La medida, según cálculos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía, supone un ahorro del 3 % en iluminación entre los meses de marzo a octubre, lo que equivale a 300 millones de euros. De esa cantidad, noventa millones corresponden al potencial de los hogares españoles -alrededor de seis euros por hogar-, mientras que los 210 millones restantes se ahorran en los edificios del terciario y en la industria, explica el IDAE en una nota.
Para alcanzar este potencial de ahorro, hay que ser responsable en el hogar a la hora de prescindir de la iluminación artificial cuando es innecesaria, y emplear tecnologías que aprovechen mejor la luz natural en edificios del terciario y en industrias. De todos modos, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo y el IDAE aconsejan a los ciudadanos contribuir al ahorro de energía durante todo el año, tanto en iluminación como en la calefacción, electrodomésticos, etcétera.
La directiva del cambio de hora comenzó a generalizarse, aunque de manera desigual, a partir de 1974, cuando se produjo la primera crisis del petróleo y algunos países decidieron adelantar sus relojes para aprovechar mejor la luz solar y consumir así menos electricidad en iluminación. Se aplica como directiva desde 1981 y ha sido renovada sucesivamente cada cuatro años.
Un poquito de ‘jet lag’
El cambio de hora en la madrugada del sábado al domingo permite ganar sesenta minutos al fin de semana, pero no todo son buenas noticias: de ahora en adelante la luz se irá antes y los cambios anímicos son mayores que los biológicos.
El cambio al horario invernal es menos duro que al veraniego, igual ocurre cuando se viaja. El “jet lag” es mucho más intenso si se va de oeste a este. Si se hace al contrario, se gana tiempo al tiempo y las consecuencias para el organismo son menores -es la situación que se vivirá en la madrugada del sábado al domingo-.
En una entrevista con Efe, el jefe de Neurología del Hospital Infanta Cristina de Parla (Madrid), David Pérez, explica que “en el cambio del horario primaveral las consecuencias duran tres o cuatro días, pues perdemos una hora, pero en el invernal, en un día estaremos adaptados sin necesidad de realizar adaptación alguna los días previos”.
Según Pérez, que es también director de la Fundación del Cerebro, no se sabe el porqué pero el cuerpo está más habituado a tener jornadas más prolongadas de veinticuatro horas que al contrario. ”Cuando se han realizado experimentos se observa que el horario circadiano (ritmo biológico durante un día) no es de veinticuatro sino que se prolonga a veinticinco o más horas y está muy influido por estímulos externos como el sol, etc. Pero cuando un sujeto se encuentra en una cueva o en una estación espacial, y come o duerme cuando quiere, los tiempos tienden a prolongarse”, añade.
Esta medida influye más en ancianos y en los más pequeños, aunque estos últimos tienen una gran facilidad de adaptación. En el caso de los ancianos, sus horarios de sueño son más cortos, y por tanto el cambio, en el porcentaje de sueño total, es mayor, señala el especialista. Las personas que sufren enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer o el Parkison, lo sufren mucho más. ”Estos pacientes -agrega Pérez- tienen un caos en el ritmo biológico, somnolencia durante el día, insomnio por la noche. Si añadimos cambios horarios producidos por el ser humano las consecuencias pueden ser peores”.
No caben excusas “físicas” el próximo lunes tras el cambio horario, pero puede que el ánimo se vea afectado. Pero a pesar de sentirnos extraños o un poco más bajos de ánimo, no debemos automedicarnos.
Otro, ninguneo a los ciudadanos, pero vamosa ver en un pais como España con u unas temperaturas asfixiante, con todo seco, COMO SE PUEDE PERMITIR PROLONGAR MAS HORAS DE SOL a un país que estamos de secano, pues nada van estos ytecnocratas politicos de mierda, Y MAS MADERA, el ahorro no llega ni al oooo1%, todo lo contrario mas horas de sol mas calor, y mas uso de los aires acondicionados, DEJEN EL HORARIO SOLAR, no nos quiten la vida , que ya tenemos bastante , con las sangrías económicas que nos someten, AL CARAJO TODO