Rajoy dice estar “satisfecho” con el papel de España en Bruselas y Rubalcaba se ríe de él

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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha comparecido este miércoles en el Congreso de los Diputados para hacer un balance de los dos últimos Consejos Europeos. El presidente ha defendido el papel de España en la UE y la necesidad de alcanzar acuerdos con otros países para salir de la crisis y ha dicho sentirse “satisfecho” con la labor que ha hecho durante las dos reuniones, ya que España está contribuyendo “con todo su impulso” a la adopción de decisiones que dan credibilidad y confianza al proyecto europeo. Por su parte, el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba ha dudado de lo que ha dicho Rajoy durante su discurso e incluso ha bromeado con ello: “Esa es la palabra de Rajoy”, ha dicho sonriendo, insinuando que miente, para luego destacar que el presidente “se ha olvidado del plan de crecimiento”,  que los ajustes son “injustos” y que  las reformas van “contra los ciudadanos”.

Rajoy ha comparecido ante el Congreso de los diputados con una positividad fuera de lo común, como si las reuniones de Bruselas hubiesen sido una gran victoria para España. El presidente cree que los acuerdos adoptados en el último Consejo Europeo suponen el broche a un año muy positivo para la integración de la UE y para despejar incertidumbres ante el futuro económico de los Veintisiete y de España en particular.

El jefe del Ejecutivo ha trasladado a los grupos que ha habido avances notables en la construcción europea y que eran impensables cuando hace un año él accedió al Palacio de la Moncloa.

Entre ellos, ha citado el acuerdo en torno al supervisor bancario único, que a pesar de que los plazos fijados para su puesta en marcha impedirán que los bancos españoles puedan recapitalizarse directamente de los fondos de la UE, redundará en confianza para las entidades financieras y ha recordado que supondrá que el 95 por ciento de los bancos españoles estarán bajo el control del Banco Central Europeo.

Respecto a la cumbre de noviembre en la que los líderes europeos debatieron el próximo presupuesto comunitario, ha considerado normal que no se llegara a un acuerdo y ha recalcado que aún hay tiempo para alcanzarlo.

Sí ha explicado que España hizo valer sus argumentos y que la última propuesta presupuestaria es mejor que la inicial para los intereses españoles y, por ello, está “moderadamente satisfecho” ante un acuerdo que prevé que llegue en el primer trimestre de 2013.

Ante la negociación por delante, ha defendido que la contribución de España esté en línea con su nivel de riqueza relativa pero tenga en cuenta la incidencia de la crisis, que ha recordado que es mayor en unos países que en otros. En esa línea ha subrayado que “no podemos aceptar los recortes propuestos en política agrícola común” y ha abogado igualmente por que determinadas regiones españolas sigan beneficiándose de ayudas para la cohesión, citando en concreto a Andalucía, Galicia, Castilla-La Mancha, Murcia, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Ceuta, Melilla y las Islas Canarias.

Además, Rajoy ha repasado los acuerdos adoptados por la UE durante el año para reiterar que algunos parecían imposibles hace sólo unos meses, aunque ha reconocido que a él le gustaría que se avanzara más y más rápido y ha apelado a reconocer la importancia de las decisiones comunitarias y de sus pasos sólidos hacia una auténtica unión económica y monetaria en un proceso en el que ha insistido que España está participando activamente. ”En suma, Europa toma las decisiones necesarias y avanza en la dirección correcta”, ha destacado.

Rubalcaba no entiende tanto optimismo

Sin embargo, obviamente, no todos comparten las palabras de Rajoy. El primero que no las entiende es Rubalcaba, que en un discurso largo y más brillante de lo común ha dicho no compartir el “optimismo” de Rajoy, del que ha insinuado que miente cada vez que habla.

El socialista ha tocado varios asuntos, pero ha sido especialmente crítico con las políticas de recortes del Gobierno y con una política fiscal “equivocada”, del que ha señalado como culpable y principal responsable al ministro de Hacienda, Cristobal Montoro.

Además, se ha quejado de la lentitud de las decisiones de la UE, unión bancaria incluida, y de los tímidos avances que se producen, por lo que ha avisado de que se mueve a “un ritmo caribeño” incompatible con la situación económica de España, porque va “muy despacio y la crisis va muy deprisa”.

Pero el principal problema, a su juicio, es que la política europea y la española son “clónicas”, con ajustes ineficaces e injustos y sin un modelo de crecimiento. En ese sentido, ha pedido a Rajoy que saque “dinero de las piedras” si quiere conseguir un acuerdo presupuestario en condiciones, no sin antes criticar a Bruselas, que “pide que reformemos las pensiones y a cambio nos promete dinerito”, algo que a su juicio “no es solidaridad”.

Después de señalar que los socialistas están de acuerdo con la cesión de soberanía para construir una Europa no sólo económica y monetaria, sino también política y social, el líder de la oposición ha pedido que se deje muy claro a quién se la está cediendo y quién va a rendir cuentas.