portavoz talibán se ha atribuido la autoridad del ataque a manos de soldados afganos, del que dice que ha habido bajas mortales que en ningún caso han sido confirmadas.
El último ataque con consecuencias que sufrieron las tropas españolas en Afganistán tuvo lugar el pasado 10 de noviembre, cuando un soldado afgano abrió fuego contra un grupo de militares españoles en la base del Ejército afgano junto al puesto avanzado de combate de Moqur. Un teniente sufrió heridas leves en un brazo, que no requirieron su traslado a España, y uno de los atacantes murió por las heridas sufridas en la respuesta de los militares españoles.
Ese ataque tuvo lugar un día antes de que las tropas españolas transfirieran de manera oficial la responsabilidad sobre la seguridad a las autoridades afganas. Éste es uno de los pasos previstos en el plan de repliegue de la coalición internacional, que prevé poner fin a la misión de la ISAF a finales de 2014.
España tiene previsto acelerar su repliegue este mismo año, de manera que, según ha apuntado el ministro de Defensa, Pedro Morenés, en 2013 de dejaría la provincia de Badghis, donde ahora está el grueso del contingente español.