Nº 1163 -  19 / VI / 2013 
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NACIONAL

El proceso soberanista catalán

Bruselas avisa de que una Cataluña independiente quedará fuera de la UE y echa por tierra la estrategia de Mas

  • El 'president' quiere un Estado propio que sea miembro de pleno derecho de la UE en 2020 pero la CE se lo acaba de poner muy difícil
  •   Bruselas avisa de que una Cataluña independiente quedará fuera de la UE y echa por tierra la estrategia de Mas
    REPÚBLICA / PILAR GASSENT | MADRID Publicada el 30-10-2012

    Si hay algo que Artur Mas tiene claro en su proceso soberanista para Cataluña es que ha de vincularlo a Europa. Es la única forma que tiene de revestirlo de cierta legitimidad, habida cuenta del ‘no rotundo’ con el que ha contestado el Gobierno central a su pretensión de dotarse de ‘herramientas de Estado’ y al difícil –por no decir imposible- encaje en la Constitución española del referéndum sobre autodeterminación que ha prometido. Por eso, Mas tiene en mente una pregunta-trampa para la consulta popular: "¿Desea que Cataluña sea un nuevo Estado de la UE?". Y, por eso, en el programa de CiU para las elecciones del 25-N se hacen constantes apelaciones a Europa. En el centenar largo de páginas que lo componen se menciona la necesidad de que Cataluña tenga un Estado propio con un horizonte temporal para que forme parte de pleno derecho en la Unión Europea: el 2020. En ningún momento se menciona la palabra ‘independencia’, de la misma manera que en la pregunta que el ‘president’ quiere plantear en el referéndum tampoco se pide la opinión de los catalanes sobre si desean que su comunidad sea un país independiente o sobre si quieren que Cataluña se separe de España y constituya un Estado propio. Esa es la estrategia electoral que Artur Mas ha diseñado para el 25-N y sobre la que la Comisión Europea acaba de echar un jarro de agua fría. Y lo ha hecho aclarando que una hipotética declaración unilateral del ‘Parlament’ sobre la independencia de sin el acuerdo de las Cortes españolas que representan la soberanía de todos los españoles expulsaría automáticamente a Cataluña de la UE. Mas, sin embargo, no se da por vencido. Apela, a través de su portavoz, a declaraciones de otros comisarios más equívocas y abiertas a interpretación. A río revuelto, ganancia de pescadores.

    La comisaria europea de Justicia y Derechos Fundamentales, Viviane Reding, ha escrito al Gobierno español que coincide “plenamente” con sus tesis sobre una hipotética secesión unilateral de Catalunya, lo que implicaría una exclusión inmediata de la Unión Europea y obligaría al nuevo Estado a empezar un proceso de adhesión, en el que España tendría derecho de veto. La vicepresidenta comunitaria envió una carta oficial al Gobierno español el pasado 4 de octubre, como respuesta a otra que le había remitido previamente el secretario de Estado para asuntos comunitarios, Íñigo Méndez de Vigo, después de que la comisaria asegurara en unas declaraciones al Diario de Sevilla que en ningún lugar estaba escrito que Cataluña tuviera que quedar excluida de la UE en caso de que se independizara.

    En su misiva, Méndez de Vigo afirma que, según los Tratados de la Unión Europea, queda claro que una Cataluña independiente debería iniciar de nuevo los procesos de adhesión: “A efectos puramente dialécticos, si la Constitución española fuera efectivamente modificada para permitir la celebración de un tal referéndum y si a resultas de la misma surgiera un Estado independiente, éste no formaría en ningún caso parte de la UE. Así resulta del artículo 52 del Tratado de la UE, en el que se enumeran los Estados miembros a los que se aplican los Tratados, entre ellos el Reino de España. Por ello, ese hipotético nuevo Estado debería, a tenor de lo que establece el artículo 49 del Tratado de la UE, solicitar la adhesión y obtener una decisión favorable del Consejo, por unanimidad, debiendo ser el Acta de Adhesión ratificada por los Parlamentos de todos los Estados miembros”.

