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Ya la semana pasada, el Gobierno había anunciado la consecución de un acuerdo; sin embargo, luego resultó que los dos socios progresistas del Gobierno, los partidos Dimar y Pasok, mantenían su oposición a algunas de las exigencias de la Troika.
Estas dos formaciones, que junto a la conservadora Nueva Democracia forman el Gobierno, se oponían a que además de los recortes presupuestarios y una serie de reformas estructurales, la troika exigiera una flexibilización laboral.
Desde la semana pasada, el Ejecutivo que dirige Samarás ha tenido que negociar a varias bandas para tratar de llegar a un consenso con sus socios políticos.
A la vez, tenía que convencer a los representantes de los acreedores internacionales (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) que suavizasen sus exigencias.
Según fuentes ministeriales citadas por la agencia pública AMNA, la Troika se plantó ya el domingo y dio por “cerrada” la discusión sobre la reforma del mercado laboral en un correo electrónico enviado al Ministerio de Trabajo.
“Si aprobamos este acuerdo y votamos el presupuesto, Grecia permanecerá en el euro”, afirmó Samarás este martes.
“El problema no es ésta medida o la otra… sino lo que podría ocurrir si no aprobamos el acuerdo, sumiendo al país en el caos. Ahora (el acuerdo) es responsabilidad de los partidos y de cada diputado”, avisó.
El Pasok parece conformarse con las modificaciones aceptadas por la Troika en los últimos días, y en una reunión este martes con el grupo parlamentario de su partido, el líder socialdemócrata Evangelos Venizelos dijo que “el paquete (de recortes y medidas) debe ser aprobado al completo”.
Sin embargo, Dimar publicó un comunicado en el que afirma que el partido “mantiene su posición”, es decir, se opone al acuerdo alcanzado entre el Gobierno y la Troika.
Dimar pide que las reformas laborales se voten por separado al resto de las medidas exigidas por la Troika de manera que el partido pueda ratificar las que sí apoya y votar en contra de aquellas a las que se opone, algo que ha sido rechazado por el titular de Fiannzas, Yannis Sturnaras. “Todo llegará (al parlamento) de una sola vez la próxima semana. Creo que no hay otra posibilidad”, explicó hoy Sturnaras.