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“Nos gustaría bajar el IRPF en 2014 (…) Espero poder hacerlo”, dijo en una entrevista con la cadena Cope. El jefe del Ejecutivo subrayó que no ha subido los impuestos ”por gusto” y que entiende “perfectamente” el descontento ciudadano respecto a ésta y otras iniciativas llevadas a cabo por su Gobierno, pero ha insistido en que estas medidas y las reformas adoptadas son las que permitirán la recuperación económica.
En principio, Rajoy no tiene previsto una nueva subida de impuestos, aunque tampoco la ha descartado del todo. ”Hoy no tengo pensada ninguna subida de impuestos. Espero que no sea necesario tener que volver a una subida de impuestos“, comentó.
El presidente afirmó además que no tiene intención de bajar el sueldo a los empleados públicos el próximo año y explicó además que aún no se ha tomado una decisión respecto a la revalorización de las pensiones, a la espera de lo que ocurra con el IPC de noviembre.
Rajoy avanzó además que este año la economía española caerá menos del 1,5 % proyectado, como ya había adelantado el ministro de Economía, Luis de Guindos, y que, por tanto, se reducirán menos empleos de los calculados inicialmente (se estimaba para este año una destrucción de 600.000 puestos de trabajo). El jefe del Ejecutivo indicó que 2013 será mejor que 2012 y que en 2014 habrá ya crecimiento económico.
Un rescate efectivo
Acerca del debate sobre un posible rescate, el presidente del Gobierno indicó que la petición de intervención al Banco Central Europeo (BCE) está supeditada al grado en que esta medida ayudaría a rebajar los costes de financiación de España en los mercados de deuda, apuntando que debería contribuir a relajar la prima de riesgo hasta el entorno de los 200 puntos básicos.
“Hay varios asuntos pendientes. Cuánto va a bajar la prima de riesgo, si se queda en los cuatrocientos y pico y no baja a los 200 puntos. No es lo mismo”, indicó.
“Si nos quedamos en el mismo precio que hay no tiene sentido”, recalcó Rajoy, quien reiteró que la decisión de pedir o no el rescate corresponde ”única y exclusivamente” a España.
De hecho, el presidente del Gobierno recordó que el BCE ya intervino en el verano de 2011 en los mercados secundarios de deuda para relajar los costes de financiación de países como Italia o España, por lo que afirmó que el solo hecho de que la entidad haya anunciado su disposición a volver a hacerlo ”es bueno”.
Asimismo, aparte del efecto que la intervención del BCE pudiera tener en los costes de financiación de la deuda española, el presidente del Gobierno señaló la importancia de ”garantizarse el apoyo de todos”, así como de “conocer las condiciones” antes de decidir si se presenta o no la solicitud de ayuda.
“No renuncio a utilizarla si beneficia a España”, aseguró Rajoy, aunque subrayó que España tiene prácticamente cubiertas la totalidad de emisiones de deuda para este año.
“Mas se equivoca, y mucho”
Rajoy advirtió que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, se está ”equivocando, y mucho”con la deriva soberanista que ha abierto en Cataluña, una “operación” que genera “división” y en la que a su juicio, pierden ”el conjunto de los españoles y, en especial, los catalanes”. En cualquier caso, mostró su disposición a dialogar y hablar.
“Yo voy a intentar hablar, dialogar, voy a agotar todas las posibilidades. Creo que es momento de actuar con sentido común, pero creo que una de las obligaciones de los gobernantes es resolver problemas y no crearles problemas a la gente, porque esto genera divisiones entre ciudadanos de Cataluña”, enfatizó, para añadir que el ”mundo hoy no está para levantar muros y fronteras”.
Rajoy señaló que al presidente del Gobierno de España ”se le puede pedir de todo”, salvo una cosa, que ”incumpla la ley”, y por eso insistió en que está dispuesto al diálogo pero no a “imposiciones”. Añadió que el presidente de la Generalitat tiene una ”enorme responsabilidad” a la hora de resolver el “problema” que ”con su actitud ha creado”.