José Mourinho se enredó con el entrenador del Castilla, Alberto Toril. El Special one está empeñado en ser capitán general con mando en plaza. No admite que nadie tenga ideas propias. Y todo porque no le gusta alinear jugadores de la cantera y en el caso de las lesiones de Marcelo y Coentrao surgió el nombre de Nacho y Mourinho lo repudió porque Toril lo alinea de central, aunque alterna en ambas posiciones. Mourinho necesita una bronca cada semana para que la fiesta no decaiga. Ahora la ha tomado con Toril, hombre de la casa con pedigrí inequívoco y se puede ir preparando porque hasta que lo eche del club no parará.
En el Barcelona no hay broncas con lo que respecta a la cantera. Mientras Mourinho contra el Alcoyano contó con el número de canteranos desconocido, Tito Vilanova en Vitoria, contra el Alavés, alineó a Montoya, Bartra, Sergi Roberto, Iniesta, Dos Santos, Tello y Cesc, todos miembros de La Masía, con la condición de que todos tienen presencia en el primer equipo. Lo importante no es lo que se hace en la Copa, sino en la Liga y basta releer los equipos barcelonistas y los madridistas para comprobar que la política de ambos clubes es muy distinta. Mourinho solamente cuenta con canteranos para que viajen y estén en el banquillo.
En Vitoria, el Barça ganó sin necesidad de recurrir a Messi y el Madrid tampoco se tuvo que esforzar en demasía aunque al equipo valenciano le queda la moral en la memoria histórica. El Alcoyano luchó con la condición moral de sus mejores años. No se rindió, pero acabó derrotado ampliamente.
Todos los favoritos resolvieron los partidos en su favor lo que quiere decir que tienen las eliminatorias bien encaminadas. La Copa a doble partido da ventaja a los de Primera, pero los de Segunda y Segunda B hacen caja. Vaya lo uno por lo otro.