    La carta ha sido la protagonista indiscutible de la reunión del ‘Consell Executiu’ que se ha celebrado este martes en Barcelona, convirtiéndose en un nuevo pretexto para que el Gobierno de Artur Mas demuestre que no está dispuesto a apearse del proceso sobreranista en el que se ha embarcado. Como la postura de Reding no deja esta vez lugar a equívocos, la Generalitat se aferra ahora a las declaraciones de otro comisario, el socialista Joaquín Almunia, y a una información no confirmada en la que se apunta a que la misiva de Reding debe interpretarse desde el ámbito “privado” y por tanto no refleja la posición oficial de Bruselas

    El portavoz del ‘Govern’, Francesc Homs, niega que la misiva de la comisaria refleje la posición oficial de Bruselas porque “contrasta con la información que teníamos hasta ahora y que decía todo lo contrario”. Además, el portavoz ha querido poner por encima la declaración Almunia, “socialista para más señas”, quien en Barcelona señaló que no está tan claro que una Catalunya independiente se quedase fuera de la UE. Almunia dijo hace una semana que “no es honesto” afirmar de forma “taxativa”, como han hecho varios miembros del Gobierno -Mariano Rajoy o Alberto Ruiz-Gallardón- que una Catalunya independiente quedaría fuera de la UE. El vicepresidente de la Comisión Europea advirió de que esta cuestión “no es de blanco o negro”, sino que tiene muchos matices. Y apuntó que “ciudadanos europeos somos todos, y una vez eres ciudadano europeo tienes derechos como ciudadano”.

    Esta disparidad de criterios entre los comisarios ha servido a Homs para constatar que “da la sensación de que hay diversas opiniones y que no hay una fija” y para subrayar que en cualquier caso, “por parte de Catalunya no hay nada planteado de cara a las instituciones europeas, como no lo hay ante la administración general del Estado”. Por tanto, para el Govern “parecería extraño que el Gobierno quisiera anticipar una respuesta”, pero lo cierto es que “la posición oficial de la CE sobre la independencia de Catalunya no la conocemos a día de hoy”. Ante esta ausencia de planteamientos oficiales, el Govern considera “sorprendente” que el Gobierno central haya pedido un posicionamiento oficial a la UE sobre la independencia.

    Lo verdaderamente sorprendente es que el propio Artur Mas reconocía hace unos quince días en declaraciones a TV3 que, si Cataluña se separa de España de forma ilegal, automáticamente dejará de pertenecer a la Unión Europea: “Si usted coge la letra estricta de los tratados quedaríamos fuera”. Inmediatamente, en tono irónico añadió que a lo mejor en lugar de quedar fuera Cataluña queda fuera de la UE el resto de España. “La Unión Europea se ha de preparar para estos casos” de hipotéticas secesiones, afirmó y defendió el modelo de la Unión Europea. Según sus palabras, estaría dispuesto a “ceder mucha soberanía por ser los Estados Unidos de Europa”, ya que, en su opinión, “nos convendría ir hacia una Europa federal”. Y advirtió a los sectores más radicales: “No tendremos una independencia clásica, (…) porque desapareceríamos del euro y esto no nos conviene”.

    En esa misma línea, el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, ha admitido este martes que Cataluña no tiene garantizada su entrada en la UE si se convierte en Estado propio, porque cualquier miembro de la Unión, no sólo España, puede vetar su entrada. ”El veto existe en la UE, no puedo negarlo”, “no puedo engañar a la gente”, ha reconocido en declaraciones en los pasillo del Congreso.

    La CE matiza que la carta de Reding no es su “dictamen jurídico”

    Entretanto, Bruselas sigue recreándose en la ceremonia de la confusión. De hecho, la CE ha matizado que sólo dará su “dictamen jurídico” sobre la independencia de Catalunya y su impacto sobre su posible salida de la UE si el Gobierno español se lo pide oficialmente presentando un escenario de cómo sería la separación. “El papel de la Comisión no es expresar una posición sobre cuestiones de carácter constitucional de la organización interna de los Estados miembros”, ha justificado el portavoz del Ejecutivo comunitario, Olivier Bailly. “Corresponde a las partes organizar las nuevas modalidades de funcionamiento. Por ello en este momento no entramos en estas cuestiones, corresponde a las autoridades nacionales decidir sobre cualquier proceso. Cuando nos presenten un escenario jurídico podremos pronunciarnos”, ha detallado. Y ha evitado pronunciarse sobre el caso de que no haya acuerdo entre el Gobierno español y el catalán.

    El caso es que la carta de Viviane Reding ha sido presentada como la “posición oficial” del Ejecutivo comunitario por la portavoz de la comisaria. Esta “posición oficial” se basa en una respuesta parlamentaria de 2004 del anterior presidente de la Comisión, Romano Prodi, que sostiene que “cuando una parte del territorio de un Estado miembro deja de ser parte de ese Estado, por ejemplo porque el territorio se convierte en un Estado independiente, los Tratados ya no se le aplican”. “Una región independizada se convertiría, por el hecho de su independencia, en un país tercero respecto a la Unión y los Tratados, desde el día de su independencia, ya no se aplicarían a su territorio”, según el análisis del Ejecutivo comunitario. El nuevo país podría pedir la adhesión pero para ello necesita el acuerdo unánime de todos los Estados miembros.

    En una respuesta más reciente de agosto de este año, el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, asegura que si Cataluña se declara independiente, la ciudadanía de la UE ya no se aplicaría a sus habitantes. “La ciudadanía de la UE se suma y no sustituye a la ciudadanía nacional (esto es, la ciudadanía de un Estado miembro de la UE”, explica Barroso. “En el caso hipotético de una secesión de parte de un Estado miembro, la solución deberá encontrarse y negociarse en el marco del derecho internacional”, añade.

    Y es que aunque la Comisión Europea insiste en no tomar una posición clara en público -“son asuntos internos”, afirman sus portavoces- en privado sí que hay ya un documento en el que el principal representante de la CE en este asunto -la vicepresidenta y comisaria de Justicia, Viviane Reding- asume las posiciones del Ejecutivo español y sostiene que Catalunya en ningún caso podría independizarse de manera unilateral y seguir en la UE. En su carta a Méndez de Vigo, la comisaria lo deja muy claro: “Quiero que no quede ninguna duda sobre mi posición, que es igual a la posición expresada por el presidente Barroso en nombre del Colegio, y que coincido plenamente en el análisis del marco constitucional europeo que desarrollas en tu carta”.

     
     

    Hay varios comentarios

    1. Sun Brider dice:

      Parece mentira que todos estos años el Rey haya estado construyendo Estados independentistas y que los partidos del monarca hayan maniatado a los españoles para impedir su defensa. Debería todos ser DETENIDOS. Sun Brider 311012

    2. leocadia dice:

      La Sra. Reding bien que metío la patita y bien que ayudó a fomentar las iusiones del Moisés-Mas y sus seguidores. Eso de “Quiero que no quede ninguna duda sobre mi posición…” suena a que le han leído la cartilla en Bruselas. A esta gente, con tanta responsabilidad como tiene sobre lo que ocurra en Europa, no se le debería permitír fallos de semejante calibre.Con los vaivenes de Mas y las ambigüedades de la CE vamos listos.

    3. Willdesign dice:

      Tranquilos caballeros, no llegará la sangre al río, lo que ocurre no es otra cosa que una vulgar partida de póquer entre políticos, es decir, entre profesionales de la granujería.

    4. Yoeradios dice:

      Almunia, como siempre, haciendo patria fuera de España. Si porque dentro ya sabe lo que los españolitos opinamos acerca de el. (do you remember? aunque , lo mismo, estará contento ha habido otro que le ha batido el record)

    5. Duende dice:

      El problema y grande es que han existido precedentes no hace mucho tiempo. La desarticulación de Checoeslovaquia; la propia de Yugoslavia no constituyen una garantía de que vaya a suceder lo previsto por la Unión Europea. Ojalá me equivoque.
      De más atrás, España vivió el Trienio Liberal a partir de 1820 con motivo del alzamiento de Riego. Fernando VII había masacrado la Constitución de 1812, la que ahora se va a recordar con pompa en medio de una crisis económica tremenda. La Santa Alianza de entonces sonó el clarín del absolutismo y el ejército francés invadió España. No hubo respuesta igual cuando otro ejército francés napoleónico también invadió el territorio español. ¿Por qué? Quizá porque la “derecha” de ese tiempo dominaba la Santa Alianza.
      Lo demás lo sabemos: las colonias españolas en América soltaron sus amarras de España, constituyeron Repúblicas y al fin y al cabo fueron reconocidas por España y la comunidad internacional.
      España perdió su Imperio por la tozudez de su gobernantes, auspiciados por el pensamiento “persa” de esos tiempos. ¿Puede repetirse la historia? Es el capítulo que sigue…ojalá me equivoque.

    6. doratiog dice:

      Cómo se extasían ante el profeta macarra Arturo Mas, el mismo que desde su ridícula pero dañina atalaya chapucero-teórica pretende emular a los más grandes ensayistas.

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